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La ‘reina de la ketamina’, Jasveen Sangha, sentenciada a 15 años de cárcel por la muerte de Matthew Perry

De los cinco acusados por la muerte por sobredosis del actor de ‘Friends’, la mujer era la que más años de cárcel enfrentaba, hasta 65, tras declararse culpable de cinco cargos

Jasveen Sangha y Matthew Perry, en un montaje fotográfico. @jasveen_s, Mike Pont/Getty images

Este miércoles 8 de abril ha tenido lugar en Los Ángeles (California) la lectura de una de las sentencias más esperadas de los últimos años: la de Jasveen Sangha, principal acusada de la muerte de Matthew Perry, que se hizo tristemente famosa con el sobrenombre de La reina de la ketamina por suministrarle al actor la droga que acabó con su vida en 2023. De los cinco acusados, ella era la que más años de cárcel enfrentaba, hasta 65, por cinco de ellos. La fiscalía exigía 15 años, y es lo que finalmente han logrado: 15 años de prisión, una pena muy elevada y ejemplarizante. “Vas a tener que demostrar una resiliencia épica”, le ha dicho la juez a Sangha en la vista.

La sentencia de Sangha es la tercera del caso, en el que hay cinco acusados. Los dos médicos implicados ya han escuchado las suyas, mucho menores. El primero fue Salvador Plasencia, el pasado diciembre, condenado a dos años y medio de cárcel y una multa de 5.600 dólares. El segundo, dos semanas después, fue Mark Chávez, penado con ocho meses de arresto domiciliario y 300 horas de servicios a la comunidad. Ambos han perdido sus licencias para ejercer la medicina.

En este caso, la acusada era Jasveen Sangha, de 42 años, doble nacionalidad estadounidense y británica y residente en North Hollywood (al norte de la ciudad). Ella se declaró culpable en una vista judicial a principios del mes de septiembre de la muerte del intérprete de Friends —que sucedió en octubre de 2023, cuando Perry tenía 54 años—. Aunque fue detenida en verano de 2024, entonces no quiso declararse culpable, algo que cambió hace unos meses, en agosto, cuando tomó la decisión de sí hacerlo. Entonces, aceptó su culpabilidad por cinco cargos federales: uno por mantener un negocio para fabricar y distribuir drogas, un segundo por distribuir una sustancia que ocasionó una muerte, la de Perry, y otros tres por distribución de ketamina.

Cuando la policía registró su residencia de North Hollywood, desde la que operaba, en marzo de 2024, encontró casi dos kilos de pastillas de metanfetamina, 79 viales de ketamina líquida, MDMA, cocaína, diversas sustancias como benzodiazepinas y anfetaminas y casi 6.000 dólares en efectivo.

Desde la prisión donde aguardaba su sentencia, Sangha declaró horas antes de conocer su pena al diario británico The Sun que se hacía “completamente responsable” de sus acciones y del papel que tuvo “en los eventos que condujeron a esta tragedia”. “No hay excusas para lo que hice. Siento profundamente el dolor que he causado, especialmente a la familia de Matthew. Su pérdida es inimaginable y permanente. Entiendo que mi conducta (gestionar un negocio de drogas y seguir por ese camino) fue imprudente, peligrosa y equivocada”. La fiscalía ha afirmado que, pese a que se haya declarado culpable, Sangha no ha mostrado apenas arrepentimiento.

Suzanne Morrison, mother of Matthew Perry, and her husband Keith Morrison

Como contaba un agente de la DEA, la Administración de Control de Drogas, a la BBC, Sangha era “una persona con una educación elevada, que decidió ganarse la vida traficando con drogas y usar ese dinero para financiar su papel de influencer en redes sociales”, mediante un servicio por el que proveía de sustancias “a la élite de Hollywood”. La mujer es hija de unos empresarios dueños de franquicias de una cadena de pollo frito en Los Ángeles con una mansión en Calabasas, una lujosa zona angelina, aunque venidos a menos hace una década por problemas legales. Además, es heredera de un buen dinero por parte de sus abuelos, que hicieron fortuna como comerciantes de moda en Londres.

A Sangha le gustaba salir de fiesta, bailar y volar en aviones privados, como ha contado su entorno. Según su abogado, el mediático Mark Geragos, proveía de ketamina a Perry, pero nunca llegó a conocerle en persona. “Se siente fatal. Se sintió fatal desde el primer día. Ha sido una experiencia horrible”, afirmó Geragos a la prensa después de que la reina de la ketamina se declarara culpable en septiembre.

En una declaración que se hizo pública el martes, Debbie Perry, madrastra del actor que interpretó a Chandler Bing en la recordada serie Friends, pidió al juez que impusiese la pena máxima a la acusada. “El dolor que ha causado a cientos, quizás miles, es irreversible. No hay alegría. No volverán”, afirmó. Y continuó, dirigiéndose a Sangha, tal y como recoge People: “Tú causaste esto. Tú, que tienes talento para los negocios y sabes ganar dinero, elegiste el único camino que perjudica a la gente”. En sus declaraciones finales, Debbie Perry pidió al tribunal que se garantizase que la reina de la ketamina no pudiera hacer daño a otras personas en el futuro: “Por favor, impongan a esta mujer despiadada la pena máxima de prisión para que no pueda hacer daño a otras familias como la nuestra”.

El reparto de 'Friends' en el último capítulo de la serie

La condena de Sangha es mucho más elevada que la de Plasencia, el primero en ser sentenciado. Él fue uno de los dos médicos que le daban ketamina a Perry, junto a su colega Mark Chávez, suministrándole ingentes cantidades a precios inflados. En sus mensajes se leían frases como: “Me pregunto cuánto más va a pagar este imbécil”, tal y como le escribió Plasencia a Chávez en septiembre de 2023, apenas un mes antes de la muerte del actor. “Vamos a averiguarlo”, contestó el segundo. Aunque borraron los mensajes de móvil, los investigadores federales pudieron recuperarlos. Plasencia fue condenado el pasado 3 de diciembre a una pena de 30 meses de cárcel, es decir, dos años y medio, que ya cumple en una prisión federal. Además, ha perdido la licencia de su clínica de Calabasas y debe afrontar una multa de 5.600 dólares (unos 4.800 euros). Chavez, por su parte, obtuvo una sentencia mucho más sencilla. Ya había entregado su licencia médica y, según sus abogados, tiene “muchísimos remordimientos” y ayudó en el caso, “tratando de hacer todo lo posible para cooperar, ayudar en esta situación”.

En diciembre, antes de la primera sentencia, los padres de Perry escribieron una carta al tribunal que llegó a los medios de comunicación. “Nadie vivo y en contacto con el mundo podría ignorar las dificultades de Matthew. Pero este médico conspiró para romper sus votos más importantes, repetidamente, se escabulló en la noche para encontrarse con su víctima en secreto. ¿Por qué? ¿Por unos cuantos miles de dólares? Para aprovecharse de la vulnerabilidad de nuestro hijo... y alardear, mientras lo hacía, con esa reveladora pregunta: ‘Me pregunto cuánto pagará este imbécil. Averigüémoslo’. Hay cosas muy difíciles de entender", escribían la madre y el padrastro de Perry, Suzanne y Keith Morrison.

Además de los tres sentenciados, hay otras dos personas más acusadas por la muerte de Perry. Una de ellas es un hombre californiano de 55 años llamado Erik Fleming, que ayudaba a Sangha a conseguir la ketamina. Afronta dos cargos, uno por distribución de ketamina con resultado de muerte y un segundo por conspiración, lo que le podría enviar a una cárcel durante hasta 25 años. El último de los implicados es Kenneth Iwamasa, quien durante años fue el asistente personal del actor, además de la última persona que lo vio con vida antes de que el intérprete falleciera ahogado en el jacuzzi de su casa de Pacific Palisades. Él le ayudaba a usar la droga que le daban los médicos, por lo que enfrenta un cargo por distribuir ketamina con resultado de muerte, lo que puede suponerle 15 posibles años en la cárcel.

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