La jefa de Meteorología de À Punt dice a la jueza de la dana que había “un grado de frustración tremendo porque no avisaban a la población”
Victoria Roselló asegura que tres horas antes del envío de la alerta ya se conocía el desbordamiento del barranco del Poyo


La jefa de Meteorología de la televisión pública valenciana À Punt, Victoria Roselló, ha rememorado este miércoles la “frustración” que vivió la tarde del 29 de octubre de 2024, cuando la dana dejó 230 muertos en Valencia. “El grado de frustración era tremendo al ver que no avisaban a la población”, ha expuesto Roselló, según indican a EL PAÍS fuentes presentes en su declaración. La profesional ha comparecido como testigo ante la jueza de Catarroja (Valencia) que indaga la desgracia, Nuria Ruiz Tobarra.
Roselló ha explicado que, a las 17.20 del día de la dana, ya se conocía el desbordamiento del barranco del Poyo, la rambla que desató la inundación al sepultar municipios como Paiporta o Catarroja, donde murieron 55 y 25 personas, respectivamente. La Generalitat Valenciana, sin embargo, no envió la alerta masiva a los teléfonos móviles para reportar a la población de la dana, el denominado Es Alert, hasta las 20.11, cuando la mayoría de los desaparecidos ya habían muerto.
La meteoróloga ha lamentado también el retraso de la Generalitat en avisar a la población de la magnitud de la desgracia y se ha sorprendido de la falta de capacidad de respuesta de la Administración que entonces presidía Carlos Mazón. “La catástrofe natural era incontrolable, pero disponían de horas para informar a la población con los datos que teníamos”, ha criticado. “Es incomprensible que no tuvieran los datos a disposición de los ciudadanos. Con un conocimiento mínimo de geografía, los responsables de emergencias debían haberlo sabido”, ha abundado.
Roselló ha expuesto ante la jueza que conoció el potencial destructivo de la catástrofe a las 15.30 del día de la dana, después de que los equipos de emergencias participaran en varios rescates y de que en municipios como Utiel (Valencia, 11.632 habitantes) se registraran precipitaciones de hasta 300 litros por metro cuadrado. “Fue mucho más que en Tous”, ha dicho en alusión al municipio valenciano que en 1982 sufrió una pantanada que dejó más de ocho muertos y decenas de miles de afectados.
La meteoróloga ha explicado que cinco días antes del 29 de octubre de 2024 ya se preveía el alcance de la desgracia: “Esta situación se vio con cinco días de adelanto. Se sabía que la dana iba a caer en las cuencas de los ríos y que esa agua acabaría en el mar”. La afirmación de Roselló cuestiona la denominada teoría del apagón informativo que, durante más de un año, han defendido con vehemencia la Generalitat, el PP y los dos principales investigados en la causa: la exconsejera de Justicia e Interior de la Generalitat Salomé Pradas y quien fuera el segundo durante la riada, el exdirector de Emergencias Emilio Argüeso. Su tesis sostenía que, si la administración no reaccionó antes, fue porque organismos estatales como la Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ) o la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) no avisaron con antelación de la dimensión de la desgracia. La instructora ha desmontado en decenas de autos este principio en resoluciones avaladas por la Audiencia de Valencia.
La testigo ha apuntado que, a las 7.36 horas de la mañana del día de la dana, cuando la Aemet decretó la alerta roja, la máxima en la escala, ya se vislumbraba que la situación resultaba “potencialmente muy peligrosa”. “Rojo es riesgo para las personas. Es no salgas de casa”, ha indicado. Y ha recordado que, a partir de las 15.00, alertó en À punt sobre la extrema gravedad de la emergencia. “Dije textualmente: la situación es crítica, no salgan de sus casas. Se han superado los umbrales. Eviten los desplazamientos”, ha afirmado la experta, que repitió su advertencia a la audiencia, en los mismos términos, una hora después.
Cuatro días antes de la catástrofe, ha explicado la testigo, Roselló reportó a los responsables de la televisión pública valenciana de la inminente desgracia: “El viernes por la mañana, ya informé a la dirección de informativos de À Punt de que venía lo peor [...]. Se vio claro que iba a llover en cabeceras, no en el litoral. Eso incrementa el riesgo”. “No es mi competencia saber si eso debía controlarse. Yo advertí de que iba a haber un seguimiento informativo”, ha apuntado la profesional en su comparecencia como testigo, una condición que le obliga a decir la verdad.
La meteoróloga se ha sorprendido de que la Generalitat no convocara el Cecopi –el órgano autonómico que gestionó la crisis del 29O- hasta las 17.00 horas del día de la dana, cuando se acumulaban las víctimas. “Las imágenes de Utiel ya nos dijeron por la mañana qué iba a ocurrir”, ha resumido.
La idea de un cóctel de frustración e impotencia ha planeado sobre la declaración de Roselló, que en cada respuesta ha mostrado su sorpresa de que la administración valenciana no previera la magnitud de la crisis. “Es inconcebible la cifra de muertos. Disponemos de herramientas para avisar a la población. Con horas de antelación, podemos saber qué iba a pasar”. Y ha reconocido también que el departamento de Emergencias de la Generalitat no pidió a la televisión pública que alertara a los ciudadanos sobre la inminente dana. “Es difícil creer que el centro de emergencias no viera lo que veíamos nosotros”, ha zanjado esta experta, que ha criticado también que el mensaje Es Alert que se remitió a la población no instara a subir a las primeras plantas. Más del 70% de los fallecidos se hallaron en plantas bajas y garajes, según la investigación.
Sobre la pregunta que trasciende a las pesquisas de la jueza Ruiz Tobarra -¿se podían haber evitado las 230 muertes-, Roselló ha sido contundente: “Se podrían haber salvado vidas sin ninguna duda con los datos que se tenían”.
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