Illa abandona el hospital tras dos semanas hospitalizado por una infección en el pubis muy poco frecuente
El presidente de la Generalitat continuará en su casa el tratamiento pautado a través de los dispositivos de hospitalización domiciliaria

El presidente de la Generalitat, Salvador Illa, abandonará este viernes el hospital tras dos semanas ingresado en el Vall d’Hebron de Barcelona a causa de una infección en el pubis muy poco frecuente. El jefe del Govern entró el pasado 17 de enero por las urgencias del centro sanitario aquejado de un fuerte dolor y pérdida de sensibilidad y fuerza en las piernas, pero no fue hasta dos días después que el equipo médico dio con el diagnóstico: una osteomielitis púbica causada por la bacteria Streptococcus dysgalactiae. Después de casi 15 días de tratamiento antibiótico y rehabilitación para recuperar la funcionalidad de las piernas, Illa dejará el hospital y continuará en su casa el tratamiento pautado a través de los dispositivos de hospitalización domiciliaria. Durante su convalecencia, Cataluña ha sufrido una grave crisis de Rodalies, que ha pilotado su mano derecha y consejero de la Presidencia, Albert Dalmau.
Según ha avanzado Vall d’Hebron en un comunicado, Illa ha tenido en los últimos días una “evolución favorable tanto desde el punto de vista clínico como analítico y radiológico”. Y eso ha permitido que pueda continuar su convalecencia en su casa. Esta tarde, el hospital ha convocado una rueda de prensa para informar de los detalles sobre la salud del presidente.
Lo que ya es seguro es que Illa continuará recuperándose en casa de ese cuadro infeccioso tan poco frecuente —apenas supone el 1% de todas las infecciones osteoarticulares diagnosticadas— que le ha obligado a permanecer ingresado en el hospital y a someterse a una pauta de tratamiento antibiótico intravenoso durante las últimas dos semanas. Esta infección afecta a los huesos, las articulaciones y los músculos del pubis y el microorganismo causante, en su caso, fue el Streptococcus dysgalactiae, una bacteria común que forma parte de la flora digestiva, de la piel y del tracto faríngeo. En ocasiones, este microbio puede pasar a la sangre sin generar daño, pero si por el camino encuentra alguna inflamación local —la sínfisis púbica es una articulación con muchas cargas y puede haber lesiones que inflamen la zona—, se puede insertar ahí y generar una infección. Eso es lo que le ha ocurrido al presidente catalán.
Las previsiones del equipo médico se han cumplido. El lunes 19 de enero, cuando el hospital anunció el diagnóstico, los facultativos que lo atendieron ya predijeron que el presidente de la Generalitat estaría, al menos, dos semanas hospitalizado para recibir el tratamiento antibiótico intravenoso que le fue pautado con el fin de eliminar la bacteria y controlar la infección. Durante su convalecencia en el centro sanitario barcelonés, Illa también ha recibido sesiones de rehabilitación para recuperar la fuerza motora en las piernas y el miércoles 21, el hospital reveló en un comunicado que su evolución era favorable y ya se levantaba de la cama.
En este tiempo que el president ha estado ingresado, Cataluña ha vivido una de las mayores crisis en su red de Rodalies, con un accidente ferroviario en el que falleció un maquinista y se produjeron cortes e incidencias constantes a lo largo de la última semana. Al mando de la gestión de esta crisis estuvo Dalmau, en quien Illa delegó todas las funciones de presidencia. La ley del president de la Generalitat prevé explícitamente cómo hay que resolver una vacante en el máximo cargo del Govern y confiere sus funciones al vicepresidente o al conseller en cap, si los hubiera. Como no es el caso, le tocaba asumir ese papel al responsable del Departamento de Presidencia, que es Dalmau.
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