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CARTAS AL DIRECTOR

Vox y la regresión al pasado

Las lectoras y los lectores escriben sobre las declaraciones de un parlamentario ultra sobre el aborto, los conductores homicidas y la brecha salarial

El diputado murciano de Vox Antonio Martínez Nieto, el miércoles en la Asamblea Regional, en Cartagena. MARCIAL GUILLÉN (EFE)

Lo que Amando de Miguel bautizó como “franquismo sociológico” y que creímos desterrado con la victoria socialista en 1982, vuelve con fuerza transcurrido el primer cuarto del siglo XXI. Mismo lobo, con distinta piel, es el nuevo despertar del conservadurismo español ultranacionalista, ultraconservador y ultramontano. Como persona pero, sobre todo, como mujer, me hacen temblar las palabras del diputado de Vox en la Asamblea de Murcia Antonio Martínez Nieto. Desde la tribuna institucional, vuelven a resonar resabios más propios de los arranques encarnados de Manuel Fraga Iribarne que del siglo XXI. El aborto, “aberración moral”, pata de “la cultura de la muerte” para él, es un derecho adquirido con sangre, sudor y lágrimas gracias a un movimiento feminista que luchó de forma incansable. Como en la moda, lo viejo vuelve. Señoras, vayamos preparando las maletas para visitar Londres en caso de que queramos ejercer nuestros derechos. En España, si por personajes de este pelaje fuera, la única “cultura de la muerte” a permitir sería la representada por Millán Astray. Espeluznante.

Nuria Félez Castañé. Granada

La muerte de un inocente

El otro día, leía cómo un pique entre dos conductores en la M-30 acababa con la vida del doctor Juan López, una persona ajena al suceso que volvía a casa tras un día de trabajo. Todo porque dos necios se picaron al volante. Creo que esta noticia ha quedado por debajo de la atención mediática que merecía, ya que ilustra perfectamente los valores de la sociedad actual. Se ha perdido el respeto mutuo, la capacidad de ponernos en la piel ajena y, sobre todo, de hacer introspección o reflexionar sobre nuestros actos. Vivimos en una burbuja de validación constante donde nos consideramos a nosotros mismos como lo más importante. Ahora leo que uno de ellos se ha dado a la fuga al no presentarse al juicio. No deberíamos sorprendernos. Cuando la sociedad genera niños inmaduros y consentidos, luego no están acostumbrados a rendir cuentas de sus actos.

Daniel Requena Gili. Barcelona

Brecha salarial

El último informe presentado por CC OO sobre la brecha salarial deja una cifra que no puede pasar inadvertida: las mujeres ganan de media en España 5.158 euros menos al año que los hombres, con un salario bruto de 25.958 euros frente a los 31.116 euros de ellos. Esa diferencia del 20% se ha estancado. El sindicato calcula que harían falta más de dos décadas para cerrarla, incluso con políticas públicas eficaces. Este no es un dato aislado, y refleja una desigualdad persistente que proviene del trabajo parcial que muchas mujeres aceptan por necesidad familiar y de los complementos salariales que rara vez llegan a sus nóminas. La igualdad no se mide contando cuántas mujeres hay en una foto institucional, sino si pueden cobrar lo mismo que un hombre por el mismo trabajo, sin tener que demostrar el doble. Un país que presume de igualdad no puede aceptar que las mujeres necesiten dos décadas más para equipararse. La brecha salarial es una injusticia que perpetúa desigualdades en todos los ámbitos. Hay que corregirla ya.

Elena Ruiz Arroyo. Madrid

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