El alcalde de Móstoles elude las acusaciones de acoso sexual y laboral, arremete contra el Gobierno y rechaza dimitir
Manuel Bautista (PP), en una comparecencia sin preguntas, ha insistido en que es víctima de una “cacería” y que no ha recibido la querella, admitida a trámite por un juzgado del municipio madrileño hace cinco días

El alcalde de Móstoles, Manuel Bautista (PP), ha hablado ante los medios de comunicación durante menos de 10 minutos y sin preguntas, aunque ha admitido una en el momento en que disponía a marcharse. Frente al Ayuntamiento del municipio madrileño, ha eludido por completo las acusaciones de acoso sexual y laboral por parte de una exedil de su propio partido y ha reiterado que no va a dimitir. El regidor ha arremetido contra el Gobierno de Pedro Sánchez y el Partido Socialista, a quienes acusa de una “cacería” contra él: “El PSOE me acusa de una falsedad. Y lo digo sin ningún tipo de dudas”. Hace cinco días, el juzgado número 2 de Violencia sobre la Mujer de Móstoles admitió a trámite la querella de la exconcejala popular contra Bautista y el PP, a quien ella acudió antes de ir a los tribunales y donde la presionaron para no denunciar. El regidor no ha aludido en ningún momento a esto ni a las recientes informaciones publicadas con el relato de la víctima, y ha insistido en que no tiene el documento de la denuncia.
Desde que se hicieron públicas las acusaciones de la exedil, Bautista ha utilizado diferentes fórmulas para decir lo que ha repetido de nuevo este lunes: no sabe de qué se le acusa ―según el relato de la exconcejala, el alcalde fue avisado de todo por parte del PP de Madrid mientras ella se reunía con la cúpula para pedir ayuda―, y es víctima de una “persecución absoluta” y una “cacería mediática y política”.
Esta persecución está orquestada, según Bautista, por el PSOE y un “gobierno carcomido por la corrupción”. “El autodenominado Gobierno feminista, el Gobierno de las prostitutas, de las sobrinas y de las saunas, está intentando desempeñar el papel de juez. Y en ningún caso voy a consentirlo”, ha atacado con tono bronco, antes de repetir que no piensa dimitir. La exedil que lo denuncia es de su propio partido, al que se afilió en 2010 y que fue la formación de toda la vida de su familia, y pidió amparo al PP en numerosas ocasiones, por respeto a la organización, donde le disuadieron de denunciar porque eso haría daño a ella, sus padres, su marido y al partido.
Ana Millán, número tres de Ayuso y presente en las reuniones con la exedil, llegó a decir sobre una posible denuncia en el juzgado: “Yo le aconsejé que no lo hiciera porque mañana lo veía en La Sexta para meterse con Ayuso. La van a utilizar, la van a subir aquí arriba para dar palos a la presidenta”.
El alcalde no ha hecho mención a estas reuniones y ha vuelto a cargar contra el Gobierno. “Pretende que abandone mi cargo. Eso no lo va a conseguir el Gobierno del señor Sánchez. Lo que realmente quieren es atacar a la Comunidad de Madrid, al Partido Popular y a este alcalde”.
Bautista ha insistido este lunes en que se le acusa “sin ningún tipo de base que permita imputarle nada” y “sin que exista una sola demanda contra él”. Esto no corresponde con lo acontecido y hecho público los últimos meses. La exconcejala le denunció el pasado 16 de febrero, dos semanas después de que EL PAÍS desvelara el caso. El escrito, que condensa el relato de la exedil y varios testigos en unas 100 páginas, pasó de los juzgados de instancia de Móstoles a uno específico de violencia sobre la mujer, que admitió la demanda a trámite y abrió diligencias el pasado 15 de marzo. En el auto, la jueza afirma que “los hechos presentan características que hacen presumir la posible existencia de delitos de acoso sexual y laboral”. La mujer declarará el próximo 29 de junio. Además, la Fiscalía pidió el 9 de marzo al juzgado que le diera impulso procesal y se abrieran unas diligencias informativas.
Tras conocerse las acusaciones, el PP de Madrid ha salido en tromba a defender a Bautista y desacreditar a la exconcejala. El viernes, la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, volvió a hacerlo desde Bruselas. “Es magnífico y está haciendo un trabajo de primera”, dijo ante los medios. La exconcejala considera que, una vez se desveló el caso, ha sido objeto de una campaña de desprestigio por parte del regidor y de distintos dirigentes del PP madrileño, hechos que también incluye en la querella.
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