Salvador Illa, sobre Ripoll: “Ni yo ni mi partido pactaremos con quien defiende discursos de odio”
La ‘ultra’ Sílvia Orriols agradece al PSC la aprobación de los presupuestos y tacha de “jugada maestra” la disolución de su agrupación local

El presidente de la Generalitat, Salvador Illa, ha afirmado este miércoles en el Parlament que ni él ni su partido, el PSC, pactarán “nunca” con quienes “defienden discursos de odio”. “Que le quede claro a todo el mundo”, ha proclamado hasta en tres ocasiones el president en la sesión de control en la cámara a respuestas del PP y de la extrema derecha de Vox y Aliança Catalana. Con esa frase, Illa ha querido responder con contundencia a las críticas por la crisis que vive su partido en Ripoll después de que sus hasta ahora dos concejales facilitaran la aprobación de las cuentas del Consistorio de la ultra Sílvia Orriols. La crisis se ha saldado con la salida de los dos ediles y la eliminación de la agrupación local del PSC.
El episodio de Ripoll ha acaparado la sesión de control por parte del bloque de la derecha que ha encontrado un filón en esa crisis. El popular Alejandro Fernández ha considerado que el PSC dio luz verde a las cuentas por que al igual que a Orriols no les interesaba una moción de confianza. “No les cargue el mochuelo a los dos concejales. Usted y Orriols son los Pimpinela del Parlament. Se han acusado de mala persona o cómplice del yihadismo. Tanto monta monta tanto. Son ustedes una estafa”, ha afirmado el popular. Con ironía, Orriols ha aprovechado su discurso para dar gracias por los presupuestos y por desarticular el PSC en Ripoll. “Ha sido una jugada maestra sin precedentes”, ha afirmado. Y ha lanzado otro dardo a ERC: ha dicho que su edil, como dijo en el pleno, se habría también abstenido sino lo hubieran hecho los socialistas. “Pueden seguir el mismo camino de Illa y desarticular su grupo. Por nosotros que no sea. Y muchas veces votan nuestras propuestas”, ha zanjado.
Con un discurso contundente, Illa ha contestado primero a Fernández por decir que había atravesado todas las “líneas rojas” cuando su partido, además, ha dicho, no está con el derecho internacional para condenar la Guerra de Irán. Tras defender la buena situación de Cataluña frente al paisaje catastrófico dibujado por Orriols -“Hay más afiliados a la seguridad social que nunca y menos paro”-, Illa ha mostrado su repulsa contra quienes alimentan discursos de odio. “Lo repito por tercera vez. Ni mi gobierno ni mi partido pactará con ellos ni con quien se pone al lado de Netanyahu, de Trump, de Orban o de Alternativa para Alemania. Yo estoy con el Papa y con los derechos humanos. Cataluña seguirá siendo un país magnífico que va mejorando”.

El Parlament convalida este miércoles el suplemento de crédito que certifica la tregua entre el Govern y ERC. Los presupuestos siguen en el aire y Josep Maria Jové, líder parlamentario de Esquerra, ha reclamado mejoras en el ámbito de la soberanía y en concreto en la gobernanza de las infraestructuras aeroportuarias. Ese ha sido el camino que ha optado el Gobierno en el País Vasco. “Es imperativa la creación de un sistema aeroportuario catalán que incluya todos los aeropuerto con diferencia de su titularidad”, ha reivindicado el republicano que ha deplorado que el ministro de Transportes Óscar Puente no se dignara a dar la cara ni a pedir perdón cuando visitó Cataluña la semana pasada por primera vez durante la crisis de Rodalies.
Illa ha considerado esa gobernanza “esencial” y ha dicho que las negociaciones van por “buen camino”. “Respetaremos el marco legal pero garantizaremos la presencia de Cataluña en la toma de decisiones, la planificación y ya la gobernanza de las grandes infraestructuras”, ha asegurado. Comuns, por su parte, ha reclamado las sanciones más altas contra la empresa New Amsterdam Developers, en el bloque de Sant Agustí, en Gràcia. “Los tuits son gratis. Lo que necesitamos son decisiones contundentes”, ha avisado Jéssica Albiach, líder de Comuns. “Lo que digo, lo hago. No soy de hacer afirmaciones gratuitas”, ha replicado Illa.
El debate se ha agriado cuando la diputada de la CUP, Laure Vega, ha pedido a Illa que no “toree” a los catalanes en el caso de los incentivos de las bajas laborales. Después de que el Govern revocara los indicadores que concretaban unos plazos en las bajas de salud mental y osteomusculares, Vega ha acusado al president de haber “mentido” en la Cámara por haber asegurado que en las incapacidades temporales solo prevalecería el criterio médico. “Yo ya dije lo que dije y me ratifico: las bajas se prescriben por criterios médicos ; y tampoco quiero que me toreen”, ha respondido Illa, visiblemente molesto por el tono utilizado por la antisistema.
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