El bloqueo del estrecho de Ormuz estrangula el paso de alimentos y medicinas para atender crisis humanitarias
El encarecimiento en las cadenas de suministro y la obstrucción del paso en Oriente Próximo se suman a la crisis de financiación en el sector. La ONU prevé retrasos de seis meses en las entregas


El flujo de ayuda humanitaria para las mayores crisis del planeta está en jaque tras el bloqueo del estrecho de Ormuz y los cierres del espacio aéreo como consecuencia de la crisis en Oriente Próximo. La ONU y organizaciones humanitarias como el Programa Mundial de Alimentos (PMA), Unicef y Save The Children confirman impactos directos en sus operaciones en Oriente Próximo y África subsahariana por el bloqueo en Ormuz y el estancamiento de alimentos, medicinas y otros insumos de emergencia almacenados en centros logísticos de Dubái.
También han aumentado los costes en las cadenas de suministro debido al incremento del precio del petróleo ―el barril ha llegado a estar por encima de los 100 euros― y a que las navieras están cobrando nuevos cargos y seguros adicionales por el riesgo que supone navegar en tiempos de guerra. Esto, a su vez, ha desencadenado un efecto dominó sobre los precios de los fertilizantes y de los alimentos. Por otra parte, la suspensión de rutas marítimas por razones de seguridad conllevarán retrasos de hasta seis meses en las entregas de ayudas de un sector que ya había sido golpeado en 2025 por los recortes financieros tras la drástica reducción de donaciones de Estados Unidos y algunas potencias europeas.
En el caso del Programa Mundial de Alimentos, que el año pasado sufrió una caída del 40% en su financiación, este bloqueo supone una presión económica adicional. Carl Skau, subdirector ejecutivo y director de operaciones de este organismo, teme que esto implique atender a menos personas que viven en inseguridad alimentaria. “Si nuestras operaciones se encarecen un 20% o 30%, eso significa un 20% o 30% menos de ayuda para personas que ya están al límite”, dice Skau en una entrevista telefónica con EL PAÍS.
Tom Fletcher, secretario general adjunto de la ONU para Asuntos Humanitarios, ha hecho un llamamiento a las partes involucradas en el conflicto para que haya “exenciones” a los suministros humanitarios. Esto significa garantizar un paso “seguro y sin obstáculos de la carga humanitaria” a través del estrecho de Ormuz, según explica la oficina de prensa de la ONU para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA, por sus siglas en inglés).
Si nuestras operaciones se encarecen un 20% o 30%, eso significa un 20% o 30% menos de ayuda para personas que ya están al límiteCarl Skau, subdirector ejecutivo y director de operaciones del Programa Mundial de Alimentos
El estrecho de Ormuz es una arteria comercial clave por la que transita el 20% del petróleo mundial y una tercera parte del gas proveniente de los países del Golfo. A principios de marzo, Irán bloqueó el paso en represalia por los ataques de EE UU e Israel. Desde entonces, el tráfico marítimo está prácticamente paralizado: se calcula que hay un millar de embarcaciones de carga estancados en el estrecho donde, a diario, pasan cerca de 150 buques.
Fletcher, durante una intervención en el Consejo de Seguridad de la ONU el pasado 11 de marzo, alertó de que los costes globales de transporte marítimo habían aumentado un 16% en comparación con esta misma época del año pasado. “Cuando eso ocurre, son las personas más vulnerables las que se ven afectadas primero y con mayor dureza”, resaltó.
La oficina que dirige Fletcher prevé retrasos de seis meses en la entrega de suministros en múltiples respuestas humanitarias. “Los alimentos, los medicamentos y otros suministros esenciales destinados a operaciones en lugares como África oriental y el África subsahariana podrían ser más difíciles de transportar y más caros de entregar, en un momento en que la hambruna ya amenaza a países como Somalia”, añade la OCHA a través de correo electrónico.

El PMA proyecta demoras en las entregas de comida a crisis humanitarias como las de Sudán o Myanmar. Skau alerta de que el incremento en los costes de su cadena de suministro se suma a la crisis de financiamiento de la ayuda humanitaria. “Ya nos encontrábamos en la tormenta perfecta; tenemos unos niveles históricos de hambre con 300 millones de personas en inseguridad alimentaria aguda y, además, el año pasado sufrimos una caída del 40% en nuestra financiación”, lamenta el subdirector ejecutivo.
Lo mismo le ocurre a Save The Children. Ahmad Alhendawi, director de esta organización para Oriente Medio, Norte de África y Europa del Este, explica que su capacidad de absorber el aumento de precios en su cadena de suministros y los costes de explorar vías alternativas ha mermado tras los recortes en sus presupuestos de 2025. El año pasado Save The Children cerró sus sedes en Sri Lanka, Polonia, Brasil, Georgia y Liberia.
La ONU avanza en la identificación de rutas de suministro alternativas y de opciones de financiación rápida, incluso a través del Fondo Central de Respuesta a Emergencias. A su vez, Unicef y el PMA han asegurado compromisos de los principales transportistas para suspender temporalmente los posibles recargos que puedan surgir para la carga humanitaria. Esto, explica un portavoz de Unicef, permitirá ahorrar dos millones de dólares en envíos.
Insumos detenidos en Dubái
El PMA, según explica Skau, ha tenido dificultades para comprar combustible para los barcos y ha experimentado interrupciones en los flujos de insumos humanitarios que almacena en Dubái. En esta ciudad está localizada la Ciudad Humanitaria Internacional, un centro de preparación y respuesta a emergencias humanitarias donde entidades de la ONU y ONG almacenan suministros.
La organización ha optado por alternativas como aumentar el transporte por servicios aéreos ―aunque el precio del combustible para los aviones también está incrementando― y buscar rutas marítimas alternativas. “Pero estamos hablando de que tomaría entre dos y tres semanas más transportar alimentos que se adquieren en la India para a una operación en África”, ejemplifica.
El director regional de Save the Children destaca que el estrecho de Ormuz “es fundamental” para el transporte de medicamentos hacia los países en conflicto. Del puerto de Dubái también salen artículos esenciales de higiene, cuidado personal y nutrición. “Es un centro neurálgico para las operaciones y el trabajo en todo Oriente Medio, el norte de África e incluso en Asia y los niños son los primeros en pagar el precio cuando se trata del aumento de los precios y el suministro limitado”, describe Alhendawi. Aunque la organización funciona, por ahora, con existencias disponibles, ya experimentan dificultades para obtener suministros adicionales.
Los niños son los primeros en pagar el precio cuando se trata del aumento de los precios y el suministro limitadoAhmad Alhendawi, director de Save The Children para Oriente Medio, Norte de África y Europa del Este
Médicos Sin Fronteras también atraviesa problemas para sacar insumos y medicamentos de su centro logístico en Dubái y para movilizar personal sanitario. Sophie Flores, responsable de la cadena de suministro de Médicos Sin Fronteras España, explica que MSF no puede hacer los envíos de emergencia al ritmo normal por los constantes cierres del espacio aéreo en el Golfo Pérsico. “En ciertos casos, no había vuelos comerciales de carga, entonces hemos tenido que buscar vuelos chárter, pero son mucho más caros. Así que nos estamos coordinando con otras organizaciones para consolidar y enviar cargas [conjuntas y más baratas]”, detalla Flores en una llamada telefónica. Otra alternativa que ha encontrado MSF es enviar los medicamentos por transporte terrestre hasta Omán y, de ahí, sacarlos por vía aérea.
Pero, incluso así, hay retrasos y menos capacidad de reacción. Este lunes, por ejemplo, un dron provocó un incendio en el aeropuerto de Dubái, lo que llevó a la cancelación de vuelos durante la mañana.
Otros insumos, como las tiendas para montar clínicas móviles, materiales logísticos o las mosquiteras deben ser enviados por contenedores por vía marítima. “Pero la capacidad de transporte marítimo mundial se ha reducido en un 13%”, agrega. MSF reporta afectaciones inmediatas en la atención de las crisis humanitarias en Sudán, Yemen y Líbano.
Unicef, por su parte, ha confirmado que “algunas rutas [marítimas] han sido suspendidas por razones de seguridad”. Ricardo Pires explica, a través de correo electrónico, que “las interrupciones en el transporte marítimo mundial podrían reducir las reservas de seguridad de Unicef en los países y en los almacenes regionales”. Esto afectaría el suministro de productos nutricionales y vacunas para niños en crisis humanitarias.
No obstante, Pires resalta que las operaciones se pueden mantener gracias a que ahora la organización cuenta con una red más diversificada de proveedores y de transporte. Además del centro logístico de Dubái, Unicef tiene su principal reserva de suministros de emergencia en Copenhague, lo que “permite mantener un flujo constante de ayuda hacia emergencias en todo el mundo”.
Otros pasos fronterizos cerrados
El conflicto en Oriente Próximo, advierten los directivos humanitarios, no solo impacta a través del bloqueo de Ormuz. En Gaza, según Fletcher, el precio de la harina ha subido un 270%. EL PAÍS, además, ha documentado el incremento en los costes de productos como el tomate, la patata, el arroz y otros alimentos. Esto se debe no solo a la crisis del estrecho, sino al cierre de los pasos fronterizos de Gaza ordenados por Israel por “razones de seguridad” tras la ofensiva contra Irán.
En Afganistán, pronostica Skau, se vivirá una mayor presión y demanda de servicios por el regreso de los refugiados. “Y nuestras cadenas de suministro allí están completamente cortadas. Antes, solíamos transportar insumos nutricionales y alimentarios a través de Pakistán; pero esa frontera está cerrada ahora [por los ataques de finales de febrero]. Cuando eso ocurrió, buscamos una ruta desde Irán”, detalla. Esta ruta quedó bloqueada el 28 de febrero, cuando los bombardeos de EE UU e Israel sobre Irán marcaron el inicio de la crisis que mantiene en vilo al sector humanitario.
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