Sin agua corriente en el Instituto Joan Brossa de Barcelona: seis wc portátiles para 450 alumnos
Los profesores y las familias denuncian la falta de agua y los problemas estructurales del edificio
El pasado cinco de marzo una inundación de aguas fecales a las puertas del Instituto Joan Brossa obligó a evacuar inmediatamente alrededor de 450 alumnos del centro educativo. Desde entonces, la escuela lleva varios días funcionando sin agua corriente y con seis sanitarios químicos. La grave avería en el sistema de saneamiento ha llevado a la dirección y la Asociación de Familias de Alumnos (AFA) a denunciar la falta de mantenimiento y los problemas estructurales al Consorcio de Educación de Barcelona. Cesc Trillo, profesor de tecnología, ha comentado: “Hay un problema de mantenimiento de base. el edificio tiene más de 70 años y no puede ser que los niños tengan que convivir con aguas fecales en el patio. El Consorcio de Educación de Barcelona ha advertido de que la reparación requerirá una intervención en la vía pública y no tiene por ahora fecha de resolución.
El mal olor de los seis baños químicos instalados delante de la puerta principal del instituto se nota desde lejos. “¡Ay que asco!“, comenta uno de los alumnos a su grupo de amigos al salir de las clases. La incidencia se remonta al principio del mes de marzo, cuando, coincidiendo con un episodio de fuertes lluvias en toda Cataluña, las instalaciones pluviales no soportaron el volumen de agua y todo se inundó. “Todo lo que estaba abajo-principalmente las aguas fecales- han emergido aquí y han invadido la secretaría y también ha bajado a instalaciones críticas como, por ejemplo, donde tenemos todo el cuadro de luz del centro”, ha señalado Trillo.
Las quejas de profesores y familias del instituto Joan Brossa llegan en un momento especialmente tenso para la educación catalana. Desde hace semanas, los docentes han convocado jornadas de huelga para reclamar mejoras salariales, un aumento de plantilla y una reducción de la carga burocrática, entre otras reivindicaciones. “Es una pena que un edificio tan bonito, que ha ganado premios de arquitectura, se esté degradando poco a poco. Nos falta inversión en mantenimiento”, lamenta uno de los profesores.
La gravedad de la situación obligó a suspender las clases durante una jornada. Según el centro, el problema tiene su origen en el colapso del colector general que da servicio a la manzana comprendida entre las calles Siurana, Thous y la avenida Mare de Déu de Montserrat, donde se ubican, además del instituto, otros tres equipamientos educativos: un centro de formación profesional, una escuela oficial de idiomas y un centro de adultos. “La historia se complica porque porque son todos menores y no pueden salir. Imagínate una niña de 13 años con la regla en su centro educativo usando un baño portátil”, ha denunciado Trillo.
Casi dos semanas después, la normalidad no se ha restablecido. Además del uso de los sanitarios químicos, unos 450 alumnos y cerca de 50 profesores continúan acudiendo a clase sin acceso a agua corriente. El alumnado debe llevar agua de casa y el comedor opera con utensilios de un solo uso, gel hidroalcohólico y garrafas. La inundación también afectó al foso del ascensor, que quedó fuera de servicio durante días.
Desde la dirección han denunciado que el episodio es parte de una serie de problemas estructurales. El instituto arrastra filtraciones recurrentes por falta de impermeabilización en la cubierta, una fachada deteriorada, accesos en mal estado y problemas de ventilación y climatización. También denuncian el mal estado de patios, pistas deportivas y vestuarios.
El Consorci envió a un técnico al día siguiente de la incidencia y ha afirmado que la escuela operará con los baños públicos y agua embotellada por algunos días más. El órgano que gestiona los centros educativos de la ciudd ha subrayado que “no ha sido posible la desobstrucción ni con equipos de bombeo de gran capacidad” y, por ello, habrá que intervenir desde la vía pública, abrir una zanja en la calle en unos trabajos coordinados con el distrito.
Aunque sea un centro de gestión autónoma - cuyo presupuesto mensual de mantenimiento ronda los 6.000 euros, según Trillo - el Consorcio ha señalado que garantizará la reforma y el restablecimiento de la agua corriente. Según han mencionado, una empresa especializada trabaja en la resolución de la avería, “provocada por la acumulación de residuos y sedimentos.“ Sin embargo, no está previsto ninguna fecha para resolución del problema.
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