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El temporal Harry amaina, pero deja cultivos inundados, carreteras cortadas y playas sin arena

Las comarcas de Girona se han llevado la peor parte, pero hay daños en playas hasta Badalona y el Delta de l’Ebre o campos anegados en Lleida

Cataluña se recupera poco a poco de los efectos del potente temporal de levante, con fuertes lluvias y oleaje, que ha afectado especialmente a las comarcas de Girona y del norte de Barcelona desde el pasado sábado, pero que ha inundado campos incluso en las comarcas de Lleida. Las fuertes y continuadas lluvias han superado los 200 litros por metro cuadrado en 24 horas en varias poblaciones del Baix Empordà, la comarca más castigada, con un acumulado de 120 litros en la provincia de Girona. El Estany de Banyoles se desbordó, y también los ríos Ter y Daró provocaron que varias poblaciones quedaran incomunicadas con carreteras cortadas y campos inundados, como Fontanilles, Palau-sator o Serra de Daró. Las playas han perdido masivamente arena desde Empúries o Sant Antoni de Calonge hasta las playas metropolitanas del entorno de Barcelona.

El episodio, que llegó tras varios temporales y con mucha agua acumulada, se saldó con dos fallecidos: un hombre de 63 años que intentó cruzar la riera en Palau-Sator y el maquinista del tren sobre el que se derrumbó un muro a la altura de Gelida. Los Bomberos de la Generalitat tuvieron que rescatar hasta a una veintena de personas que intentaron cruzar zonas inundables o rieras con sus vehículos porque se les llevaba el agua. No hubo que lamentar graves daños en viviendas, pero algunas vías siguen intransitables, más allá de la suspensión de los trenes de Rodalies y media distancia, y se ha cortado el tramo de la AP-7 entre Martorell y Sant Sadurní, justo donde está el talud con el que se accidentó el tren.

El Temporal Harry, obligó a cerrar escuelas, comercios, dos Centros de Atención Primaria de Girona (CAP), los cercanos al río Onyar, que estuvo muy cerca de entrar en situación de alerta de peligro de desbordamiento a su paso por la ciudad y una docena de consultorios de municipios afectados por la lluvia como los de Colomers o Verges. También se suspendieron juicios, pero este miércoles la actividad en general se fue recuperando. Aunque salió el sol, este sábado está previsto que llegue una nueva borrasca atlántica desde Irlanda que impulsará una sucesión de frentes de oeste a noroeste y podría dejar de nuevo nieve en cotas bajas y más lluvias.

El teléfono de emergencias 112 recibió más de 2.000 llamadas durante este episodio, y los bomberos realizaron unos 1.300 servicios, la mayoría en el Alt y Baix Empordà, en Girona, Maresme y los Vallès Oriental y Occidental. Varios árboles caídos en localidades como Figueres, Lloret de Mar o Girona; el helicóptero de Salvamento Marítimo tuvo que rescatar en Sitges a un windsurfista que quiso aprovechar el intenso oleaje al que se le rompió la tabla y lo arrastraba la corriente. En el cabo de Begur la boya marcó puntas de olas de hasta casi 12 metros. En Begur, la cala más castigada fue Aiguablava, que vio como uno de sus históricos restaurantes quedaba gravemente afectado bajo metro y medio del agua que bajaba por la calle convertida en río.

Protección Civil alertó este miércoles que hay que extremar la precaución en gran parte de los municipios por donde pasa el río Ter, como Osor, Susqueda, Amer, La Cellera, Anglès, Bescanó, Sant Gregori, Girona, Flaçà, Foixà, Colomers, Jafre, Verges, Ultramort, Gualta y Torroella de Montgrí. En varios de estos municipios se han visto afectados vados y plantas bajas. A media tarde se habían ido normalizando los caudales de las estaciones de Colomers, Campllong y Torroella de Montgrí.

Según la Agencia Catalana del Agua (ACA), tras las más de 24 horas de precipitaciones continuadas del martes, los embalses de las cuencas internas se encuentran a un 90,5% de su capacidad. La mayoría de embalses están a más del 80%, por ejemplo Darnius –Boadella (Alt Empordà) y Susqueda (Selva) superan el 92%, la Baells está al 87% y la Llosa del Cavall al 86%. Ante la previsión de la llegada de la borrasca Harry se liberó agua de los embalses para regular los volúmenes y poder retener el agua de la cabecera reduciendo los efectos en los tramos medios y bajos de los ríos. Esta gestión, asegura el ACA, permitió evitar el incremento del caudal de agua más allá de las presas en el Ter y la Muga.

Los efectos del temporal también han dejado daños en otras comarcas. En el litoral de Badalona el colector de aguas residuales de Llevant, de casi 11 kilómetros de largo y que conecta Montgat con la depuradora de Sant Adrià de Besòs (Barcelona), sufrió “desperfectos graves” por la rotura de un tramo del paseo marítimo. El fuerte oleaje que azotó la zona este martes causó destrozos en el paseo marítimo de la ciudad, dejando grandes boquetes en el pavimento, instalaciones rotas y afectaciones en espacios próximos a las vías del tren. El colector es de titularidad del Área Metropolitana de Barcelona (AMB) y sus técnicos trabajan en la valoración de los daños y en buscar una posible solución.

En el Delta de l’Ebre (Tarragona) la barra trabucador sufrió la tercera rotura más grande desde la borrasca Gloria (2020). Durante el Harry se han producido dos roturas en la zona de la desembocadura: en una balsa de gran valor ecológico y en la misma barra del Trabucador que comunica el mar con els Alfacs y afecta el acceso a las salinas.

Desde Protección Civil mantienen en prealerta el plan Allaucat y han prolongado hasta este jueves el peligro Fuerte de aludes (nivel 4) en la vertiente norte del Cadí-Moixeró, en el Pre-pirineo y en el Ter Freser, por encima de los 2.300 metros. En el resto el peligro es “Marcado” (nivel 3), como en la Val d’Aran.

El yacimiento de Ullastret, cerrado al público por el derrumbe de un tramo de la muralla

El patrimonio arqueológico no ha permanecido indemne ante la borrasca Harry que ha azotado Cataluña. Uno de los yacimientos más importantes de Cataluña, la ciudad íbera de Ullastret (Baix Empordà) se ha visto afectado por el temporal que ha provocado el derrumbamiento de un tramo de unos diez metros de la muralla, concretamente en el sector restaurado durante las décadas de 1950 y 1960, entre las torres 1 y 2.

Los técnicos de los Servicios Territoriales del Departamento de Cultura en Girona, desplazados al lugar, achacan el percance a la combinación de lluvias intensas y la saturación del terreno.

El Museu d’Arqueologia de Catalunya ha informado de que el yacimiento permanecerá cerrado hasta que se puede habilitar el circuito de visita del sitio arqueológico. Paralelamente, los técnicos están evaluando los daños y decidiendo las medidas necesarias para preservar la seguridad y la preservación del conjunto monumental

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