El ejército de Ucrania desembarca en el Mediterráneo para tener a tiro a la flota rusa
Militares ucranios operan con drones desde Libia para hundir buques que transportan carburantes de Rusia y para apoyar a los Gobiernos opositores al Kremlin en África


Drones ucranios bombardearon el petrolero Qendil el 19 de diciembre de 2025. El Qendil navega con bandera de Omán y forma parte de la llamada flota fantasma rusa, los barcos que transportan el crudo y el gas ruso saltándose las sanciones occidentales aprobadas tras la invasión de Ucrania. Los Servicios de Seguridad de Ucrania (SSU) publicaron un vídeo que demostraba que la operación había sido obra suya. El ejército ucranio golpea con frecuencia a la flota mercante y militar rusa en el Báltico y en el Mar Negro. Lo que hacía especial el ataque al Qendil es que se produjo en aguas del Mediterráneo.
El Qendil fue atacado en aguas internacionales entre Malta y Grecia. Era la primera operación militar reconocida por Ucrania en el Mediterráneo. ¿Desde dónde despegaron los drones? El SSU no reveló esta información. Un segundo ataque, el 3 de marzo, sirvió para descubrir que Ucrania opera desde la costa de Libia.
El segundo ataque ucranio en el Mediterráneo consiguió destruir el metanero Arctic Metagaz, un buque que transportaba 60.000 toneladas de gas natural licuado procedente de Rusia. Siete Estados de la UE, con Italia al frente, y organizaciones ecologistas como WWF pusieron el grito en el cielo por la amenaza de desastre medioambiental que podía causar el naufragio. El Qendil, por el contrario, navegaba vacío, lo que permitió al SSU sacar pecho porque no se había producido vertido alguno.

El Kremlin acusó a Ucrania de la destrucción del Arctic Metagaz al ser atacado desde Libia con un dron náutico. Kiev no ha confirmado ni desmentido oficialmente la autoría del ataque, pero tanto militares ucranios como medios de comunicación lo dan por hecho. Las imágenes del barco a la deriva con un boquete en el casco indicarían que un proyectil impactó allí.
La radio francesa RFI avanzó el 2 de abril que Ucrania tiene desde el pasado noviembre bases de lanzamiento de drones en la región costera libia de Zaouía. RFI asegura que más de 200 militares ucranios se reparten entre Zaouia y Misrata. En esta última ciudad comparten base con fuerzas de países occidentales que dan apoyo al primer ministro Abdulhamid Ddeibah. Su Gobierno controla el oeste del país, con la capital Trípoli, mientras que los rebeldes encabezados por el mariscal Jalifa Hafter dominan las regiones orientales, con el apoyo de Rusia.
Operaciones especiales
RFI asegura que el dron que impactó en el Arctic Metagaz era un Magura. Esta lancha bomba no tripulada tiene, en su versión más utilizada, una autonomía de 800 kilómetros y puede cargar hasta 300 kilos de explosivo. El Magura es un armamento utilizado por los servicios de inteligencia del ministerio de Defensa (GUR). El SSU, por el contrario, opera con el otro dron náutico bomba estrella de Ucrania, el Sea Baby. El SSU ya reconoció el pasado diciembre haber formado parte de las operaciones en el Mediterráneo. Si la información de RFI es correcta, esto indicaría que también el GUR podría estar establecido en Libia. El SSU y el GUR han sido responsables de la mayoría de operaciones especiales ucranias en territorio ruso.
El Arctic Metagaz fue atacado en aguas internacionales y a 240 kilómetros de la costa libia. Tras su naufragio, otro metanero ruso, el Arctic Pioneer cambió su ruta mientras navegaba en el Mediterráneo para regresar a Rusia a través del mar Rojo y rodeando África. Esta semana abandonó la costa sudafricana.

La agencia de noticias Associated Press publicó el 7 de abril, a partir de fuentes anónimas en el ejército libio, la misma información que RFI. En Kiev responden a estas noticias con silencio. Igor Lutsenko, conocido político y militar ucranio, daba por cierta el 6 de abril en el medio NV la presencia de sus compañeros de armas en Libia. También indicó que existe un acuerdo bilateral en defensa entre el Gobierno libio y el ucranio.
Oficialmente no hay un tratado bilateral en materia de seguridad entre Ucrania y Libia. No hay constancia de que el presidente ucranio, Volodímir Zelenski, se haya reunido con Ddeibah para tratar la cooperación en defensa, algo que sí hizo este abril cuando viajó a Damasco para reunirse con el presidente sirio, Ahmed al Shara. Siria es otro país del Mediterráneo oriental que todavía está saliendo de los estragos de una guerra civil y donde Rusia tuvo un papel determinante como apoyo del dictador Bachar el Asad. Zelenski y Al Shara se comprometieron a “trabajar conjuntamente para aportar más seguridad y desarrollo a nuestras sociedades”, manifestó el mandatario ucranio.
Formación de militares libios
La única reunión diplomática hecha pública entre representantes de Libia y Ucrania se celebró en Trípoli en 2023 entre el jefe de la oficina del ministro de Defensa libio, Jibril Al-Shteiwi, y el agregado militar de la embajada ucrania, Andriy Bayuk. Ambos representantes aseguraron que sus Gobiernos estudiarían maneras de colaborar en materia de seguridad. Al-Shteiwi avanzó que militares libios ya estaban recibiendo formación en Ucrania.
La siguiente pista de las actividades ucranias en Libia la aportó un comunicado del pasado agosto del fiscal general de Libia, Al Siddiq Al Sour, en el que anunciaba la apertura de una investigación sobre el supuesto ingreso al país desde Argelia de drones ucranios que eran posteriormente enviados a grupos combatientes al vecino Níger, a Mali y a Burkina Faso. En estos tres Estados se libran conflictos en los que los drones ucranios servirían para armar a grupos opositores a los Gobiernos apoyados por Rusia. Ese agosto también aseguraron las tropas rebeldes de Hafter en Libia que habían abatido tres drones de reconocimiento ucranios
En África, como en Siria, Ucrania busca enfrentarse a los intereses rusos. Dallas Analytics, grupo ucranio de investigación de las capacidades militares rusas, explica a EL PAÍS que Rusia está intensificando el mapeo con sus satélites del norte y del oeste de África para aumentar “las operaciones militares en el continente”.
Un portavoz de Dallas, grupo que trabaja con el Gobierno ucranio, apunta a que Kiev “mantendrá o ampliará su presencia en el Mediterráneo”: “Este mar es un escenario crucial para la logística rusa, las exportaciones de energía y el tráfico de armas, todos son objetivos legítimos en la campaña asimétrica de Ucrania para limitar la capacidad bélica rusa”.
Dallas confirma que existe el riesgo de que Rusia o sus aliados actúen contra estos puestos ucranios en África. La tensión en torno a la flota fantasma ha ido a más después de que el Kremlin confirmara este jueves que ha destinado una fragata de guerra al Canal de la Mancha para evitar que sus petroleros sean interceptados por las autoridades británicas.
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