La jueza envía a prisión al hombre que mató presuntamente a un niño de 11 años en Villanueva de la Cañada
El sospechoso estaba ingresado hasta ahora en el área de psiquiatría de un hospital


Julio B., el presento autor del asesinato de un niño de 11 años, ha sido enviado a prisión por la juez que instruye el caso cuando estaban a punto de cumplirse las 72 horas de detención preventiva, el máximo permitido por ley. El autor del crimen en Villanueva de la Cañada, un pueblo de Madrid, permenecía hasta ahora ingresado en el área psiquiátrica del hospital de Móstoles.
El hombre llegó hasta allí por su propia voluntad. Horas después del crimen, Julio B. se presentó en el centro médico con un familiar y aseguró estar sufriendo un brote psicótico. Se había cambiado de ropa y no llevaba encima su teléfono móvil, que hasta que la fecha no ha sido encontrado.
Tampoco el cuchillo con el que creen los investigadores que apuñaló al menor hasta la muerte. La policía ha llegado a esa conclusión por los cortes en las manos que presenta Julio B.
El crimen que ha conmocionado a los vecinos se produjo el jueves en un centro cultural. Allí, la Guardia Civil cree que el adulto siguió al niño cuando iba al baño después de una clase de inglés y con un arma le hirió en el tórax, el cuello y la espalda. La víctima, David P., era de origen rumano, una comunidad muy presente en Villanueva de la Cañada.
El crimen pilló a su madre, Anka, en el coche, camino a buscar a su hijo a la salida de esa clase de inglés y al padre, Gabriel, en la iglesia ortodoxa de Villanueva, celebrando la semana santa. El progenitor formaba parte de la coral y tiene una empresa de construcción. David era el mayor de tres hermanos. Su familia había emigrado de Rumanía hace más de una década. El hombre reunió fuerzas este viernes para estar presente, al lado del alcalde de Villanueva, Luis Manuel Partida, en el homenaje que el pueblo rindió al pequeño, pero a la madre el dolor no le permitió salir de casa.
“Feliz”, “sonriente”, “alegre”, eran los adjetivos que los padres de otros niños decían de David horas después del crimen. Todo lo que se puede decir de un niño de 11 años, que esta empezando a construir su personalidad. El pequeño era portero y había formado parte del equipo de Brunete y ahora jugaba en el del Villanueva. “Los niños están destrozados, les hemos explicado lo que ha pasado como hemos podido. Les hemos dicho que ha pasado una desgracia, pero es que no lo entienden porque para ellos es inconcebible que se vaya un niño”, señala Fernando M., de 50 años, vecino de Villanueva y padre de un niño que conocía a David. El Ayuntamiento asegura que ha puesto un equipo de psicólogos a disposición del centro escolar del pequeño, el Santiago Apóstol.
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