Jay-Z sobre su familia, los verdaderos amigos y la demanda que le dejó destrozado: “Sentí una ira incontrolable”
El rapero cumple 30 años en la música, pero lo hace tras nueve años sin lanzar disco, en los que ha estado centrado en sus otros negocios y en la denuncia por supuesto abuso sexual que no llegó a juicio


No es habitual que Jay-Z (Brooklyn, 56 años) dé entrevistas, pero cuando lo hace no suele esquivar ninguna pregunta: habla de las polémicas que ha protagonizado, de su familia y de los lucrativos negocios que encabeza. Este martes 24 de marzo se ha publicado en GQ una extensa conversación con el rapero y productor estadounidense en la que, precisamente, habla de todos los frentes abiertos de su vida en una época de inactividad musical: lleva nueve años sin publicar disco. Sí sigue trabajando como productor para otros cantantes, supervisa el espectáculo de la Super Bowl y continúa con sus aventuras empresariales, como el champán Armand de Brignac.
A punto de cumplirse tres décadas desde la publicación de su primer disco, Reasonable Doubt, sus últimos años han estado marcados por la demanda civil que una mujer presentó contra él en diciembre de 2024 alegando abusos sexuales perpetrados hace décadas. Pocos meses después, la demanda fue retirada y “desestimada voluntariamente con perjuicio”. “Fue duro, muy duro. Me partió el corazón. Me alegro de que hayamos abordado este tema directamente para quitárnoslo de encima. Lo que ocurrió me dejó destrozado. Vivimos en una época en la que parece que no se piensa demasiado en las consecuencias de nuestras acciones. Es todo demasiado inmediato”, explica sobre aquel capítulo de su vida.
Y continúa: “Toda esa mierda de la demanda me dejó hecho polvo. Estaba muy enfadado. Hacía mucho tiempo que no estaba tan cabreado, era una ira incontrolable. No le haces eso a nadie, más vale estar muy seguro de lo que estás diciendo. Antes las cosas no eran así, no ibas acusando a nadie de nada si no lo tenías todo bien claro. Me lo tomé todo muy a pecho. Y sabía que lo íbamos a superar porque, para empezar, no era cierto. La verdad siempre sale a la luz”.
Él siempre defendió su inocencia, y ahora reconoce que el apoyo familiar y de seres queridos cercanos fue fundamental durante ese capítulo de su vida. “Necesitaba más que nunca a la gente que me rodea porque, normalmente, cuando tengo ese sentimiento, simplemente compongo música y eso me sirve de terapia. Soy capaz de sacarlo de dentro y seguir adelante. Tuve que quedarme ahí durante mucho tiempo. He construido un círculo que me da seguridad porque está formado por personas que me quieren de verdad, no se aprovechan de mí y que realmente velan por mis intereses”. Y añade: “La gente te dice eso de que siempre estarán a tu lado, pero es extraño verlo de forma tan manifiesta. Es una suerte poder ver detalles así en uno de tus peores momentos”.

El día que se hizo pública la noticia de su denuncia por una supuesta violación, su primogénita, Blue Ivy, estaba de estreno con Mufasa: El rey león, lo que le obligó a acudir a la premiere: “Ni siquiera me lo planteé [el no ir] porque era su noche. Somos una familia muy unida”. La mayor de la familia, que hoy tiene 14 años, ya es una más de los espectáculos de su madre, Beyoncé. “En la primera gira se habló mucho de su primera actuación, y trabajó mucho para llegar a ese punto, pero aún no se entregaba del todo. Todavía actuaba de forma un poco mecánica. Luego empezó a darlo todo. La vi pelear quizá por primera vez en su vida, aprendiendo que las cosas no te llegan porque sí, que no todo es fácil. Se lo curró mucho. Aparece en casi todos los números”. Precisamente, la última vez que Jay-Z se subió a un escenario fue durante la gira mundial de su esposa: “Es mi familia, por encima de todo”.
En la entrevista también aborda su faceta empresarial, unos negocios que le han permitido acumular una fortuna de 2.800 millones de dólares, según Forbes. Pero para él esta faceta va mucho más allá de la parte empresarial: “Hay que lidiar con la realidad del mundo, y me muevo por ahí por mí y por un montón de gente que ha sido marginada por un sistema que no juega limpio con nosotros. Para poder avanzar, tenemos que enfrentarnos al mundo tal y como es. A veces eso significa salir y crear tu propia empresa, o asociarte con empresas ya consolidadas, porque ese es el mundo en el que vivimos. En ningún sitio los negros controlan la distribución y los medios de comunicación. En algún momento tendrás que asociarte con alguien”, explica.
Reconoce que los últimos acontecimientos que ha vivido le han permitido tejer su red de amigos de confianza. “Algunos son para toda la vida. Otros son para ciertos momentos y tienes que saber cuándo avanzar. Porque esas ideas de la lealtad te llevarán a sitios a los que no perteneces, porque eso realmente no es lealtad. La lealtad es para toda la vida. Así que, aunque nos hayamos peleado y ahora estés hablando mal de mí, sé que me tomé la decisión correcta. No eras mi amigo, porque la lealtad es para siempre”, afirma.
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