Estos son los (muchos) países que salen ganando con el fallo del Supremo que tumba los aranceles de Trump
Washington responde a la sentencia con un gravamen global del 10%, menor sobre el papel del vigente para socios como México, Canadá o la UE, que no saben con certeza a qué atenerse


Si algo ha definido la agresiva política arancelaria de Donald Trump desde su regreso a la Casa Blanca es su volatilidad y la dificultad para saber a qué atenerse de los socios comerciales castigados con esos gravámenes que el presidente de Estados Unidos llamó “recíprocos”. Este viernes, el Tribunal Supremo de Washington decidió en una sentencia que dejó herida de muerte la agenda comercial de Washington que esas tasas indiscriminadas son inconstitucionales y que por lo tanto no pueden seguir cobrándose, a lo que el republicano respondió como acostumbra: negándose a admitir su derrota y saliendo al ataque.
Esa ofensiva se pareció bastante a una pataleta. O a un parche. Trump, tras años diciendo que “arancel” es la palabra “más bella” del diccionario", se felicitó por un fallo que, defendió, “aclara las cosas”, y anunció la entrada en vigor de un arancel global del 10% aplicable a todos los países, pero no apoyado en la ley de la que echó mano antes (una norma de poderes de emergencia de 1977; IEEPA son sus siglas en inglés), sino en otra diferente.
Esta permite imponer gravámenes durante 150 días, tiempo en el que el Congreso tiene que mostrarse de acuerdo en aprobarlos. Se trata de una medida contemplada en el artículo 122 de la Ley de Comercio de 1974 para corregir una balanza de pagos, y, una vez más, no parece ser garantía de estabilidad: si el Congreso se niega a actuar, la Administración podría, al menos en teoría, permitir que los aranceles caduquen, declarar una nueva emergencia de balanza de pagos y reiniciar el proceso. La maniobra plantearía serias preocupaciones sobre la separación de poderes, pero nada en el estatuto la prohíbe claramente.
El presidente de Estados Unidos dio por hecho que en su fallo el Supremo le estaba dando permiso para buscar nuevas vías como esa para seguir con su misión de reescribir las reglas de la globalización, cuando en realidad la sentencia le advierte de que, si bien puede intentarlo, no es descartable que sus ideas frescas acaben impugnadas en los tribunales y quién sabe si tumbadas como este viernes. Ese destino, los tribunales, parece ser también el de las quejas que genere la aplicación del fallo del alto tribunal, que deja en el aire cómo proceder con el dinero, unos 150.000 millones de dólares, ya recaudado por el Departamento del Tesoro.
Más allá de las incertidumbres que esa medida temporal añade, algo quedó claro al final de una jornada de vértigo en Washington: muchos países amanecerán este sábado sujetos a menores aranceles de los que les impuso Trump durante 2025 al final de un proceso lleno de amenazas, dudas e idas y venidas.
China, entre los más beneficiados
Nadie está en condiciones de asegurar cómo quedan las reglas del juego del comercio global tras la decisión de los jueces, que ha devuelto el caos al tablero comercial. Así que a la espera de ver cómo entran en vigor los nuevos ajustes de Trump, hay muchos países que sobre el papel quedan con menores aranceles. También abundan las capitales que este sábado amanecieron haciendo las cuentas, sin saber bien a qué atenerse.
Entre los potencialmente más beneficiados, destaca China, la potencia archienemiga, que, tras un tira y afloja de meses, estaba sujeta a un impuesto a las exportaciones a Estados Unidos del 34%. México y Canadá, parte de los Three Amigos, comparten frontera y tratado de libre comercio con Estados Unidos (TMEC). Trump los golpeó con una tasa del 25% y el 35%, respectivamente, y vivían pendientes de las amenazas recientes de endurecer aún más los términos de la relación. Los dos vecinos celebraron el alivio que trajo a sus cuentas la decisión del Supremo, aunque la alegría no fue completa: la sentencia no tumba las tasas sectoriales al acero, el aluminio el cobre o los coches, industrias todas importantes en el espacio común norteamericano. La Casa Blanca aclaró además que los productos amparados por el TMEC no se verán afectados por el nuevo arancel del 10%.
La Unión Europea, el otro gran socio, ve reducir su arancel del 15 al 10%, mientras otros países relevantes mejoran considerablemente los números de sus respectivas balanzas comerciales con la primera potencia mundial: de India (25%) a Taiwán y Vietnam (20%) Tailandia (19%) Japón y Corea del Sur (15%).
Entre el resto, abundan las que se quedan como están; de Londres a Canberra, y de Buenos Aires a Quito o Bogotá. Habían salido tras los cambios de humor de Trump con un 10% y continúan sufriendo un arancel del 10%, al menos durante 150 días, y a la espera de que el presidente republicano muestre el resto de las armas con las que ha anunciado que no piensa dar tregua en esa guerra comercial. Con ella, ha puesto patas arriba el orden de la globalización alumbrado por Estados Unidos, su principal beneficiario, hace décadas.
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