Suspendido el juicio del pique de la M-30 a la espera de localizar al acusado fugado: “Hacerles emitir un veredicto sería diabólico”
La vista oral tendrá que repetirse al completo, cuando el conductor del BMW huido sea detenido o se entregue, y con un nuevo jurado


El juicio conocido como del pique mortal de la M-30 ha concluido este jueves de una forma que no cabía esperar cuando empezó. No con un veredicto y una sentencia, sino con una suspensión a la espera de que aparezca uno de los acusados, fugado desde hace una semana, cuando las sesiones de la vista oral en la Audiencia Provincial de Madrid estaban a punto de concluir. El huido es Francisco M., el hombre que conducía el BMW el 25 de julio de 2021 y que, después de un encontronazo en un adelantamiento con un Fiat Punto, empezó una carrera por la M-30 de Madrid que acabó con la muerte de un hombre ajeno, Juan López.
La magistrada de la sección 30 de la Audiencia Provincial de Madrid, Rosa María Quintana San Martín, ha tomado esta decisión por el riesgo de que, si la vista sigue y se llega a un veredicto sin uno de los acusados, el juicio podría acabar siendo declarado nulo. “Privarnos de la declaración de uno de ellos es inviable. Existiría un riesgo de que anularan el veredicto por vulneración de los derechos de los acusados. Si uno no está, no pueden contrastar lo que va a decir uno y otro”, ha explicado a los miembros del jurado.
La Audiencia ya ha emitido la orden de busca y captura correspondiente. Primero se emitió una nacional y ahora se ha unido una internacional, ya que la magistrada ha comunicado que hay motivos para creer que haya podido salir del país. La jueza no ha dudado de que el juicio se acabará celebrando y que será en la presencia del acusado fugado. “Él sabrá las consecuencias de su decisión y no creo que le beneficien”, ha sentenciado. Al inicio de la vista que ha tenido lugar este jueves, la magistrada ha preguntado a la letrada del fugado si sabía algo de él, a lo que esta ha respondido que no tenía noticias suyas.
“La suspensión de este juicio es horrible”, ha señalado Quintana San Martín. La magistrada ha indicado que el hecho juzgado “es gravísimo”. En su intervención antes de suspender oficialmente el proceso, ha reflexionado: “Socialmente es muy grave porque la inmensa mayoría conducimos, la inmensa mayoría tenemos familia y confíamos en la seguridad de que se van a adoptar las mínimas garantías para la seguridad de todos”.
El 25 de julio de 2021, el Fiat Punto de Rafa M. se apartó del carril izquierdo de la M-30, la vía de circunvalación más concurrida de España, para dejar pasar al BMW de Francisco M. después de que este le iluminara con las luces. A partir de ese simple adelantamiento, las cámaras de los túneles recogen una carrera, pique o persecución, depende de la descripción de cada uno de los implicados en este juicio, que les llevó a superar con creces la velocidad permitida en esa vía, que era de 70. Para la Fiscalía es un pique entre dos vehículos, mientras que la versión de Francisco M., el acusado fugado, es que estaba huyendo del acoso de Rafa M.
Según cada una de estas versiones, la petición de pena variaba. El Ministerio Público solicitaba 15 años de prisión por homicidios doloso y conducción temeraria, al considerar que ambos asumieron que sus acciones podían conllevar la muerte de un tercero, y aun así siguieron con esa manera de proceder. La defensa de Rafa M. el conductor del Fiat, reconocía un homicidio imprudente, que tiene una pena entre uno y cinco años de cárcel. La letrada de Francisco M. pedía la libre absolución, al justificar que su cliente solo escapaba del peligro que representaba Rafa M.
Todo esto queda en suspenso porque el jueves 15, el día que estaba prevista la declaración de los dos acusados, Francisco no apareció. La magistrada ordenó que la Guardia Civil acudiera a buscarle a su casa en Loeches, un municipio de Madrid, pero no había ni rastro de su presencia. Ese día se acordó un plazo de una semana para hacer diligencias para localizarlo, que, por ahora, no han dado fruto. De este modo, la magistrada ha tomado la decisión de suspender el procedimiento, lo que conllevará conformar un nuevo jurado y repetir toda la prueba de la vista oral en el caso de que el huido aparezca o sea detenido.
“Han visto ustedes prácticamente todo el juicio, eso es lo que mas rabia da, si podemos utilizar esa expresión. Solo faltaba la declaración de los acusados, pero nos falta. Este asunto esta tan relacionado lo que hace uno de los acusados y lo que hace el otro, que someterles a un objeto del veredicto seria diabólico”, ha explicado la magistrada. Al acabar esta vista, el jurado que nunca podrá alcanzar un veredicto ha solicitado reunirse en privado con la familia del fallecido, presente este jueves en la sala.
Quintana San Martín ha justificado que los dos acusados hayan permanecido todo este tiempo en libertad. “Si no han estado privados de libertad, es porque habían comparecido en las medidas cautelares que se les impusieron y también lo han hecho cuantas veces se les ha citado. No había motivo para adoptar una medida cautelar tan grave como es la privación de la libertad”. Efectivamente, durante estos cinco años ambos procesados han acudido dos veces al mes a firmar en el juzgado y se han presentado a todos los requerimientos. Tambien han comparecido en todas las sesiones del juicio, hasta que Francisco se esfumó cuando quedaba apenas un suspiro para su conclusión.


























































