Estados Unidos rescata a un piloto del primer avión derribado por Irán en la guerra
Las tropas estadounidenses intensifican la búsqueda del segundo tripulante del caza F-15, cuyo paradero se desconoce. Las autoridades iraníes ofrecen una recompensa por su captura

Estados Unidos ha recibido este viernes el aviso más contundente de que la guerra contra Irán, pese a las promesas del presidente Donald Trump, está lejos de estar ganada y de que Teherán se mantiene como un adversario peligroso. La República Islámica derribó este viernes un avión caza F-15 estadounidense, con dos tripulantes a bordo, sobre su territorio. Uno de ellos fue rescatado pocas horas después por helicópteros de su país, según medios en Washington e israelíes. Del segundo se desconoce aún el paradero. Es la primera ocasión en que Irán ha derribado un avión militar estadounidense sobre su espacio aéreo en casi cinco semanas de guerra. Según el periódico The New York Times, un segundo avión estadounidense también se ha estrellado este viernes en la zona del golfo Pérsico.
Ni el Pentágono ni el Comando Central, responsable de las fuerzas estadounidenses en Oriente Próximo, se han manifestado de manera oficial hasta ahora sobre ninguno de los dos incidentes. En el caso del segundo, un A-10 Warthog, viajaba un solo tripulante a bordo, el piloto, y ha podido ser rescatado.
El derribo del primer avión, sobre territorio iraní, según The Washington Post ocurrió en el suroeste del país. Aunque su piloto también ha podido ser rescatado, el segundo tripulante aún está desaparecido. Y la perspectiva de un aviador estadounidense vivo y a la fuga en el territorio hostil de Irán pone de relieve los riesgos de una guerra a la que la mayoría de los estadounidenses se opone, según las encuestas.
Las autoridades iraníes han lanzado llamamientos a la población civil para que alerte sobre cualquier indicio del paradero de la tripulación y han distribuido en redes sociales imágenes procedentes, supuestamente, del lugar donde se ha estrellado el avión, y los restos del aparato.
Según la cadena de televisión CNN, el aviador rescatado, el piloto del caza, está vivo, en manos de Estados Unidos, y recibe atención médica. El medio cita a dos fuentes con conocimiento de la situación. Se desconoce el paradero del segundo tripulante, aunque las operaciones de búsqueda siguen en marcha, según el digital Axios, que asegura haber recibido esta información de un funcionario israelí y de otra fuente con conocimiento de la situación.
Se trata del cuarto F-15 atacado desde que Estados Unidos e Israel lanzaron la operación Furia Epica contra Irán el pasado 28 de febrero. Los otros tres aviones lo fueron en un incidente de fuego amigo en Kuwait en los primeros días de hostilidades. En aquel caso, todos los tripulantes pudieron ser rescatados. Además, Irán ha destruido otros aviones estadounidenses, incluido un avión espía E3, considerado una verdadera sala de mandos aérea para la coordinación de las operaciones de combate.
El derribo del F-15 se produce apenas dos días después de que Trump pronunciara un discurso a la nación desde la Casa Blanca en el que pidió paciencia a la población y aseguró que la guerra duraría “dos o tres semanas” más. Durante ese tiempo, sostuvo, Estados Unidos intensificaría los bombardeos contra ese país, para “llevarlos a la Edad de Piedra”. “Adonde pertenecen”, añadió.
En un mensaje en redes sociales este viernes, antes de que se conociera el derribo del avión, Trump pidió “un poco más de tiempo”. “Podemos abrir fácilmente el estrecho de Ormuz, tomar el petróleo y hacer una fortuna. ¿Sería un manantial para el mundo?”, prometió. El próximo lunes, 6 de abril, expira el ultimátum que el mandatario republicano había dado a las autoridades iraníes para llegar a un acuerdo de paz en las negociaciones que su Gobierno asegura mantener con Teherán y que el régimen teocrático niega.
En caso de no llegar a un pacto para entonces, el presidente estadounidense asegura que comenzará a destruir infraestructuras eléctricas y petroleras de Irán, e incluso plantas desalinizadoras de agua fundamentales para la población civil.
En busca y captura
El gobernador de la provincia suroccidental iraní de Kohkiluyeh y Buyer Ahmad, donde cayó el avión estadounidense, ha ofrecido una recompensa por la captura de sus tripulantes. La agencia semioficial ISNA, citada por las agencias informativas internacionales, ha precisado que las autoridades de esta provincia montañosa, próxima a la frontera de Irak y al golfo Pérsico, han anunciado “un reconocimiento especial por parte del gobierno provincial” a todo aquel que facilite información sobre su paradero, sin precisar el tipo de gratificación ofrecida.
Un canal de televisión estatal ha asegurado que los tripulantes saltaron en paracaídas tras activar el sistema de eyección antes de que el aparato se estrellara. El presentador del canal televisivo ha pedido a los vecinos de la zona del impacto que entreguen a las fuerzas de seguridad a los “pilotos enemigos”. La misma emisora mostró imágenes de las redes sociales con una camioneta que transportaba supuestos restos del fuselaje y un asiento de eyección de un avión estadounidense.
Fuerzas de Guardia Revolucionaria de Irán han rastreado el área donde se estrelló el aparato, según las agencias de noticias iraníes, que mostraban imágenes de helicópteros estadounidenses sobre la zona y de un avión cisterna para repostar en vuelo, en una aparente misión de búsqueda y rescate, así como vídeos de iraníes que abrían fuego con sus armas.
El régimen de Irán se había atribuido anteriormente el derribo de otros aparatos de EE UU, pero hasta ahora no había instado a la captura de tripulantes supervivientes. Se trata de la primera acción militar en cinco semanas de guerra en la que se confirma el derribo de un caza de EE UU por fuego enemigo.
En Líbano, la estrategia de Gaza
En el frente de Líbano, el ejército israelí ha comenzado a ocupar y desalojar este viernes poblaciones del sur de Líbano para intentar alejar la amenaza de los cohetes lanzados por la milicia chií de Hezbolá contra el norte de Israel. Las tropas se están desplegando en una zona tapón a unos 10 kilómetros de la frontera, al sur del río Litani, según informa la prensa hebrea. El objetivo es impedir los mortíferos impactos directos de cohetes antitanque y ampliar el tiempo de alerta antibombardeo a la población civil.
Pese a la ofensiva para retomar un territorio que Israel abandonó hace un cuarto de siglo, tras haberlo ocupado desde 1982, Hezbolá está redoblando los disparos de cohetes. Ha disparado más de 130 lanzamientos en plena Pascua judía, en una muestra de haberse recuperado tras los descalabros sufridos en los dos últimos años de conflictos armados con las tropas israelíes.
El ejército israelí asegura que ha abatido en el último mes a un millar de combatientes de la milicia proiraní y ha destruido 3.500 de sus posiciones. Pero Hezbolá está demostrando especial habilidad para sobrevivir. Los analistas militares de los medios hebreos coinciden en que Israel va a tener que mantener el despliegue de tropas en la zona tapón del sur de Líbano tras el fin del conflicto con Irán, y en que la milicia chií no puede ser desarmada sin acometer una invasión a gran escala del país vecino.
El ministro israelí de Defensa, Israel Katz, confirmó este viernes la demolición de viviendas en aldeas del sur del Líbano que considera “posiciones de vanguardia” de Hezbulá. “Serán arrasadas según la estrategia aplicada en Gaza, para eliminar la amenaza que representan a las poblaciones israelíes”, advirtió Katz en un vídeo citado por Efe. El ministro reafirmó que el ejército mantendrá “el control de seguridad” sobre la zona situada al sur del río Litani (que representa aproximadamente un 8% del territorio del país vecino), y que no permitirá el regreso de los más de 600.000 residentes que se han visto desplazados “hasta que se garantice la seguridad de los residentes del norte de Israel”.
Nueva amenaza en el sur de Líbano
Los habitantes de los municipios libaneses fronterizos con Israel han pedido al Gobierno de Beirut ayuda necesaria para poder permanecer en sus casas pese a la ocupación israelí en la zona, informa Joan Cabasés Vega. En una carta conjunta enviada al primer ministro libanés, Nawaf Salam, sus representantes han reclamado protección y el establecimiento de vías humanitarias para poder quedarse en el territorio. Los residentes alegan que tienen miedo de no poder regresar a sus tierras en caso de abandonarlas, y recuerdan la ocupación que sufrió el sur de Líbano durante la última quinta parte del siglo XX.
El Ministerio de Salud libanés ha elevado a más de 1.200 los muertos en el país por bombardeos israelíes, entre ellos 124 niños, desde el estallido de las hostilidades, el 2 de marzo.Las sirenas de alarma antibombardeo no han dejado de sonar este viernes en poblaciones del norte de Israel, como Haifa, y en la región de Galilea.
La misión de paz de las Naciones Unidas en Líbano (Unifil, por sus siglas en inglés) ha denunciado este viernes una explosión “en el interior” de una de sus posiciones fronterizas con Israel que ha dejado tres cascos azules heridos, dos de ellos de gravedad. El incidente se ha producido en una posición de Unifil próxima a la base de los 670 militares españoles desplegaos en la misión de la ONU.
En un mensaje en vídeo emitido en plena Pascua judía, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, ha afirmado que la aviación israelí ha destruido el 70% de la producción de acero iraní. También ha asegurado que Israel ha destruido en los últimos días “puentes e infraestructuras” iraníes en operaciones conjuntas con Estados Unidos.
Tras el bombardeo a un gran puente en construcción en la provincia de Alborz, provincia del norte de Irán colindante con la capital, el ejército iraní ha amenazado, que cualquier ataque contra estas infraestructuras o contra plantas eléctricas provocará ataques “más devastadores que nunca” contra EE UU e Israel, así como contra sus aliados, informa Efe. Al menos 13 personas murieron y casi un centenar resultaron heridas en incursiones aéreas que alcanzaron el llamado puente B1, el más largo de Oriente Próximo, en unos ataques calificados por Teherán como “crímenes de guerra”. El impacto de un dron contra un almacén de la Cruz Roja y la Media Luna Roja ha causado graves daños a la única organización humanitaria que opera aún en todo el país.
En medio de la escala bélica, la mediación internacional para poner fin al conflicto entre EE UU e Irán, encabezada por Pakistán, parece haber llegado a un punto muerto, según ha informado este viernes The Wall Street Journal. Irán ha comunicado oficialmente a los mediadores que no está dispuesto a reunirse con delegados estadounidenses en Islamabad y considera inaceptables las demandas Washington. Teherán exige un alto el fuego con garantías antes de sentarse en la mesa de negociaciones. según una informción de la agencia Fars citada por Reuters, Irán ha rechazado una propuesta de EE UU para acordar un cese de hostilidades de 48 horas.
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