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Un doble crimen camuflado por el fuego y con un solo culpable para el jurado

El juicio por la muerte de Esther y Mohamed en el incendio de una nave de Torrejón ha quedado visto para sentencia tras el veredicto que declara culpable al novio de una de las víctimas

Vista de la nave industrial abandonada e incendiada en Torrejón de Ardoz que estaba okupada por varias personas, dos de ellas han fallecido. ZIPI (EFE)

En cuestión de tres semanas que ha durado la vista oral del juicio por la muerte de Esther (21 años) y Mohamed (27 años), en una nave incendiada de Torrejón de Ardoz la madrugada del 20 de agosto de 2022, pasaron de tres a uno los acusados. Y el veredicto del jurado popular ha sido de culpabilidad para el único encausado, Said E. A., de 45 años. Él, que se dejó ver hasta por la tele en las horas posteriores a los hechos, que negó en todo momento su mala relación de pareja con Esther y que justificó sus merodeos por la nave aquella noche cayendo en algunas contradicciones, se enfrenta a 40 años de cárcel con el agravante de violencia de género por el doble crimen. El jurado ha considerado probado que Said planificó el ataque y provocó el fuego en el interior del inmueble donde dormían las víctimas por la rabia de que su pareja yaciera con otro.

Las acusaciones y la Fiscalía han mantenido en todo momento que se trataba de un doble asesinato planificado y provocado mediante el incendio de esa nave abandonada, donde el autor sabía que aquella noche estaban Esther y su nuevo amigo, Mohamed, llegado ese mismo día desde Murcia para verla. La defensa de Said considera, por el contrario, que no hay pruebas suficientes para incriminar a su cliente, y ya ha anunciado que presentará recurso si finalmente el tribunal asume el veredicto de culpabilidad del jurado.

La nave en cuestión, sita en la Calle San Alfonso número 3 de la localidad madrileña, se encontraba abandonada desde hace años y el propietario aseguró en el juicio que, de hecho, la había vendido meses antes de los hechos sin saber que estaba okupada. El hangar se había convertido en un refugio para indigentes e inmigrantes magrebíes sin papeles, muchos con antecedentes policiales, dedicados al menudeo de droga y de gasolina, según reconocieron en el juicio Said y sus colegas habituales, dos de los cuales entraron al juicio como acusados y salieron como testigos, al quedar demostrado a juicio de las partes que no tuvieron participación en los hechos.

Said, que solo respondió a las preguntas de su abogado, no logró convencer al jurado de su inocencia. Llegó a detallar que los tres —Esther, Mohamed y él mismo— estuvieron “viendo la tele y fumando porros” hasta que su novia y su amigo se fueron a dormir, cuando él salió a fumar y pasear y se produjo el incendio. Said lleva en prisión provisional desde septiembre de 2022.

Fuego provocado

Una de las principales claves del juicio han sido los testimonios de los peritos, bomberos y policía científica, que acudieron a apagar el fuego y a analizar su origen y que concluyeron que “con muy alta probabilidad” se trataba de un incendio provocado, por la rapidez de su expansión, por su virulencia y porque tenía tres focos distanciados entre sí entre la planta baja y la primera planta, donde se encontraron los cuerpos de los fallecidos, juntos en el mismo habitáculo y en posición fetal. La autopsia posterior determinó que murieron asfixiados.

Decenas de testigos, entre familiares y amigos de víctimas y testigos, desgranaron la vida de los implicados, sus altercados recientes y futuros, y algunos incluso relataron que Said había amenazado con quemar viva a Esther. Tanto la madre como el hermano de Esther relataron ante el tribunal la conflictiva relación la víctima mantuvo durante más de dos años con el ahora único acusado. Según declararon “la maltrataba y la amenazaba de muerte”, “ella intentó dejarlo varias veces”, llegando a vivir en casa de su hermano durante varios meses anteriores a los hechos porque las discusiones y episodios de violencia eran constantes, reconocieron. La instrucción del caso la llevó a cabo, de hecho, el juzgado de violencia sobre la mujer número 1 de Torrejón. Ahora, tras el veredicto del jurado, el juicio ha quedado visto para sentencia.

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