Créditos de carbono, aliados de las empresas para un futuro más verde
Iniciativas como Carbon2Nature ponen al alcance soluciones de descarbonización basadas en la naturaleza con proyectos de conservación y restauración de ecosistemas, generando créditos de carbono de alta calidad y múltiples beneficios ambientales y sociales


Salud, equilibrio ambiental, economía local, oxígeno, regulación acuífera, disposición de recursos…Desde tiempos milenarios, los beneficios que traen los bosques al mundo y a la vida humana son una verdad comprobable, compartida y extendida, aunque no siempre valorada. Especialmente en países como México, estos importantes ancestros verdes cubren cerca del 70% del territorio nacional, lo que equivale a 138 millones de hectáreas, de acuerdo con cifras oficiales del Sistema Nacional de Información Forestal.
Los ecosistemas forestales —bosques, selvas, manglares y matorrales— son esenciales para mitigar el cambio climático gracias a su capacidad de capturar carbono. Sin embargo, pese a su importancia económica, social y ambiental, enfrentan amenazas constantes como la deforestación, la degradación y la contaminación.
En este contexto, México tiene la gran oportunidad de convertir una de sus preocupaciones -la pérdida de masa forestal y de ecosistemas- en una gran oportunidad para impulsar proyectos de conservación y restauración que generen créditos de carbono de alta calidad, fortaleciendo al mismo tiempo la protección del medio ambiente y el desarrollo local.
Iniciativas como Carbon2Nature, de Grupo Iberdrola, se han puesto manos a la obra para unir proyectos medioambientales que requieren de financiación con aliados locales y comunidades para su ejecución, reflejando el interés existente por los mercados de créditos de carbono y jugando un papel central en la conservación y restauración forestal, reduciendo la huella ambiental y fortaleciendo la biodiversidad del país.
“Los créditos de carbono se convierten en una herramienta clave: permiten financiar la conservación y restauración de ecosistemas, al mismo tiempo que ofrecen a las empresas un camino real y verificable hacia la descarbonización. Desde Carbon2Nature estamos aprovechando el potencial de México, un país que puede y debe posicionarse como un referente regional en la generación de estos créditos, con beneficios ambientales y sociales de largo plazo”, explica Carla Hernández, directora de Carbon2Nature México, en el marco del Día Internacional de los Bosques, que se conmemora este 21 de marzo.

Durango: proyectos a largo plazo y con grandes beneficios
En el estado de Durango, Carbon2Nature cuenta actualmente con tres proyectos que suman en conjunto cerca de 30.000 hectáreas. Esta región del país se articula en gran medida por la Sierra Madre Occidental y se distingue por sus extensas áreas de bosques templados dominados por pino, encino y comunidades mixtas de pino–encino.
Los proyectos -con una duración mínima de 30 años- están suscritos bajo la modalidad de Manejo Forestal Mejorado (FIM, por su siglas en inglés), la cual se traduce en la implementación de prácticas de manejo adicionales a las que los ejidos están obligados en México, con el objetivo de llevar a cabo acciones extra que permitan incrementar y mantener mayores reservas de carbono forestal.
De esta manera, se llevan a cabo distintas actividades de la mano de aliados técnicos y de la comunidad local -como ejidatarios y pobladores-, quienes reciben capacitación para fortalecer sus capacidades.
Entre las acciones realizadas destacan la construcción de brechas cortafuego y otras medidas de prevención de incendios; el enriquecimiento de rodales (parcelas de bosque) con regeneración deficiente para acelerar su recuperación; reforestaciones estratégicas; prevención y control de plagas y enfermedades forestales; observaciones de tala ilegal y acciones generales de protección y conservación de la biodiversidad.
“La Sierra Madre Occidental es uno de los pulmones más valiosos de México, donde la biodiversidad y el conocimiento comunitario conviven desde hace generaciones. En Carbon2Nature vemos en esta región una oportunidad única para impulsar proyectos de captura de carbono. Cada crédito de carbono generado aquí representa un ecosistema más sano, una economía rural más resiliente y un paso firme hacia un modelo de desarrollo que protege la riqueza natural”, apunta Frida Reséndiz, ingeniera forestal de Carbon2Nature México.

Diversas opciones, un solo objetivo: descarbonizar
Tanto los créditos -unidad que representa una tonelada de CO₂ que se redujo o eliminó del ambiente mediante un proyecto certificado- como los bonos de carbono -que agrupan varios créditos y se pueden comprar o vender para apoyar programas verdes-, son herramientas efectivas para encarar el cambio climático derivado de las emisiones de dióxido de carbono y otros gases de efecto invernadero.
El proceso inicia cuando una empresa u organización decide desarrollar o financiar iniciativas que reducen o capturan emisiones de CO₂. Cada tonelada compensada es verificada por una entidad independiente, que confirma que la reducción es real y cuantificable, y la registra con un código único. Con ello se genera un crédito de carbono transferible, que la compañía puede usar en sus propias metas o comercializar según sus necesidades.
Pero muchos negocios no cuentan con las herramientas necesarias para generar sus propios créditos de carbono, y es ahí cuando entran en acción empresas especializadas como Carbon2Nature, desarrollando proyectos para reducir o capturar una cantidad equivalente de emisiones de carbono, en cualquier sitio certificado del mundo.
Esto da lugar al mercado de bonos de carbono, que hoy son claves para la descarbonización de la economía y la lucha contra el cambio climático.
En el caso de Carbon2Nature, las empresas tienen dos formas de participar en sus proyectos: mediante la compra de créditos de carbono verificados -que es una vía idónea para compensar sus emisiones y avanzar en sus metas ESG o de neutralidad climática (net zero) -; o participando como socios inversionistas directos en el desarrollo de iniciativas verdes, lo que les permite involucrarse directamente en la conservación de la biodiversidad y el bienestar comunitario.

En perspectiva, el impacto del mercado de bonos de carbono arroja hoy una luz real y esperanzadora para que las empresas cumplan con sus compromisos ambientales, promoviendo un futuro más limpio y verde para México. Como dato: adquirir hoy mil créditos de carbono equivale a evitar mil toneladas de CO₂, lo que equivale a retirar 233 coches de circulación durante un año, o bien la capacidad de absorción de más de 16.500 árboles a lo largo de una década.
“En Carbon2Nature sabemos que invertir en la naturaleza es invertir en el futuro, por lo que trabajamos para que las empresas avancen hacia la descarbonización con créditos de carbono, que son una herramienta muy eficaz por sus múltiples beneficios: compensación de emisiones, aumento de acervos de carbono, mejor gestión de bosques y beneficios sociales que incluyen empleo comunitario y mayor dinamismo económico”, concluye Carla Hernández.