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La querella de la exedil de Móstoles contra el alcalde: “Tras mi negativa a mantener relaciones sexuales comenzaron el aislamiento y la discriminación”

El escrito, al que ha tenido acceso EL PAÍS, es un relato en primera persona de los hechos por parte de la exconcejala. La Fiscalía ha pedido al juzgado de violencia sobre la mujer que dé impulso procesal al escrito y abra diligencias previas

El alcalde de Móstoles, Manuel Bautista, el 24 de febrero de 2026. Ese día se celebró un pleno extraordinario en el Ayuntamiento para abordar las acusaciones de acoso sexual y laboral que pesan sobre él por parte de una exconcejal de su partido.A. Pérez Meca (Europa Press)

Dos semanas después de que EL PAÍS desvelara el caso el pasado febrero, la exconcejala popular de Móstoles que había denunciado ante su partido una situación de acoso laboral y sexual por parte del alcalde, Manuel Bautista, presentó una querella ante los tribunales contra él y contra el PP el pasado 16 de febrero. El escrito pasó de los juzgados de instancia de la localidad madrileña a uno específico de violencia sobre la mujer. La Fiscalía pidió el 9 de marzo al juzgado que le dé impulso procesal y se abran unas diligencias informativas, pero el órgano aún no se ha pronunciado.

La querella, firmada por el letrado Antonio Suárez-Valdés, especialista en casos de acoso —como el de la militar Zaida Cantera—, es un relato en primera persona de la mujer en el que va desgranando las situaciones que vivió con Bautista desde que decidió empezar a colaborar en su campaña en el otoño de 2022. Ella, directora de instituto, llevaba afiliada al PP desde 2010, pero nunca hasta ese momento había participado de forma activa en política. Explica una situación prolongada en el tiempo que empezó con proposiciones en un coche por parte de su superior y que desembocó en acoso laboral. “A partir de mi rotunda negativa a mantener una relación de tipo sexual con Manuel (...) este pasa a la persecución, discriminación e invisibilización profesional y comienza a aislarme”, afirma en el escrito, al que ha tenido acceso EL PAÍS.

Este es un extracto del relato, en orden cronológico, que ofrece la exedil en su querella de lo que ocurrió durante aquellos meses.

1. El reclutamiento: “Me propuso como número dos de la campaña y yo participaba en todo”

En septiembre de 2022, como año previo a las elecciones al Ayuntamiento de Móstoles, Manuel Bautista me requiere para que colabore con el equipo que va a crear, ya que le nombran candidato a dicha alcaldía. Empecé a trabajar de forma intensa en el proyecto de candidatura estando en todos los actos, en todas las mesas informativas, eventos, etc. En noviembre, Bautista me dice que quiere que forme parte de su núcleo más cercano, que necesita una persona altamente formada y que se relacione bien con los demás para ser su mano derecha, por lo que accedo a sumarme al proyecto.

Manuel me nombra jefa adjunta de campaña y posteriormente miembro del Comité Ejecutivo. Yo era también la responsable de toda el área socio sanitaria y de dos de los cinco distritos de Móstoles. Llegado el momento de conformar la lista para las elecciones a la Alcaldía de Móstoles y refiriéndome un altísimo grado de satisfacción con el trabajo que venía desarrollando, Manuel Bautista me propone como número dos de la misma, porque dice querer una bicefalia y necesitar a alguien que haya gestionado organizaciones para ir a su lado en el proyecto de gobierno.

2. De los presuntos actos de acoso sexual: “Cuando hay conexión, es evidente. ¿Por qué no ir a más?”

Al ser la número dos de la lista y estar en el comité de campaña del PP de Móstoles, comienzo a acudir a las reuniones y actos del partido junto con Manuel Bautista en el mismo coche, estando los dos solos en la mayoría de las ocasiones, y es en ese momento cuando Manuel Bautista comienza a insinuárseme desde el punto de vista sexual. Yo, aunque tenía una relación cordial con él, porque el trato era diario y cercano, tuve que decirle en dos ocasiones, durante los traslados en coche, que no iba a tener ninguna relación afectiva con él que no fuera profesional, recordándole en varias ocasiones que estoy casada y tengo dos hijos pequeños.

El 23 de marzo de 2023 vuelvo de Roma tras haber estado seis días fuera con alumnos de mi instituto. Manuel me pide que le pase a buscar en mi coche porque teníamos un acto a las 5 de la tarde. Cuando le recojo me pone al día de lo sucedido esos días y me dice que me ha echado mucho de menos, que menudo rollo todos los días actos y reuniones… y acercándose y mirándome fijamente me dice que nosotros dos teníamos que buscar algún hueco de tranquilidad juntos, que él lo necesitaba, que podíamos pasar una tarde juntos fuera del entorno laboral y tener algo más fuera del trabajo, en clara referencia a una relación de carácter sexual y de pareja. Yo me quedé bastante impactada con el comentario, porque dada la actitud corporal de Manuel aquella era una evidente solicitud de relaciones sexuales. Aunque teníamos una buena relación profesional, nunca hasta ese momento me había dicho algo así, tan directo y en un espacio físico tan reducido. Le contesté, haciendo como que me lo tomaba a broma, que no estábamos para mucho descanso, que mayo y las elecciones estaban muy cerca, a lo que, insistiendo, me contestó que me lo piense porque hay tiempo para todo, y se rio. Me sentí muy incómoda por dicha situación.

El 26 de marzo de 2023 volvemos a coincidir en el coche los dos solos para acudir a otro acto. Parados en un semáforo, se me vuelve a acercar y a mirar fijamente, mientras yo iba al volante del vehículo y me pregunta si me he pensado lo que me dijo el otro día, que cuándo le iba a hacer un hueco para estar los dos juntos a solas, que la conexión que teníamos era increíble y que estaba esperando a que le dijera cuándo tendría una tarde para él para ir a más, lo que me produjo un sobresalto en el corazón y una situación de incomodidad muy grande. Yo le contesté diciendo que no quería que confundiese la buena relación que tenía conmigo con la posibilidad de que pudiéramos tener una relación de tipo sexual, que el otro día pensé que lo decía en broma, aunque me sentí incómoda, y que no iba a haber nada entre nosotros, que yo tenía mi familia y que venía a trabajar. A Manuel le quedó en ese momento muy clara mi negativa, por cuanto me dijo que perdonara si me había incomodado, que lo olvidara.

Los días siguientes transcurren con normalidad, yo intento pensar que es un episodio aislado, aunque me causa incomodidad la propuesta de tipo sexual recibida y las conversaciones mantenidas, especialmente por su reiteración en un espacio tan cerrado como un coche, en el que yo voy conduciendo, cuando yo nunca le había dado el más mínimo pie para que me propusiera una relación personal y cuando además coincide que es el momento en el que me elige oficialmente y comunica oficialmente que voy a ser la número dos en listas. Me hace sentir mal porque no entiendo por qué justo en ese momento hace esa propuesta cuando era un momento de ilusión del proyecto que se iba a emprender.

El 3 de abril de 2023 volvemos a acudir a un acto juntos en el coche, encontrándonos de nuevo solos y cuando volvemos del acto en el coche, también solos, se me vuelve a acercar y me dice que entiende que tenga mi familia, dos niños pequeños… pero que en política surgen otras relaciones de complicidad que sin darnos cuenta llevan a algo más, que cree que tengo que adaptarme, que a veces hay que dejarse llevar y que cuando hay conexión es evidente y por qué no ir a más, refiriéndose de manera explícita que entendía que no había nada de malo en que tuviéramos una relación de tipo sexual y que nuestras parejas no tenían por qué enterarse.

En ese momento, paro el coche con brusquedad y le digo que tiene que parar de acosarme, que tengo una buenísima relación de trabajo con él, que me parece un buen profesional y que quiero participar en el proyecto en el que hemos trabajado todos estos meses juntos, pero que yo no tengo ninguna atracción por él y que nunca voy a tener una relación de tipo sexual con él. Le digo que no es porque tenga mi marido y mi familia, sino que quiero que tenga claro, para que no le surjan dudas, que no voy a tener una relación sexual con él y que no quiero que me lo vuelva a pedir nunca más, porque este tipo de proposiciones me hacen sentir muy incómoda.

Manuel me dijo que a veces no era necesario ser tan tajante, que las cosas no eran blanco o negro, con gesto serio y muy contrariado. Me produjo mucha incomodidad, vergüenza y miedo esta situación, porque no solamente era la proposición, sino que su comunicación verbal y no verbal, ante mi negativa, en este caso fue diferente al anterior episodio en el que disculpó por la incomodidad. En este episodio se mostró enfadado por mi reacción y rechazo tajante.

A partir de ese momento le pido a mi marido que, en las siguientes ocasiones en las que me indiquen Manuel o los responsables de campaña que tengo que ir a buscarle, me acompañe para no ir sola, porque cada vez que me veo obligada a quedarme a solas con él experimento miedo.

El jefe de comunicación de la campaña electoral y exjefe de comunicación del Ayuntamiento de Móstoles, nombrado por Manuel Bautista y que ya no está en el cargo, ha manifestado en una carta que me remitió por WhatsApp: “Era tal la obsesión de Manuel Bautista con ella que, cuando no estaba en la sede o no estaba en una reunión, nos hacía llamarla o hacía llamar a cualquiera para que apareciera por la sede para estar con ella y luego llevarla a casa o que le acompañara a cualquier cosa, y siempre de una forma muy sucia y fea”.

También es testigo de un incidente que ocurrió en abril de 2023, tal y como relata en esa misma misiva: “Recuerdo que un día yendo al campo de fútbol del Soto, ella iba delante y Manuel Bautista me dijo que yo llevaba unos pantalones muy ajustados. Le dije, hombre pues ajustados lo lleva mucha gente. Mira, ella también lleva pantalones muy ajustados. Y me dijo delante de ella escuchándolo: ‘Hombre, con ese culo puede llevar lo que quiera, porque así está de buena y le van fenomenal esos pantalones’. Yo le dije: ‘Manuel esos comentarios están fuera de lugar”.

Yo, a esas alturas y al ver que Manuel no cesaba en su comportamiento, no dije nada. Me incomodó muchísimo ese comentario y me sentí muy avergonzada de estar en esa situación, con miedo a que la situación fuese a más. Sentí mucha vergüenza y culpa.

3. “Manuel empieza a difundir el rumor de que se acuesta conmigo y planteo apartarme de la candidatura”

A partir de ese momento y pese a mi rotunda negativa o como consecuencia de ella, Manuel comenzó a difamarme a mis espaldas, comentando en los círculos del partido que se había acostado conmigo y que yo era su amante, extremo este rotundamente falso, haciendo comentarios muy machistas y referencias explícitas a relaciones sexuales que decía mantenía conmigo. Es por ello que al llegarme dicha información tuve que llamarle la atención con firmeza, instándole a que no se volviera a producir un hecho semejante, ya que me vería en la obligación de denunciarle.

Entre los testigos que pueden acreditar lo recién expuesto se encuentra el que fue su mano derecha y jefe de comunicación durante toda su candidatura y posteriormente jefe de Comunicación del Ayuntamiento, quien por escrito me manifestó algunas de las expresiones que escuchó de parte de Manuel Bautista sobre mi persona y que procedo a transcribir:

“Es que está buena de verdad, pues esta solo es para mí, ósea [SIC] que olvidaros de ella”, “esta mujer nos alegra el día y más me lo va a alegrar, pedazo de tetas…”, “me la estoy follando”, “la he fichado para que me haga un gran trabajo a mí”.

Según me indican los testigos, Manuel también empieza a referir que él me ha puesto como directora en mi centro y que por eso le hago favores. Estas últimas manifestaciones las realiza en presencia también de Raúl Gallego [en ese momento concejal popular en el Ayuntamiento de Móstoles, que dimitió después de que el caso de la exedil saliera a la luz]. A Gallego, según me refirió verbalmente, le indicó Manuel que él me había puesto de directora de instituto y que yo le debía mucho, cuando yo tenía ganada mi plaza por oposición y mi puesto por proceso selectivo.

Estos rumores difundidos por Manuel llegaron a su mujer, que comenzó a acudir a todos los actos con un cambio de actitud evidente hacia mí, presentándose incluso en reuniones del comité ejecutivo. El trato de ella hacia mí cambió radicalmente. De tener un trato cordial y cercano, incluso de haber tomado un café juntas en varias ocasiones, a negarme la palabra y llegar a amenazarme, según un testigo presencial, a “arrastrarme de los pelos”. Además, los comentarios de Manuel produjeron incidentes como ir con mi marido por Móstoles y que un integrante de las peñas nos preguntara si seguíamos juntos, porque Manuel decía que estaba conmigo.

El 18 de mayo del 2023 le indico a Manuel que, debido a la situación de acoso a la que me venía sometiendo, mi intención era no coger el acta en caso de ganar las elecciones que se iban a celebrar días después. Le indiqué que alegaría motivos personales y seguiría con mi trabajo sin causar ningún problema porque a esas alturas ya lo estaba pasando muy mal.

En ese momento Manuel parece asustarse y me dice que no lo deje, que todo va a cambiar, que todo mejorará, que él siente que se haya dado esta situación, que es una tensión propia del momento de campaña, que vamos a gobernar y que esta situación se solucionará. Yo en ese momento tengo mucho miedo de que se hable de mí y de mi familia si realizo algún movimiento de abandonar la campaña, e intento volver a tener una relación cordial con él, como al principio. Se da la circunstancia de que mi padre está muy enfermo y lo último que quiero es que haya un escándalo que además tiene que ver con la intimidad de su hija. Mi padre falleció el 29 de octubre de 2025.

El día 6 de junio del 2023, tras comunicar a Manuel que no quiero coger mi acta, me convoca a una reunión Jorge Leal, jefe de campaña y posterior director de Alcaldía, en la que me pide que no dude en cogerla, que voy a tener un papel fundamental como número dos en el Ayuntamiento, que todo esto ha sido producto de la tensión. Me dice que no pierda la oportunidad después de todo lo que he trabajado. Le agradezco su intervención. En ese momento Jorge Leal se muestra empático con mi postura y de hecho me dice que está preocupado por cómo me ha visto y que no quiere que sufra.

El 7 de junio del 2023 Manuel Bautista me llama y me dice que vaya a la Consejería de Educación. En ese momento él era viceconsejero de Educación. Me cita por la mañana y me dice por teléfono que está justificado [a pesar de que solo trabajaba por las tardes en el Ayuntamiento], ya que me está llamando como viceconsejero y soy directora de un IES [instituto de enseñanza secundaria]. También me pide que vaya Jorge Leal, su asesor en Educación en ese momento.

Quedamos a las 13 horas. Manuel me dice que no puedo tirar todo por la borda, que he trabajado mucho, que todo lo que ha pasado es fruto de la tensión entre campaña y gobierno, que todo va a cambiar y va a ir bien, que sabe que lo estoy pasando muy mal y que es normal porque no conozco nada de las relaciones en política. Me propone coger el acta y no producir un escándalo y además me propone en esa reunión que, tal y como hizo él en Fuenlabrada entre 2011 y 2015, cuando era director de un colegio de Fuenlabrada y a la vez concejal del Ayuntamiento de Fuenlabrada, yo podría compatibilizar el cargo y seguir en mi Instituto. Me dijo que tenía capacidad de sobra y que así tendría una salida si más adelante no quisiera seguir. Yo acepté, pese a los resquemores que me producía Manuel, en el entendimiento de que la situación se reconduciría y que no se producirían más actos de acoso por su parte. Manuel me indicó que se me asignaría a la concejalía que pudiera resultar más congruente con mi compatibilidad laboral.

4. Acoso profesional por no acceder a las proposiciones sexuales

Tras ganar las elecciones al Ayuntamiento de Móstoles, se me asigna la concejalía de Digitalización y Nuevas Tecnologías y se aprueba la compatibilidad con mi trabajo como directora de IES. Sin embargo, a partir de mi rotunda negativa a mantener una relación de tipo sexual con Manuel, y tan pronto como cogemos nuestras actas respectivas, este pasa de la inicial solicitud de ese tipo a la persecución, discriminación e invisibilización profesional. Comienza a aislarme cuando hay actos relevantes del partido, a excluirme de las funciones propias de mi cargo y de reuniones de trabajo a las que antes asistía. Según el exjefe de prensa, Bautista le citó en el despacho para indicarle que no quería ninguna publicación en la que saliera y que no se diera difusión a nada de lo que hiciera.

Se me niega sistemáticamente la participación en los plenos para la defensa de las mociones e intervenciones relativas al trabajo realizado en la concejalía. Todos mis compañeros han expuesto propuestas en estos 15 meses. Yo no. Puede comprobarse en el diario de sesiones que, durante el periodo de más de un año que desarrollé mi puesto de concejal, todos mis compañeros concejales defienden mociones excepto yo.

Me excluyen de actos que tenía en agenda, echándome de otros una vez comenzados. Se me asignan funciones menores ajenas a mi concejalía y tendentes a mi degradación profesional. Algo de los que son testigos algunos concejales y trabajadores de la corporación.

El 10 de noviembre de 2023 me llaman para indicarme que el alcalde ha pedido que yo no entregue ningún premio en la Gala del Deporte, que no quiere verme en el escenario. Inmediatamente envían de nuevo el protocolo de la Gala excluyéndome. Como prueba pueden solicitarse los dos protocolos: el enviado previamente en el que se estableció que entregáramos premios todos los concejales, incluida yo, y el posterior en el que se me excluye.

Manuel me prohíbe ir a actos convocados por el PP de la Comunidad de Madrid y participar activamente en actos y eventos del PP de Móstoles. Se produce una reasignación continua a mí de tareas menores, que no se corresponden con mis funciones ni con mi cargo como concejal del PP, privándome de cualquier presencia en actos relevantes.

Estas son algunas de las manifestaciones que el exjefe de Comunicación del Gabinete me transmitió: “Después de presentar las listas y presentarla por todo lo alto, hay un punto de inflexión radical. Se pasa de quererla pegada de forma continua a no poder salir en ninguna foto con él. Al preguntarle qué es lo que pasa, decía que ella estaba tocando los cojones, que se pensaba que es una diosa y que ahora va a estar lejos”.

Manuel me cita el 26 de febrero del 2024 y me indica que me van a apartar de la concejalía, dejándome sin funciones. Mi concejalía se la asignan en otra reunión a otro concejal, Raúl Gallego. Allí se me indica, con la intención de humillarme, que tendré un hueco con la administrativa-secretaria del partido en el grupo, pero que ya no tendré despacho, que recoja mis cosas.

De forma inmediata a esta reunión, ese mismo día 26 de febrero del 2024, escribo el email que se adjunta a la presidenta de la Comunidad de Madrid solicitando amparo y pidiendo una reunión con ella, al interpretar dicha actuación como el acto definitivo de presunto acoso laboral que ya no estoy dispuesta a soportar. [Esa decisión de quitarle sus competencias profesionales se acabó paralizando más tarde, cuando fue a Génova a pedir amparo].

A partir de aquí, la exedil comienza otro relato: lo que ocurrió con el Partido Popular cuando intentó comunicar lo que estaba sucediendo; y la campaña de desprestigio de la que fue objeto cuando EL PAÍS publicó los hechos. La querella, finalmente, la presentó el despacho Suárez-Valdés contra Manuel Bautista, y contra el PP “como persona jurídica presuntamente corresponsable directa de los hechos”, por la presunta comisión de los delitos de acoso sexual, acoso laboral, contra la integridad moral, lesiones, coacciones y revelación de secretos. El escrito, de 93 páginas, propone una lista de testigos y documentos y pide que se tengan en cuenta los informes y testimonios de los profesionales médicos que la acompañaron desde el inicio del proceso.

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