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La exedil de Móstoles en su querella contra el alcalde: “Mis interlocutoras en el PP de Madrid se pusieron agresivas y recibí un trato denigrante”

La mujer relata, en el escrito al que ha tenido acceso EL PAÍS, los pormenores de sus reuniones en Génova para tratar su denuncia por acoso: “Mis antiguos compañeros me han envilecido ante los medios para hundirme socialmente”

El alcalde de Móstoles, Manuel Bautista, en el pleno extraordinario en el Ayuntamiento de Móstoles sobre la denuncia por acoso de una exedil.Pablo Monge

La querella que ha presentado en el juzgado la exedil popular de Móstoles contra el alcalde, Manuel Bautista, y el PP por acoso sexual y laboral, lesiones, coacciones, un delito contra la integridad moral y revelación de secretos, que desveló EL PAÍS el pasado viernes, tiene una segunda parte en la que ella refiere, en primera persona, lo que ocurrió después, cuando decidió recurrir al PP madrileño para pedir amparo ante lo que estaba sucediendo.

El Partido Popular es su partido oficialmente desde 2010, el año en el que se afilió. Pero su familia era del PP de toda la vida. Así que cuando Bautista le propuso sumarse a su proyecto primero como voluntaria y luego como número dos en las listas, lo hizo con ilusión, como refleja su relato de hechos. Por eso, por respeto a su partido, antes de ir a los tribunales a denunciarle escribió a la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, para pedir ayuda. Quería resolverlo internamente. Pero no fue posible y el caso ha terminado en los juzgados. La mujer relata que se sintió desamparada y desesperada: “Mis interlocutoras [del PP de Madrid] se pusieron muy agresivas y recibí un trato completamente denigrante”.

La querella, firmada por el letrado Antonio Suárez-Valdés, especializado en casos de acoso, y presentada el 16 de febrero, pasó de los juzgados de instancia de Móstoles a uno específico de violencia sobre la mujer, que la admitió a trámite el pasado 15 de abril.

Este es un extracto del relato en primera persona de la exedil que aparece en la querella de lo que ocurrió cuando se reunió con dirigentes del PP en Madrid.

Primera reunión con el PP de Madrid: “Estoy viviendo una situación bastante grave de acoso”

Tras escribir a la presidenta Ayuso, el 11 de marzo de 2024 se produce una reunión con Ana Millán, vicesecretaria de Organización y Electoral del PP Madrid, vicepresidenta de la Asamblea y número 3 del partido regional. En dicha reunión también estuvo presente Alfonso Serrano, secretario general del PP madrileño, diputado de la Asamblea y senador. La reunión tuvo lugar en la sede del partido, en la calle Génova.

Ahí explico a Millán y Serrano, en un elevado estado de ansiedad, parte de la información recogida anteriormente dada su magnitud y mi estado anímico. Ana Millán manifiesta que le cuesta ser imparcial porque es amiga de Manuel, y es su apuesta para Móstoles. En la cita, que duró más de dos horas, expliqué de forma detallada la situación que estaba viviendo. Proporcioné informes del desarrollo de mis funciones como concejal del PP en Móstoles. En esta reunión, tras ser plenamente conscientes de la situación de acoso que venía padeciendo, se me intenta presionar y coaccionar para que no denuncie los hechos. Cito literalmente algunas de las afirmaciones gravísimas e inexcusables que se produjeron ante la situación de acoso sexual y laboral que les describí:

Yo: “La situación que llevo viviendo desde hace 10 meses es una situación bastante grave de acoso y por la que voy a emprender medidas legales. (…) Manuel quiere juntar lo profesional y lo personal y yo le digo que yo vengo aquí a trabajar, que tengo dos hijos, que estoy casada. Pero que, aparte, de verdad que no tengo ninguna duda de que no va a ocurrir. (…) Manuel da orden de echarme de actos en los que estaba de guardia y me habían enviado previamente la invitación del protocolo y confirmaba mi asistencia, e incluso estando en el propio acto me dice que me vaya".

Ana Millán, dirigiéndose a Alfonso Serrano cuando se incorpora más tarde a la reunión: “Te resumo, me dice que lleva viviendo una situación personal incómoda desde antes de las elecciones, en la que Manuel la nombra jefa adjunta de campaña, pasan más tiempo juntos y el problema empieza cuando Manuel junta lo personal y lo profesional, a partir de su negativa empiezan las diferencias”.

Millán, dirigiéndose a mí: “Lo que me importa es la persona y veo que estás sufriendo mucho por lo que ha sucedido (…) Tú achacas todo a tu no. (…) Llegados a este punto en el que no puedes más y vas a denunciar, ¿de verdad que te merece la pena? Por tus hijos, por ti, por tu padre. Hay veces que se consigue más hablando. Una vez que lo hagamos público, desgraciadamente se va a hablar de vosotros siempre (…). Lo que no puedes permitir es que te afecte, porque llevas 10 meses aguantándolo (…). Ayuda no es hacerlo público, eso te va a hundir (…) Me importan las personas, te está costando la salud, lo que no puede ser bueno para ti es una denuncia en el juzgado, porque te comen (…). El Partido Popular estamos para ayudarte(…). Ese amparo pasa porque te quites de la cabeza cualquier tipo de denuncia. Vamos a parar esto. Esto es un acoso de manual. (…) Tienes que protegerte a ti, y protegerte es no hacer nada”.

Serrano: “Mi máximo respeto a lo que tú sientas y hayas vivido (…). Aquí lo que estamos hablando es que te ficha Manuel, te pone de número dos, hay un conflicto entre lo personal y profesional, te tira los tejos, tú le das calabazas y a partir de ahí todo cambia, ¿estamos hablando de esto?. (…) Aquí estamos hablando que por un tirarte los tejos la actitud de Manuel es esta, ¿o hay algo más? (…) No es cuestión de tapar, es que una denuncia pública o judicial te afectaría a ti”.

El alcalde llama a todos los concejales para preguntar de qué lado están

Tras la primera reunión en Génova el 11 de marzo de 2024, mis interlocutores filtran la información a Manuel. Este llama individualmente a los concejales del Ayuntamiento para comunicarles que le voy a denunciar y para preguntarles de qué lado están.

A partir de ese momento, empiezo a sufrir un aislamiento si cabe mayor, ya que no solamente dejan de dirigirme la palabra dos concejales, sino que todos los demás se distancian inmediatamente para evitar represalias. El entorno más cercano de Manuel comienza a colgar estados en sus aplicaciones de mensajería instantánea WhatsApp y a realizar comentarios sobre que soy una traidora.

La convivencia es insostenible. Aparte de la invisibilización y el aislamiento social intencionado, hay ataques personales. Se difunden rumores. Se obstaculiza mi trabajo, se cambian las instrucciones, se oculta información necesaria y se sabotean tareas y proyectos para que no salgan y luego intentar usarlo en mi contra

Tras esta primera reunión y al haber empeorado exponencialmente mi situación, el 15 de marzo vuelvo a escribir a mi presidenta. Mando un correo solicitando información sobre las medidas que están tomando. Me remiten al secretario general y, tras no recibir ninguna información, vuelvo a escribir el 22 de marzo un email. Me llaman por teléfono para citarme a una segunda reunión, el 16 de abril de 2024, en la sede del PP de Génova.

Segunda reunión: “Millán y Paniagua, conscientes de la gravedad de mis acusaciones, me cuestionan y me invitan a dar un paso atrás”

En esta reunión están presentes Ana Millán y Lucía Paniagua, teniente de alcalde en la localidad de Villanueva de la Cañada y miembro de la Ejecutiva del PP de Madrid. Son plenamente conscientes de la gravedad de las acusaciones contra Manuel: “El siguiente paso era hablar con la otra parte, porque son acusaciones muy graves”, me dijeron. Pero en ningún momento me brindan ni medidas preventivas, ni asesoramiento, ni apoyo. Niegan la obligatoriedad de establecer un protocolo de acoso sexual y laboral, me cuestionan y me ponen en duda mientras me invitan a que dé un paso atrás. Finaliza la reunión diciendo que van a hablar con Manuel Bautista y afirmando que todavía no le habían dado ninguna información, lo cual sin duda era falso.

Yo informo a mis interlocutoras del ambiente de guerra total desatado por Manuel contra mí tras mi denuncia interna de lo sucedido: “Manuel ha citado individualmente a alguno de mis compañeros concejales para decirle ¿de qué lado estás? ‘Aquí hay un conflicto en el que te tienes que posicionar o de mi lado o del otro lado’.

También les solicito la activación del protocolo de acoso ante la durísima situación que vengo sufriendo: “Os quiero transmitir que yo también vengo aquí porque soy del PP de toda la vida, mi familia también, que si esta situación se hubiera producido fuera, yo ya lo habría denunciado, porque es donde se solucionan estas cosas y porque además yo sí quiero que haya justicia. Pero os pido intervención (…). Yo creo que no se puede permitir que en política se tengan comportamientos como los que ha tenido Manuel”.

Ana Millán: “Si es como ella dice, es para matar a Manuel y a todos los de alrededor”

Ante mi solicitud de amparo e intervención, solo recibo evasivas, amenazas veladas y frases tendentes (con mucho éxito inicial) a convencerme de que desista de continuar adelante con mi denuncia y a que renuncie a mi puesto. Estas son algunas de las gravísimas afirmaciones que realizaron mis interlocutoras en dicha reunión:

Ana Millán: “Yo te recomendaba y te sigo recomendando que la denuncia judicial, que se va a convertir en pública a los dos días, creo que no te va a ayudar (…) Yo no sé qué entiendes tú por amparo. Nuestro amparo fue vete a casa, habla con tu marido (…). Cálmate, reflexiona, habla con tu marido, juzga de verdad si esto te merece la pena, que no vale la pena (…). Y fíjate, te lo dice alguien que vive por y para el PP. Llevo muchos años, y todas hemos aguantado muchas cosas, buenas, malas, más mediáticas, menos mediáticas y nuestras familias más (…) ¿Te vale la pena?, déjalo, el PP no acaba en Móstoles (…) Porque te veo, porque una persona no llora como lloras tú, ¿sabes? No vale que una persona esté mal y por eso te decía, medítalo, piénsalo, que a lo mejor, oye, yo que sé, te merece más la pena dar un paso a un lado y no sufrir como estás sufriendo o que tu padre lo pase mal o tu marido. Tú eres una persona inteligente. ¿Tú crees que vas a poder seguir trabajando allí? Tú no tienes una relación laboral, los concejales, los alcaldes, tal, no podemos decir, porque legalmente no la tenemos, no hay una relación laboral, es decir, tú no eres una empleada del PP. Nos estás pidiendo que abramos el protocolo de acoso y no sé qué. Es que para nosotros tú no eres una funcionaria. No podemos aplicar el protocolo de acoso en el Partido Popular, no hay. En el Partido Popular lo que hay es un Comité de Derechos y Garantías".

Lucía Paniagua: “Aquí hay dos formas: o tomáis una decisión amistosa entre vosotros o tenéis que ir al comité de derechos y garantías o alguno de los dos tiene que dar un paso atrás.”

Millán: “Lo que tú contabas es de manual” (en referencia al acoso)“.

Paniagua. “Creo que se te tiene que pasar el disgusto y tienes que ser sensata con tu futuro y contigo. Si esto lo dejamos en un entorno de conciliación como en el que estamos ahora y sois capaces de reconducir esto, fenomenal, no hay ningún problema. Probablemente él no va a querer que continúes con las demás concejalías y vas a tener que tragar con quedarte como concejal raso. No nos podemos meter en la gestión de un Ayuntamiento, con lo cual esto quedaría así. (...) Intentando tener la menor relación y aquí no ha pasado nada. Piénsalo porque quizá es justo lo que estás pidiendo”.

Millán, refiriéndose a la denuncia en un juzgado: “Yo le aconsejé que no lo hiciera porque mañana lo veía en La Sexta para meterse con Ayuso. La van a utilizar, la van a subir aquí arriba para dar palos a la presidenta”.

Paniagua: “En seis meses te han matado psicológicamente. Si tú tienes tu profesión, tú eres funcionaria, tú tienes tu vida, ¿te merece a ti la pena estar aquí?“.

Millán: “Sin poner en duda lo que tú dices y los comportamientos que dices que tiene Manuel, no quiero que te sientas ofendida ni cuestionada, porque yo te creo, pero habrá que hablarlo con él, puede ser tu palabra contra la de él, desgraciadamente”.

Paniagua. “Es que va a ser eso, tu palabra contra la de él”.

Millán: “Que si es como ella dice, es para matarle… si es como ella ha contado es para matarle a él y a todos los de alrededor”.

Cuando le indico que el abogado me ha dicho que vaya adelante, Millán me responde: “Es lo que te dije yo, es de manual”. “Ahora es el momento de hablar con él”, me dijo. “Yo le preguntaré y contrastaré (...). Y va a llegar el momento en el que le tenga que decir: ‘Manuel, se te está acusando de que como no ha accedido a tener una relación personal contigo, la has discriminado”.

Ante mi pregunta de por qué tengo que asumir que en un entorno de peñas me digan que soy “la amante”, me responde: ¿Que por qué lo tienes que asumir? Porque estamos en política. Cuando te metes en política tienes que estar preparada para aguantar muchas cosas. Y encima desgraciadamente, a las mujeres..., a mí cuando entré, ya te lo dije. Paniagua añadió: “Piensa que a lo mejor ahora te merece la pena estar en un segundo plano, no estar tan visible, deja pasar el tiempo y luego… Tienes que tener perfil bajo una temporada y luego ya verás.”

Tercera reunión: “Mis interlocutoras se pusieron muy agresivas y recibí un trato completamente denigrante”

Tras esta segunda reunión tampoco se activó ningún protocolo antiacoso. Es por ello que, encontrándome ya en terapia desde el inicio del proceso en mayo de 2024 y viéndose gravemente afectada mi salud, solicito de nuevo una reunión para que me informen de las actuaciones realizadas.

Con posterioridad a este escrito me llaman por teléfono para indicarme que la última semana de septiembre-primera semana de agosto nos reuniríamos. Una vez finalizado este plazo mi abogado les escribe y me citan en Génova el 2 de octubre. A esta reunión voy acompañada por mi abogado. En la misma, mis interlocutoras se ponen muy agresivas y se me indica que no permiten que esté presente mi letrado en la reunión.

En ese encuentro se me trata de forma completamente denigrante. Se me informa de que no tienen constancia de la existencia de un procedimiento judicial y que es una cuestión que se escapa de las competencias del partido al ser estrictamente municipal. Cuando les pido explicaciones me dicen que se reunieron con Manuel como compañeros del partido. A esa afirmación yo les contesto: “Es decir, ante un presunto caso de acoso sexual y laboral, se trata a nivel de compañeros y tú no activas nada, ¿verdad?“. Ana Millán me amenaza, según mi criterio, con la presunta intención de coaccionarme para que desista de mi intención de denunciar a Manuel, diciéndome que he sido denunciada yo y que voy a tener un comité de garantías por pasar información al PSOE, siendo absolutamente falso que yo haya pasado ninguna información a ningún grupo político.

Al preguntarle si me tengo que ir al juzgado para denunciar los hechos porque en mi partido no se me ampara me contestan: “No, jamás”.

“Mi antiguo partido me ha denigrado y ha difundido bulos para destruir mi imagen”

Al día siguiente, el 3 de octubre del 2024 presento mi inmediata dimisión como concejal y como afiliada del PP debido al intenso malestar y desprotección que encuentro. La contestación que me dan en el comité de afiliaciones autonómico es insultante, además de un acto más de desamparo y discriminación hacia mi persona. La nula respuesta de mi partido ha provocado una revictimización y un daño añadido con sus actuaciones, mostrando parcialidad absoluta hacia Manuel Bautista, manifestándome Ana Millán que es amigo suyo y una apuesta personal; desamparando de forma evidente a la víctima de esta situación.

Tras mi tozuda insistencia y con un exiguo comunicado, se me comunica la apertura expediente en el Comité Nacional de Derechos y Garantías del Partido Popular. En ese momento se me emplaza por Francisco Galeote, vocal instructor del procedimiento interno de información abierto, para que presente mi escrito. Lo hice el 10 de diciembre. En este expediente informativo no se me tomó declaración, ni a mi, ni supuestamente a mis testigos, ni se me dio respuesta razonada.

De este modo, todas las declaraciones de intenciones plasmadas en los estatutos y códigos de conducta del PP, no resultaron en mi caso mas que papel mojado, ya que no se produjo la efectiva aplicación de un protocolo para la adecuada protección de la víctima. Además, la muy tardía respuesta y actuaciones de sus órganos de control, no resulto mas que una suerte de farsa, tendente a intentar dar una apariencia de investigación de lo sucedido.

Pese a ello el presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, declaró en rueda de prensa que su partido investigó la denuncia. Es mas, en los días siguientes a que se filtrara por fuentes anónimas a los medios de comunicación la situación que he venido padeciendo, diversos cargos del PP han salido en tromba a efectuar toda clase de afirmaciones falsas en relación con los hechos ahora denunciados, habiéndose difundido desde mi antiguo partido toda clase de bulos tendentes a destruir mi credibilidad y mi imagen pública.

Estas afirmaciones me han producido un gran dolor, por cuanto tras haberme presionado inicialmente (con éxito) para que no acudiera a los tribunales a denunciar al alcalde de Móstoles y, de esta manera, tapar el escándalo, los que fueron mis compañeros del PP no solo no me han protegido, sino que han procedido a denigrarme y envilecerme ante los medios para hundirme socialmente.

Durante el tiempo trascurrido desde mi primera llamada de auxilio, el daño que se me ha producido con estos hechos es gravísimo. He tenido que soportar durante más de un año una situación de presunto acoso sexual y acoso laboral continuado, que no ha sido corregida por las personas que la presidenta de la Comunidad de Madrid designó para tramitar mi caso. He tenido que dejar mi acta como concejal en el Ayuntamiento de Móstoles, con la correspondiente pérdida económica y daño moral. He precisado de intervención médica y psicológica derivada de esta situación de acoso y de la inactividad de mi partido para corregirla y ampararme.

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