Ghana impulsa ante la ONU una resolución que considera la esclavitud africana “el crimen más grave contra la humanidad”
El texto, que cuenta con el respaldo de buena parte del Sur Global, incluidos los 55 países de la Unión Africana y de la Comunidad del Caribe, supone una “reclamación jurídica” y una “rendición de cuentas” por los abusos cometidos por los colonizadores, según el Gobierno ghanés


Ghana impulsa en Naciones Unidas una resolución, con el respaldo de los 55 países de la Unión Africana (UA), para que se declare “la trata de africanos esclavizados y la esclavitud racializada de africanos” como el “crimen más grave contra la humanidad”. Esta acción, que ha sido calificada como una iniciativa “sin precedentes” por juristas y expertos en materia de reparación, se produce en un momento de revisión del pasado colonial y de los abusos cometidos por Occidente en distintos territorios del Sur Global. En África, al menos 12,5 millones de personas fueron víctimas de trata y esclavitud a lo largo de 300 años.
Durante el último año, el Gobierno de Ghana ha trabajado en este proyecto, con apoyo de la UA y de la Comunidad del Caribe (Caricom). El presidente ghanés ha asegurado, en una tribuna publicada en The Guardian, que la intención no es “reabrir viejas heridas”, sino reconocerlas y “trabajar colectivamente por la sanación y la justicia ”. “Se trata, más bien, de comprender cómo las injusticias históricas han configurado las desigualdades contemporáneas, y cómo un ajuste de cuentas más honesto puede contribuir a un orden mundial más justo e inclusivo”, escribe el primer mandatario.
El ministro de exteriores de Ghana, Samuel Okudzeto, en una carta publicada el domingo, ha aclarado que la campaña “no es un llamamiento humanitario”, sino una “reclamación jurídica” y una “rendición de cuentas” por la violación del derecho internacional.
Los 193 miembros de la Asamblea General de la ONU votarán el proyecto este 25 de marzo, Día internacional en recuerdo de las víctimas de la esclavitud y la trata transatlántica de esclavos. De ser adoptado, el texto sería la primera resolución integral sobre la esclavitud y la trata transatlántica de esclavos en la historia de la ONU.
La resolución busca que se reconozca un crimen que se considera sistémico. “Esto no fue el resultado burdo de la crueldad individual”, decía el ministro en su carta. “Fue una arquitectura. Codificada en la ley. Institucionalizada por los Estados. Santificada, en ciertos círculos, por autoridades religiosas que prestaron cobertura teológica a la reducción de los africanos a la servidumbre perpetua. Rentabilizada a través de continentes y generaciones”.
Según Ghana, con el reconocimiento, se podrá avanzar hacia “la disculpa formal, la restitución, la indemnización, la rehabilitación y las garantías de no repetición”. La consultoría Brattle Group cuantificó, en 2023, que las reparaciones ascenderían a una cifra entre los 100 y 130 billones de dólares, tanto por los daños causados durante la época colonial como por las afectaciones posteriores.
Esto no fue el resultado burdo de la crueldad individual. Fue una arquitectura. Codificada en la ley. Institucionalizada por los Estados.Samuel Okudzeto, ministro de Exteriores de Ghana
Pero las negociaciones no han sido sencillas, según ha explicado el ministro. “Es desafortunado que nuestros amigos en los Estados Unidos y la Unión Europea hayan dicho que no van a votar esta resolución”, aseguró este 22 de marzo en Bogotá, durante la cumbre Celac-África. EL PAÍS ha consultado al Ministerio de Asuntos Exteriores de España para conocer su posición, pero no ha obtenido respuesta.
Pese a eso, los expertos celebran que se haya conseguido llevarlo hasta la ONU. “No tiene precedentes”, asegura el abogado Martin Okumu Masiga, secretario general del Africa Judges and Jurists Forum y asesor de la UA en cuestiones de reparación. “Es un paso más allá del simbolismo hacia el reconocimiento del comercio de esclavos [como un crimen] en el derecho internacional y ante la moralidad de la mayoría del mundo”, afirma en una vídeollamada con este diario.
Adekeye Adebajo, profesor e investigador senior de la Universidad de Pretoria, lo considera un paso más en los esfuerzos institucionales que comenzaron en 1993 con la firma de la Declaración de Abuja que reconocía la esclavitud como un crimen e instaba a una reparación a los países que se habían enriquecido gracias a esta práctica. En los años siguientes hubo otros avances, como el plan de 10 puntos que presentó la Caricom en 2014 para la búsqueda de compensaciones. Luego vinieron las declaraciones de Durban de 2021 y de Accra de 2023. Esta última creó varias comisiones y programas en la Unión Africana para documentar, promover las reparaciones y explorar mecanismos legales para conseguirlas. De ahí nacieron dos de las comisiones que asesoraron jurídicamente a Ghana para presentar el proyecto de resolución ante la ONU.
Y, desde 2025, la UA desarrolla iniciativas para conseguir el reconocimiento de estos hechos y reparaciones para los descendientes de las víctimas. El año pasado declararon el periodo de 2026 a 2035 como la Década de Acción sobre las Reparaciones. Este febrero, adoptaron una resolución que reconocía la esclavitud, la deportación y el colonialismo como crímenes contra la humanidad. Este fue un paso clave antes de llevar el proyecto a Nueva York.
La propia resolución ya ha elevado el debate a nivel mundial, así que ni siquiera el rechazo borraría el impulsoMartin Okumu Masiga, secretario general del Africa Judges and Jurists Forum
“Se trata de luchas largas, como la de la abolición de la esclavitud, que llevó cuatro siglos”, apunta Adebajo en entrevista con EL PAÍS por vídeollamada. Para el abogado Masiga, una aprobación podría “allanar el camino para una serie de medidas”. Una negativa “será decepcionante”, admite, pero advierte que “no supone en absoluto el fin de la campaña”. “La UA y Caricom seguirán presionando. La propia resolución ya ha elevado el debate a nivel mundial, así que ni siquiera el rechazo borraría el impulso”.
“A los europeos, y supongo que a los estadounidenses, les gustaría argumentar que están sujetos a prescripción o incluso que estos no eran delitos en el momento en que se cometieron”, complementa Adebajo, que recuerda que las consecuencias de la esclavitud siguen vigentes. “El hecho de que África tenga una deuda de 1,1 billones de dólares y tenga que gastar de media el 45% de sus ingresos en ello, en lugar de desarrollar sus sectores de salud y educación es, para muchos africanos, una consecuencia directa del comercio de esclavos”, describe.
Una de las objeciones que surgieron en las negociaciones, según el ministro ghanés, fue que declarar estos crímenes como “los más graves” podía crear una jerarquía de atrocidades cometidas en la historia. También se expusieron dudas sobre la prescripción de los crímenes. Para Masiga, este es un “argumento escapista de Occidente”. “Los crímenes contra la humanidad no están sujetos a prescripción. La ONU ha sostenido que siguen siendo perseguibles y exigen reconocimiento independientemente de cuándo se cometieron”, defiende.
Lo que se ha vivido en las siete rondas de negociaciones es un episodio más de la difícil historia de la solicitud de reparaciones que, hasta ahora, ha dejado un puñado de casos exitosos. Aunque en el pasado ha habido disculpas formales y reparaciones económicas por parte de países europeos que participaron de la colonización y trata de personas para la esclavitud, han sido casos aislados y no una respuesta general a los daños cometidos en el continente.
En 2013, por ejemplo, Reino Unido lo hizo obligado por una orden judicial que le exigió reparar a 5.000 supervivientes kenianos que sufrieron tortura durante el levantamiento Mau Mau en los años cincuenta. En 2021, el Gobierno alemán reconoció su responsabilidad en el genocidio de los herero y los nama a principios del siglo XX y anunció reparaciones por 1.100 millones de euros. Un año después, el Gobierno de Países Bajos pidió perdón y creó un fondo de 200 millones de euros para hacer frente a sus consecuencias y financiar iniciativas sociales.
El debate de este miércoles, ha asegurado el Gobierno de Ghana, va incluso más allá de abordar la deuda histórica con África. “Un mundo que no reconoce formalmente un crimen de tal magnitud no solo le falla a los africanos y a las personas de ascendencia africana. Le falla a la humanidad”, ha escrito el ministro de Exteriores en su carta.
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