El Gobierno identifica un barco y “emanaciones naturales” como causantes del derrame del Golfo de México
La Secretaría de Medio Ambiente preside una rueda de prensa en la que advierte de que una de las fuentes del vertido sigue activa

El grupo interdisciplinario creado para solucionar el derrame petrolero del Golfo de México ha identificado tres causas como las culpables del desastre ambiental de las costas de Veracruz y Tabasco. Según las autoridades, el origen está en un barco y dos emanaciones naturales. Una de las tres, según las autoridades, sigue activa hasta el momento. El Gobierno ha descartado, por ahora, que el daño ecológico sea “severo”, de acuerdo a la secretaria de Medio Ambiente, Alicia Barcena Ibarra. También ha dicho que están intercambiando información con las organizaciones ambientales para poder acudir a todas las zonas afectadas y ha anunciado la creación de un “observatorio ambiental permanente” en el Golfo de México para impedir “futuros accidentes”.
“Pemex reportó que un buque había hecho un vertimiento ilegal en una zona cercana al fondeadero de Coatzacoalcos”, ha dicho Raymundo Morales Ángeles, secretario de Marina, sin que se haya podido identificar el barco responsable, ya que había 13 embarcaciones en la zona. Un fondeadero es una parte de los puertos donde, por la profundidad y resguardo de vientos y fenómenos naturales, los barcos echan el ancla y se agarran al lecho marino. Cuatro de ellos siguen todavía en aguas mexicanas y están siendo inspeccionados por la Marina, mientras que se ha pedido la colaboración internacional para los otros nueve, que ya han partido a aguas internacionales.

La segunda fuente, de acuerdo al secretario, son las chapopoteras—emanaciones naturales de petróleo crudo y gas metano que brotan desde el subsuelo hacia la superficie—naturales que están a cinco millas del puerto de Coatzacoalcos, que ahora mismo no están activas. La tercera causa, que sigue activa y se cree que es la principal responsable, son las chapopoteras de la zona de Cantarell, en el Estado de Campeche. De acuerdo a lo que dijo el almirante, en estos momentos la Armada, junto con Pemex, está colocando barreras marinas y está realizando revisiones submarinas a las plataformas petroleras en este campo para descartar que haya una fuga en alguna de las numerosas instalaciones de este campo petrolero.
El secretario aseguró que todas las playas de “mayor afluencia turística se encuentran limpias” y que mantendrán un operativo con sobrevuelos, vigilancia y efectivos para detener posibles nuevos derrames. Por su parte, el director de Petróleos Mexicanos, Víctor Rodríguez Padilla, comentó que han contratado a 300 personas de las comunidades para limpiar la zona y los barcos afectados, además de anunciar un censo para la población afectada. En su intervención, la secretaría de Medio Ambiente, Barcena Ibarra, ha anunciado denuncias “contra quien resulte respomsable, además de decir que, ”por ahora, se descarta que el daño ambiental sea severo". Barcena también ha dicho que están intercambiando información con las organizaciones ambientales que están sobre el terreno y que la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, les ha pedido implementar un “observatorio ambiental permanente” en el Golfo de México para impedir “futuros accidentes”.
Hace ya casi un mes que llegaron las primeras imágenes y alertas de que varias playas de Veracruz y Tabasco estaban teniendo problemas por balsas de petróleo. Desde su detección, las manchas de chapapote se han extendido por más de 600 kilómetros de la costa del Golfo de México, desde Tabasco, pasando por todo Veracruz hasta su frontera norte con Tamaulipas, con afectaciones denunciadas por las comunidades costeras que dependen de la pesca y el turismo, como para los ecosistemas costeros y marinos. También han comenzado a encontrarse en las playas tortugas, peces y delfines muertos.

No fue hasta este martes que la presidenta anunció que se había formado este grupo interdisciplinario con las autoridades del sector ambiental y energético más la Secretaría de Marina para dilucidar “la causa del derrame”. El miércoles, después de una visita a la zona de su director, Víctor Rodríguez Padilla, Petróleos Mexicanos y el resto del grupo publicaron un comunicado conjunto, en el que enumeraban las acciones de limpieza y concedían, básicamente, no saber la causa.
El miércoles, una coalición de grupos ambientalistas publicó una serie de imágenes de satélite de principios de febrero, en las que, aseguran, se ve como una embarcación habría tenido un vertido de supuesto crudo, que intenta ser contenido, sin éxito, por otros cinco barcos. La superficie, según su análisis, fue creciendo, pasando de los 50 kilómetros cuadrados del 14 de febrero para el 17 de ese mes llegar a 300 kilómetros cuadrados, con rumbo a las costas de Veracruz. Durante la conferencia de prensa del grupo interdisciplinario se han comprometido a investigar este incidente.
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