Convocadas cientos de protestas en EE UU después de que un agente del ICE matara a tiros a una mujer
Grupos de activistas animan a manifestarse para pedir el fin del despliegue de policía antiinmigración ordenado por Donald Trump y que se esclarezcan las causas de la muerte de Renee Good

Miles de personas se han manifestado este sábado en Minneapolis para protestar contra la muerte de una activista el pasado miércoles en esta ciudad de Minnesota, causada por los disparos de un agente, mientras las autoridades del Estado han puesto en marcha su propia investigación sobre el suceso. Grupos de activistas por las libertades civiles y los derechos de los migrantes en Estados Unidos han convocado un millar de actos en todo el país para condenar el incidente y reclamar la retirada de los agentes del ICE de las calles de las ciudades donde se encuentran presentes.
Según los organizadores, el millar de actos de protesta exigirán el fin de los despliegues de agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) que ha ordenado Donald Trump en varias ciudades bajo gobierno demócrata.
Las movilizaciones, bajo el lema ICE Out For Good (un juego de palabras con el apellido de la activista muerta, y que puede traducirse tanto como “ICE fuera para siempre” o “ICE fuera en nombre de Good”), quieren responder a la “escalada de la violencia del ICE en nuestras comunidades, los disparos contra la activista y ”los meses de una larga pauta de violencia y abuso sin control contra las comunidades marginadas en todo Estados Unidos", declara la convocatoria.
Ya este sábado centenares de personas se reunían en el parque Powerhorn de Minneapolis, cercano a donde murió Good. La ciudad se ha convertido en uno de los focos más conflictivos de las rondas de deportaciones masivas después de que el miércoles pasado un agente del ICE disparara y matara a Good, una mujer de 37 años y madre de tres hijos, cuando esta se encontraba al volante de su automóvil, en una calle residencial.
A comienzos de esta semana, Trump había ordenado el despliegue de unos 2.000 agentes federales en Minneapolis para lo que el Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés), del que depende ICE, definió como su “mayor operación hasta la fecha”. El presidente quería con ello mostrar mano dura en el Estado de Minnesota, donde el gobernador es Tim Walz —el candidato a vicepresidente del Partido Demócrata en las elecciones de noviembre de 2024— y donde ha estallado un escándalo de fraude del que el republicano culpa a toda la comunidad somalí del Estado, a la que insulta como “basura”.
Tras el anuncio de la llegada de los agentes, el gobernador de Minnesota, Tim Walz, del partido demócrata, condenó el despliegue como un ejemplo “imprudente” de “gobernanza mediante realities de televisión”.

La noche del viernes una masa de manifestantes lanzó una “protesta ruidosa” frente al hotel de Minneapolis donde creían que se alojaba parte de los agentes del ICE. Vídeos difundidos en redes sociales por los activistas muestran a los manifestantes tratando de generar el mayor ruido posible: golpean tambores, ollas y sartenes, gritan por megáfonos y hacen sonar instrumentos de viento y silbatos. Otros dirigían linternas de alta potencia hacia las ventanas del hotel. La multitud se dispersó después de que la policía estatal, con chalecos amarillos y equipo antidisturbios, entrara en la zona y declarara la reunión como ilegal, aunque la policía “detuvo y luego puso en libertad” al menos a 30 personas el viernes por la noche, informó la emisora CNN.
La policía reaccionaba a informaciones de que “los manifestantes habían dejado de ser pacíficos y había informaciones de daños a la propiedad”, según informó el Departamento de Seguridad Pública de Minnesota en la red social X. “Se dio orden de dispersarlos antes de los arrestos”, agregó.
En el momento de su muerte, Good participaba en una de las numerosas patrullas vecinales que rastrean, monitorean y registran las actividades del ICE, según familiares y activistas locales. La secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, y otros funcionarios de la administración de Trump afirmaron que Good había estado “obstaculizando y acosando” a los agentes del ICE todo el día.
También sostienen, en una tesis a la que se ha sumado el propio vicepresidente, J.D. Vance en redes sociales y en una rueda de prensa en la Casa Blanca, que el agente abrió fuego en defensa propia. Según este argumento, Good intentó embestirlo con su vehículo en un “acto de terrorismo doméstico”.
El alcalde de Minneapolis, el demócrata Jacob Frey, ha negado esa versión con vehemencia. Frey, que ha instado a los agentes de ICE a “marcharse de aquí de una jodida vez”, apunta al vídeo grabado por un transeúnte que, según él, contradice directamente la “narrativa basura” del gobierno federal. Defensores de las libertades civiles afirmaron que el vídeo demostraba que los agentes federales carecían de justificación para usar la fuerza letal.
En medio de las versiones claramente dispares del tiroteo, las autoridades policiales de Minnesota y del condado de Hennepin anunciaron el viernes que abrirían su propia investigación penal sobre el incidente, separada de la investigación federal dirigida por el FBI. Algunos funcionarios de la administración Trump, incluido Vance, afirmaron que los fiscales estatales carecen de jurisdicción para acusar a un agente federal de un delito, aunque hay expertos legales que afirman que la inmunidad federal en tales casos no es automática. El clima de crisis llevó a Walz —un destacado antagonista de Trump— a poner en alerta a la Guardia Nacional estatal.

Las tensiones entre los gobiernos federal y estatal se intensificaron aún más el jueves cuando un agente de la Patrulla Fronteriza de EE UU en Portland, Oregón, disparó e hirió a un hombre y una mujer en su automóvil tras un intento de detención. Al igual que en el incidente de Minneapolis, el DHS afirmó que el conductor había intentado convertir su vehículo en un arma y atropellar a los agentes. El viernes, el DHS identificó al conductor y al pasajero heridos como presuntos pandilleros venezolanos que se encontraban en Estados Unidos sin autorización. La agencia indicó que la mujer había estado involucrada en un tiroteo previo en Portland, pero no proporcionó pruebas de sus acusaciones contra ellos.
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