Seis muertes entre asesinatos y suicidios: la policía investiga un misterioso caso apodado el ‘Twin Peaks’ búlgaro
“Se trata de un crimen sin precedentes en Bulgaria”, asegura el jefe de policía acerca de un suceso ocurrido en los montes Balcanes

Bulgaria se encuentra en estado de shock desde hace más de una semana por un caso misterioso y perturbador en el seno de una ONG ecologista que mezclaría suicidio y homicidio, según informó este martes la Fiscalía. El pasado domingo, tres personas sospechosas de un triple crimen cometido en una cabaña de montaña fueron encontradas abatidas a tiros, en los montes Balcanes Occidentales, al noroeste del país. Los cadáveres de los tres individuos, dos hombres, de 51 y 22 años, y un adolescente de 15 años, fueron hallados en una autocaravana, justo seis días después de que se descubriera la muerte de tres personas, una serie de muertes que ha conmocionado a la sociedad búlgara.
“Nos enfrentamos a una investigación sobre un crimen sin precedentes, al menos para Bulgaria”, declaró Zahari Vaskov, jefe de la policía, en una rueda de prensa desde el lugar donde se halló el vehículo, próximo al monte Okolchitsa, un pico de la cordillera balcánica que está ubicado a unos 80 kilómetros de la escena del primer crimen, un albergue de montaña que se encontró calcinado.
“La vida nos ha dado aquí detalles más impactantes que en Twin Peaks”, afirmó el fiscal general en funciones, Borislav Sarafov, en alusión a la serie televisiva estadounidense que trata de un agente del FBI que investiga el homicidio de una joven en un pueblo maderero. Esta descripción como una historia sacada de una producción ficticia ha provocado que los medios hayan apodado estos sucesos como el “Twin Peaks búlgaro”.

Este martes, la Fiscalía amplió detalles de la investigación al señalar que todo apunta a que cuatro de las seis personas halladas muertas se suicidaron, mientras que otras dos, entre ellas el joven, fueron asesinadas. “De acuerdo a los datos de la autopsia de los tres cuerpos (encontrados en la autocaravana), parece que se cometieron probablemente dos homicidios sucesivos y un suicidio”, señaló el ministerio público.
Los disparos se efectuaron desde el interior de la roulotte. El 2 de febrero, la policía descubrió los cuerpos de tres hombres, de 45, 49 y 51 años, en el patio de un refugio privado de montaña calcinado sin ningún signo de violencia. “No hay signos de lucha ni traumatismos distintos de las heridas de bala”, señaló el lunes la fiscal adjunta del Alto Tribunal de Sofía, Natalia Nikolova, indicando que los tres también se habían quitado la vida.
El médico forense del caso, Aleksandar Aleksandrov, corroboró la hipótesis del suicidio al agregar que los tres hombres presentaban heridas en la cabeza compatibles con disparos a quemarropa. Según el jefe del departamento de policía criminal de la Dirección General de la Policía Nacional, Angel Papalezev, un allegado de una de las víctimas señaló que en las últimas semanas “había mencionado una grave inestabilidad mental en el seno de la ONG” debido a dificultades con el Estado -con el que dejó de colaborar el pasado verano- y los patrocinadores, y había planteado la idea de la muerte como solución a los problemas.
La fiscalía precisó que las cámaras de seguridad de la cabaña mostraron que los seis individuos permanecieron juntos hasta la mañana del 1 de febrero y que tres de ellos se marcharon entonces en una autocaravana, mientras que los demás se quedaron en el refugio antes de prenderle fuego. Fuentes del Ministerio del Interior desvelaron a su vez que la grabación enseña cómo los tres hombres posteriormente hallados muertos disparan a los perros, esparcen líquido inflamable y prenden fuego antes de salir del campo de visión de la cámara.
El caso ha desatado una oleada de especulaciones en las redes sociales y de sospechas infundadas de que incluso se trata de la deriva de una secta. Cuatro de los muertos -los tres de la cabaña y uno de la autocaravana- pertenecían a una oenegé denominada Agencia Nacional para el Control de Áreas Protegidas Nacionales, una organización que colaboró con el Ministerio de Medio Ambiente desde que uno de los sospechosos -también aparecido muerto- la fundó en 2022 hasta el pasado verano. Sus actividades se centraban sobre todo en la lucha contra la tala ilegal de los bosques vírgenes, pero también se encargaba de organizar campamentos de verano para sensibilizar a los más jóvenes sobre la preservación de la naturaleza.
El jefe interino de la Agencia Estatal de Seguridad Nacional de Bulgaria, Denio Denev, llegó a revelar que la oenegé había sido acusada de abusos sexuales a menores y que se sospechaba de que podría tratarse de una “estructura paramilitar” por las armas halladas. Pero la denuncia se retiró y la munición encontrada era legal, según la agencia novinite. Esas declaraciones avivaron aún más la histeria entre la opinión pública.
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