Azcón: “No hay ningún otro partido que pueda formar Gobierno”
El PP confiaba en subir al menos algún escaño y pierde dos. Génova no lo atribuye a la campaña, sino a los imprevistos
Por segunda vez en el ciclo electoral diseñado por el PP, los populares celebran una victoria que no les deja el sabor de boca esperado. Peor que en las pasadas elecciones en Extremadura. En Aragón, el PP gana las elecciones, pero se deja apoyos y pierde el plebiscito, en el que se impone Vox. El presidente de Aragón, el popular Jorge Azcón, había pulsado el botón de adelanto electoral ante el bloqueo de Vox a sus presupuestos, con la expectativa (no declarada en público, pero manejada en privado) de que un pacto con los regionalistas de Aragón Existe y el PAR le librara de depender de los ultras. El resultado ha dado al traste con esa esperanza y, al contrario, Azcón sale de las urnas más debilitado, con dos escaños menos, y más dependiente de un Vox fortalecido.
A pesar de ello, el candidato ha comparecido con un tono casi triunfalista pasadas las once de la noche. En su primer mensaje, Azcón confió en que podrá gobernar y tendrá un presupuesto, aunque no dijo cómo. Y remarcó que solo al PP le corresponde liderar un Gobierno. “No hay ningún otro partido que pueda formar Gobierno”, subrayó. “Convocamos elecciones porque no había presupuesto, porque no somos como ellos, porque la democracia tiene precio, porque no estábamos dispuestos a agarrarnos al sillón. Ahora vamos a gobernar y con presupuestos”, confió Azcón, que dijo que hablará “con todas las formaciones”.
En el hotel Petronila, próximo al estadio de La Rosaleda, en Zaragoza, los apoderados y cargos del PP no podían esconder sus caras largas. “Estoy triste”, reconocía una de las apoderadas al llegar. “Es lo que hay”, respondía un alto cargo popular, que apuntaba a que el “voto desde el hígado” ha inflado a Vox. No era lo previsto. El PP de Aragón confiaba en crecer al menos uno o dos escaños en las elecciones, y al final no solo no gana, sino que pierde dos diputados, de 28 a 26, y se deja 1,4 puntos en porcentaje de voto, hasta el 34%. Mientras, su rival por la derecha se dispara siete escaños más, de 7 a 14, con casi el 18% de los votos. Aragón Existe pierde un diputado (de 2 a 1) y el PAR no logra representación. En el otro lado de la balanza, el PP ha logrado aumentar su distancia con el PSOE, que iguala su peor resultado histórico (pasa de sacarle a los socialistas cinco escaños a ocho), el PP suma más que toda la izquierda junta y la derecha alcanza un 52% de los votos.
En la segunda estación del carrusel electoral diseñado por el PP, las cosas han salido todavía peor que en la primera. María Guardiola sigue, un mes y medio después, pendiente de que Vox quiera investirla presidenta, pero al menos en las elecciones del pasado diciembre el PP extremeño creció un escaño. En cambio, Azcón, además de replicar el mismo esquema dependiente de los ultras, pierde dos diputados. Y eso pese a que el barón aragonés enmendó la plana a la campaña de la extremeña, con muchos más debates y entrevistas. Haga lo que haga, el PP no da con la tecla para frenar a Vox.
El análisis en Génova es que no fue la campaña, sino dos hechos imprevisibles los que movieron el voto hacia los ultras, como demostraron sus trackings internos: el accidente de tren de Adamuz, en el que murieron 46 personas, y la regularización extraordinaria de inmigrantes que anunció el Ejecutivo. “Eso impulsa un voto emocional, de revancha y de ajuste de cuentas con el Gobierno”, sostienen en la dirección nacional. “Se ha votado en clave nacional y claro...”, añadían anoche con resignación en el PP aragonés. “Mientras Sánchez siga gobernando, Vox no parará de subir”.
Sin embargo, en los territorios populares creen que hay más razones que explican el resultado de Aragón, porque Azcón planteó una campaña en clave nacional y se equivocó “copiando a Vox”. El barón aragonés radicalizó su campaña en la recta final con un mitin de cierre que podría haber pasado por uno de Vox, con el agitador ultra Vito Quiles como invitado estrella y la actuación del grupo de música próximo de extrema derecha Los Meconios, famoso por cantar “volveremos al 36″. Esas decisiones no son compartidas por un amplio sector del PP. Azcón combinó los guiños al electorado ultra con ataques a Vox ―los llamó “populistas como Podemos” y “voto inútil”―, pero estos vuelven a tener la sartén por el mango de su Gobierno.
Ya no es solo Extremadura: Aragón confirma que Vox es el que más rentabiliza el carrusel electoral ideado por el PP. Los populares empiezan a asumir el nuevo equilibrio de fuerzas, con un Vox que se niega a ser la muleta del PP, así que a partir de ahora tratará de llevar adelante una nueva estrategia para relacionarse con los ultras. El PP no solo ha normalizado los acuerdos con Vox, sino que su intención es que los de Santiago Abascal entren en sus Gobiernos a asumir consejerías fuertes, de gestión, para tratar de que se desgasten. Azcón medita ofrecerles la consejería de Sanidad y la de Asuntos Sociales, para que tengan que bregarse con las listas de espera y la atención a los menores migrantes. La pregunta es si Vox aceptará ese regalo envenenado del PP.
Génova habla ya con naturalidad de bloque PP y Vox. “En Aragón hay más derecha y menos PSOE”, se felicitan fuentes de la cúpula, que sostienen que “en las generales, Feijóo habría preferido perder un escaño y que Vox hubiera ganado cinco”, porque al líder del PP le faltaron cuatro diputados para gobernar.
Pero sobre todo, el PP se reconforta con el batacazo del PSOE, que iguala su peor resultado histórico en Aragón. “Si la pregunta es si nos compensa este resultado y hundir al PSOE, la respuesta es ‘sí, claro”, insisten en la cúpula. En realidad, Génova sale más beneficiada que el PP aragonés, porque el objetivo que sí cumple es seguir desgastando a su principal rival en las urnas. En ese mensaje insistió el secretario general del PP, Miguel Tellado: “En Aragón, la candidatura era 100% Sánchez”, subrayó el número dos de Feijóo en una comparecencia en Génova la noche de este domingo. “Ha presentado a la portavoz de las mentiras, de la corrupción y de los ataques. Y el resultado es otra derrota para Sánchez. Es el mayor perdedor de la política española. Una máquina de perder”, añadió.
Tu suscripción se está usando en otro dispositivo
¿Quieres añadir otro usuario a tu suscripción?
Si continúas leyendo en este dispositivo, no se podrá leer en el otro.
FlechaTu suscripción se está usando en otro dispositivo y solo puedes acceder a EL PAÍS desde un dispositivo a la vez.
Si quieres compartir tu cuenta, cambia tu suscripción a la modalidad Premium, así podrás añadir otro usuario. Cada uno accederá con su propia cuenta de email, lo que os permitirá personalizar vuestra experiencia en EL PAÍS.
¿Tienes una suscripción de empresa? Accede aquí para contratar más cuentas.
En el caso de no saber quién está usando tu cuenta, te recomendamos cambiar tu contraseña aquí.
Si decides continuar compartiendo tu cuenta, este mensaje se mostrará en tu dispositivo y en el de la otra persona que está usando tu cuenta de forma indefinida, afectando a tu experiencia de lectura. Puedes consultar aquí los términos y condiciones de la suscripción digital.




























































