Israel abrirá este domingo el paso entre Gaza y Egipto por vez primera en casi dos años
El Gobierno de Netanyahu cumple el compromiso sobre el cruce de Rafah cuatro meses después de firmar el alto el fuego y solo tras recibir el último rehén sin vida

El paso de Rafah, que conecta Gaza con Egipto, abrirá este domingo por primera vez desde mayo de 2024, cuando lo tomaron las tropas israelíes, y cuatro meses después de que Israel acordase reabrirlo en el pacto de alto el fuego. Lo ha comunicado este viernes el COGAT, el organismo militar que gestiona los asuntos civiles en los territorios ocupados, una semana después del anuncio en el Foro de Davos de su reapertura esta semana. Muchos gazatíes esperan ese momento, deseosos de reunirse con los familiares que huyeron de la invasión o de abandonar la destrozada y paupérrima Franja.
El COGAT señala que Rafah abrirá “en ambas direcciones, con circulación limitada de personas”. No especifica cifras, aunque Netanyahu habló hace tres días de que entrarán “unos 50 individuos, más familiares”, sin “impedir a nadie marcharse”. Israel controlará la lista de quién sale y quién no, pero sus soldados no estarán físicamente en el lugar. El cruce estará operado por personal de la Autoridad Nacional Palestina, con supervisión de la misión de la UE y “en coordinación con Egipto, previa autorización de seguridad de Israel”, de “forma similar al mecanismo implementado en enero de 2025″, durante la segunda tregua, señala el comunicado.
Además de la identificación y el control inicial en el cruce de Rafah por parte de la misión de la UE, los soldados israelíes harán otro en un corredor al efecto. No se puede llegar al paso de otra forma, porque Rafah está en la parte de Gaza que se encuentra en manos de las tropas israelíes y casi toda la población está en la otra, la que controla Hamás. Israel monitoreará todo de forma remota, mediante dispositivos electrónicos, y con los registros de quienes entren o salgan del enclave.

El organismo israelí especifica que solo podrán regresar los gazatíes residentes en Egipto “que abandonaron Gaza durante la guerra y solo tras la autorización de seguridad de Israel”.
La agencia Reuters ha informado de que Israel pretende restringir el número de entradas para que sea inferior al de salidas, vaciando así Gaza poco a poco. Los socios más ultras de Netanyahu exigían que solo se abriese de salida, para facilitar su deseada limpieza étnica de una Franja en escombros, pero el acuerdo de alto el fuego especifica que abriría en ambas direcciones y Washington y los mediadores árabes, en particular Egipto, se negaron e insistieron en cumplirlo.
El desbloqueo del cruce de Rafah pondrá fin a una de las violaciones de Israel de su alto el fuego con Hamás. Tenía que haberlo abierto en la primera fase, pero en la práctica lo condicionó a la entrega de todos los cadáveres de rehenes, concluida el lunes. También restringe el flujo humanitario —comida, suministros médicos y materiales de refugio— por debajo de lo acordado y abre fuego a diario: ha matado a casi 500 palestinos durante el cese, según los datos del Ministerio de Sanidad gazatí.
Salida urgente
La habilitación de Rafah puede suponer un alivio para los familiares de los casi 20.000 palestinos que “necesitan salir de manera urgente” para recibir atención médica en el extranjero, según denunció la Organización Mundial de la Salud (OMS). El organismo asegura que 1.092 pacientes han muerto en el enclave entre julio de 2024 y noviembre de 2025 mientras esperaban el permiso para viajar a hospitales fuera de la Franja.
Las tropas israelíes se hicieron con el control del lado palestino de Rafah en mayo de 2024 y clausuraron casi por completo el tráfico transfronterizo, impidiendo las entradas a Gaza y restringiendo las salidas a unas contadas evacuaciones médicas. El ejército de Israel lo consideraba clave para evitar la llegada de armas desde Egipto por los túneles. Hasta su toma, decenas de miles de palestinos pagaron un dineral por un hueco en la lista que les permitía huir de los constantes bombardeos a través del paso.
El COGAT (Coordinator of Government Activities in the Territories), anunció en diciembre que la apertura de Rafah era próxima, y Netanyahu ratificó que sucedería “muy pronto”. Sin embargo, los dirigentes israelíes hicieron el anuncio con la voluntad de habilitar únicamente la salida de palestinos, y no su retorno, algo a lo que Egipto ya había expresado su oposición, alegando su rechazo a colaborar con lo que ve como una herramienta para una limpieza étnica lenta del enclave.
El Canal 12, una de las principales cadenas de televisión en Israel, informó entonces de que Netanyahu “concedió” la reapertura del cruce durante su encuentro con el presidente de EE UU, Donald Trump, en Florida en diciembre.
Tu suscripción se está usando en otro dispositivo
¿Quieres añadir otro usuario a tu suscripción?
Si continúas leyendo en este dispositivo, no se podrá leer en el otro.
FlechaTu suscripción se está usando en otro dispositivo y solo puedes acceder a EL PAÍS desde un dispositivo a la vez.
Si quieres compartir tu cuenta, cambia tu suscripción a la modalidad Premium, así podrás añadir otro usuario. Cada uno accederá con su propia cuenta de email, lo que os permitirá personalizar vuestra experiencia en EL PAÍS.
¿Tienes una suscripción de empresa? Accede aquí para contratar más cuentas.
En el caso de no saber quién está usando tu cuenta, te recomendamos cambiar tu contraseña aquí.
Si decides continuar compartiendo tu cuenta, este mensaje se mostrará en tu dispositivo y en el de la otra persona que está usando tu cuenta de forma indefinida, afectando a tu experiencia de lectura. Puedes consultar aquí los términos y condiciones de la suscripción digital.




























































