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Igbo-Ora, el enigma científico de la ciudad con más gemelos del planeta

Esta localidad de Nigeria es conocida por su alta tasa de embarazos múltiples, sin que haya hasta la fecha una explicación concluyente del porqué de este fenómeno

Solihu Azeez y su gemelo en Igbo-Ora (Nigeria).Abdullahi Jimoh

La pequeña ciudad nigeriana de Igbo-Ora presume de un título singular: el de “capital mundial de los gemelos”. Basta un paseo por sus calles, en este territorio de cerca de 200.000 habitantes, para advertir una presencia inusual de parejas idénticas que caminan, compran o juegan en las plazas. Si a escala global se registran en torno a 12 nacimientos gemelares por cada 1.000 partos, según un estudio publicado en 2021 en la revista Human Reproduction, la proporción en esta urbe del suroeste de Nigeria es muy superior.

Ya en los años setenta y ochenta, el ginecólogo británico Patrick Nylander documentó tasas de entre 45 y 50 partos gemelares por cada 1.000 nacimientos en Igbo-Ora, muy por encima de la media mundial. Décadas después, nuevas investigaciones académicas han confirmado que la incidencia sigue siendo extraordinaria. Un estudio de la Universidad de Lagos y la Universidad de Benín, publicado en la revista estadounidense National Journal of Medicine, volvió a situar la tasa local por encima de la global y recopiló estimaciones comunitarias que apuntan a cifras aún mayores.

La ciudad, ubicada a más de 100 kilómetros de Lagos, celebra desde 2018, cada 11 de octubre, el Festival Mundial de Gemelos. Ese día se reúnen locales, visitantes extranjeros, periodistas, percusionistas, juglares conocidos como griots y altos dignatarios que buscan comprobar con sus propios ojos el fenómeno. La iconografía urbana lo refuerza: en el centro de Igbo-Ora se alza un pedestal de piedra con la figura de una madre sosteniendo a sus gemelos, una declaración simbólica de identidad colectiva.

Sin embargo, pese a décadas de atención científica, no existe una explicación definitiva. Las hipótesis oscilan entre factores genéticos, pautas de endogamia, condiciones ambientales y elementos dietéticos. En los años setenta, Nigeria ya era reconocida por la comunidad científica como uno de los países con mayores tasas de gemelos del mundo. También se han descrito concentraciones inusuales de nacimientos múltiples en Kodinhi, en Kerala (India), y en Cândido Godói, en el sur de Brasil, pero ninguna ha alcanzado los niveles documentados en Igbo-Ora.

Si quieres cocinar nuestra sopa, debes usar nuestra agua, porque si no lo haces, no te saldrá bien. Esa es la respuesta a la tasa de natalidad de gemelos en nuestra comunidad
Sikiru Aminat, gemela y madre de gemelos

Una revisión científica publicada en 2020 en PubMed Central analizó la elevada incidencia de gemelos en el suroeste de Nigeria y concluyó que el fenómeno se explica, principalmente, por una alta tasa de gemelos dicigóticos —es decir, no idénticos— asociada a una mayor frecuencia de ovulación múltiple en la población yoruba. El estudio subraya que esta predisposición tiene un fuerte componente hereditario, especialmente por línea materna, y que la concentración de matrimonios dentro de la misma comunidad puede haber favorecido la persistencia de estos rasgos genéticos a lo largo del tiempo.

Los autores señalan que, aunque se han planteado hipótesis sobre la influencia de determinados alimentos locales —como el ñame o la yuca, ricos en fitoestrógenos—, no existe evidencia científica concluyente que demuestre que la dieta sea la causa directa de la elevada tasa de gemelos. La nutrición puede influir en la fertilidad general, pero no explica por sí sola la magnitud del fenómeno observado en Igbo-Ora.

El mito de la dieta local

En Igbo-Ora, sin embargo, la explicación popular tiene sabor local. En un puesto de comida del mercado, Sikiru Aminat, de 30 años, remueve hojas verdes de okra en una gran olla de hierro. Añade potasa para ablandarlas y mezcla semillas de algarroba y melón molido hasta obtener una sopa espesa y brillante. Cada mañana prepara àmàlà, una masa elaborada con harina de yuca, que sirve con esta sopa, uno de los platos más consumidos en el suroeste nigeriano.

“Si quieres tener gemelos, debes comer sopa de hojas de okra con regularidad”, dice entre risas mientras pregunta cuánta carne añadir al plato. La creencia popular sostiene que la combinación de yuca, ñame y okra aumenta la probabilidad de embarazos múltiples.

Para el doctor Peter Enyievi, nutricionista del Departamento de Salud Pública de la Universidad de Calabar (sureste de Nigeria), “el nacimiento de gemelos no está directamente causado por la dieta”. “Concebir gemelos depende principalmente de la genética y de la historia biológica de cada persona” añade. La revisión científica de 2020 coincide: la dieta podría actuar como factor modulador, pero no explica por sí misma la magnitud del fenómeno.

Concebir gemelos depende principalmente de la genética y de la historia biológica de cada persona
Peter Enyievi, nutricionista del Departamento de Salud Pública de la Universidad de Calabar

Aminat es gemela. También lo son varios miembros de su familia y sus últimos hijos, nacidos en 2024. Durante el festival anual, asegura, su clan representa un porcentaje significativo de los asistentes que desfilan ante el rey local. “Si quieres cocinar nuestra sopa, debes usar nuestra agua, porque si no lo haces, no te saldrá bien; esa es la respuesta a la tasa de natalidad de gemelos en nuestra comunidad ”, afirma convencida. La fertilidad del suelo y el contenido en micronutrientes también forman parte del imaginario explicativo.

Más allá de la biología, la cultura yoruba otorga a los gemelos un significado espiritual profundo. En muchas familias es habitual cocinar frijoles cuando nacen gemelos y repartirlos como ofrenda. Los gemelos son considerados portadores de fortuna y protección. Cuando uno de los dos muere al nacer o en la infancia, la tradición prescribe tallar una efigie de madera, conocida como ibeji, que representa al niño fallecido. Se la viste, se la alimenta simbólicamente y se la cuida para evitar la ira de su espíritu.

Solihu Azeez, gemelo de 69 años, explica que su familia mantiene un pequeño santuario doméstico con figuras talladas. Cada sábado preparan frijoles con aceite de palma en señal de reverencia. Según el profesor Pious Abioje, de la Universidad de Ilorin, en la religión tradicional yoruba cada deidad tiene alimentos específicos asociados a su culto, y los gemelos no son la excepción.

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