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EL PAÍS MUNDIAL | JAPÓN Y COREA 2002

Las siete vidas de Ronaldo

Por primera vez en la historia un Mundial no se disputaba en Europa o América y también por primera vez compartía sede. Corea y Japón llevaron la Copa del Mundo a Asia. Ganó Brasil imponiéndose en la final a una Alemania mediocre, con Ronaldo resucitado tras sus graves lesiones de rodilla, con un gran Rivaldo y un emergente Ronaldinho. Con Scolari en el banquillo no deslumbró, pero era la selección con mejores individualidades y se alzó con su quinto título. Fue un campeonato del mundo extraño, poco vistoso, marcado por los favores arbitrales a Corea, que llegó hasta semifinales. La Francia de Zidane, que defendía el título, y la Argentina de Bielsa eran las grandes favoritas, pero no pasaron de la primera fase. Turquía, con su tercer puesto, fue la gran revelación.

CARA Y CRUZ

“Para la derrota no se prepara uno”

Vicente del Bosque es sereno, contenido. Un hombre con los pies en el suelo que ha vivido el fútbol con pasión. Treinta y siete años en el Real Madrid como jugador y después como entrenador forman parte de su historia Ahora, para la mayoría es el ‘presidente’ de España, un equipo de fútbol que con él llegó, por primera vez, a ser campeón del mundo

EL PAÍS MUNDIAL | ALEMANIA 2006

Italia saca a Zidane de sus casillas

Italia llegó a Alemania 2006 como le gusta, en las peores condiciones. Acorralada por los escándalos de los amaños de partidos del calciopoli, la cadena de fraudes arbitrales en el calcio entre 2005 y 2006, sancionados como consecuencia de ello el Juventus, el Milan, el Fiorentina, el Lazio y el Reggina. Como ya hizo en el Mundial de 1982, la Azzurra se unió contra el mundo y en torno a su entrenador, en este caso Marcelo Lippi, afianzándose a partir de la solidez defensiva de Buffon y Cannavaro, la creatividad de Pirlo y Totti en la medular y el instinto de Del Piero para rematar. El fútbol procedía de Francia y de un Zidane pletórico aunque en sus últimos coletazos, capaz de tumbar a España en octavos y a Brasil en semifinales. Le esperaba Italia en la final de Berlín. Y un villano inesperado, Materazzi, que sacó a Zidane de sus casillas, insultándole hasta que el francés, en un arranque de furia incontenible, arremetió contra el defensa italiano como un ariete: golpeándole con la cabeza en el estómago. Su expulsión desinfló la superioridad francesa y le dio en la tanda de penaltis el cuarto título mundial a Italia (1934, 1938, 1982 y 2006).