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La policía reacciona a las patrullas vecinales del barrio sevillano de La Macarena con redadas y más presencia

Ayuntamiento, Subdelegación del Gobierno y Policía Nacional mantienen una reunión para abordar la sensación de inseguridad y abandono de los vecinos

Operativo policial en el barrio del Cerezo, en el Distrito Macarena de Sevilla. POLICÍA NACIONAL (POLICÍA NACIONAL)

Las administraciones públicas tratan de reaccionar a la decisión de los vecinos del barrio sevillano de La Macarena de tomarse la justicia por su mano y organizar patrullas vecinales para resolver los problemas de convivencia que llevan años denunciando y ante los que, sostienen, solo se han encontrado la abulia del Ayuntamiento de Sevilla. La tensión que ha generado en la zona la presencia de estos grupos de civiles, que desde hace más de una semana -y desde este lunes sin enmascarar sus rostros- hostigan a quienes consideran que están realizando actos delictivos en la calle -principalmente gorrillas y personas que beben y consumen drogas en parques y zonas comunes-, ha obligado al equipo municipal, la Subdelegación del Gobierno y a la Policía Nacional a poner en común las medidas que se están desarrollando en la zona y a comprometerse, sobre todo, a intensificar la presencia policial para revertir la sensación de inseguridad de los residentes, en una reunión que se ha celebrado este miércoles.

La primera respuesta ha venido de la mano de la Policía Nacional -que lleva varios días incrementando su presencia con agentes a caballo y el paso de coches patrulla- con una macrooperación que se desarrolló este martes y en la que se efectuó el cierre perimetral de la barriada del Cerezo del distrito de La Macarena, el epicentro de las patrullas vecinales. El despliegue se saldó con la identificación de 100 personas responsables de haber cometido distintos delitos y la detención “de tres individuos sobre los que pesaban requisitorias policiales y judiciales”, además de la intervención de sustancias estupefacientes, dinero en efectivo y dos armas blancas, tal y como han informado fuentes oficiales tras la reunión.

La Policía Nacional ha enmarcado esta operación “dentro de los rutinarios dispositivos llevados a cabo en dicha barriada”, una forma de proceder a la que también ha tratado de otorgar normalidad el subdelegado del Gobierno en Sevilla, Ignacio Toscano, circunscribiéndolas en las actuaciones que habitualmente se realizan en los barrios de atención preferente de la capital andaluza. “Vamos a seguir realizando operaciones específicas en la lucha contra el narcotráfico en particular y contra la criminalidad, en general”, ha señalado el subdelegado, que también ha precisado que no se ha detectado una subida del número de denuncias o de delitos en ese distrito.

En ese dispositivo han participado agentes de distintas brigadas policiales, entre ellas la de Extranjería y Fronteras, lo que ha llevado a la delegada del Distrito de La Macarena, María Tena, a asegurar que, durante la reunión, los representantes de la Policía Nacional habían asegurado que “la mayoría de las personas que provocan estos problemas de seguridad ciudadana están en situación irregular”, calcando las declaraciones que la semana pasada hizo la portavoz municipal Cristina Pelaez, que aseguraba que la mayoría de los gorrillas eran “de origen extranjero y en situación irregular” e instaba a las autoridades a “identificar a todos los gorrillas y a expulsar a quienes estén ilegalmente en España”. El subdelegado del Gobierno ha desmentido tajantemente a la concejal popular: “En ningún caso la Policía Nacional ha determinado que los posibles hechos delictivos que se comenten en el distrito de La Macarena o en otras partes de la ciudad estén determinados por el origen de las personas”.

“Atribuir este tipo de informaciones es de una enorme irresponsabilidad y más en un momento de tensión como el que vive el barrio, pudiendo general situaciones de odio”, ha advertido. Entre las nuevas consignas que se han dado las patrullas vecinales está la de “no insultar” a quienes son sus objetivos, ni a dirigirse a ellos con expresiones racistas o xenófobas. “Son personas, vamos a por ellos, pero con educación”, dice la portavoz de SOS El Cerezo, Marga Torres en un vídeo difundido en sus redes.

El alcalde se pone de perfil

Desde que aparecieron las primeras patrullas, hace más de una semana, el Ayuntamiento se ha esforzado en circunscribir el malestar de los vecinos y el objeto de estos grupos, en un problema de seguridad ciudadana responsabilidad del Gobierno. Y esa es la idea que ha trasladado también este miércoles en la reunión. “Hemos puesto encima de la mesa la necesidad de incrementar la Policía Nacional, no solo en el barrio del Cerezo en la Macarena, sino en toda la ciudad de Sevilla”, ha señalado el alcalde, el popular José Luis Sanz, en Radio Sevilla de la Cadena Ser, aunque también ha reconocido que en las dos últimas semanas se han reforzado la presencia de Policía Local en la zona.

Esta postura del alcalde se aleja de la que defendió en diciembre de 2022 cuando, siendo candidato visitó la barriada del Cerezo. Entonces denunció la desidia por parte del equipo municipal de entonces, gobernado por el PSOE. “La incapacidad del Gobierno municipal es escandalosa, ya que los barrios cada vez están más abandonados. Lo que hay que hacer es trabajar para que nuestra ciudad y los servicios básicos funcionen”, dijo. Tena ha señalado que durante la reunión de esta mañana se han detallado los refuerzos en policía local, limpieza y servicio públicos. Este diario ha pedido al consistorio un mayor detalle sobre esas mejoras, pero no ha recibido ninguna concreción.

Los problemas que denuncian los vecinos, aunque están imbricados por una sensación de inseguridad, emanan de un deterioro socioeconómico de la que es responsable el Ayuntamiento. El barrio concentra el 80% de los albergues y centros de día de Sevilla y es el segundo que mayor número de población inmigrante acumula. La falta de recursos ha disparado los problemas de convivencia, tal y como reconoce Santiago Raposo, responsable de Csif de la Policía Local de Sevilla. “Desde el Ayuntamiento se alega que los problemas parten de amenazas y conductas violentas por parte de los gorrillas y que eso no es competencia municipal, pero a esa situación se llega después de que los ciudadanos hayan llamado incesantemente a la Policía Local para quejarse de ruidos porque hay personas que beben alcohol debajo de sus casas, que consumen drogas en los parques… y cuando no reciben respuesta porque no hay suficientes agentes para atenderlos, cuando se producen los encontronazos”. Raposo advierte de que la falta de efectivos determina que no haya suficiente dotación en las unidades específicas que deben atender a la centralita, a la venta ambulante, al grupo diana y son los policías de distrito los que asumen tareas que “acaban desbordándoles”

Durante la reunión de esta mañana la Policía Local ha pedido que se les permita ir de paisano “para determinados casos en los que el factor sorpresa es determinante”. Raposo apunta a las operaciones contra la venta ambulante ilegal, en la que, al ir uniformados o con coches patrulla llaman la atención de los vendedores, favoreciendo su huida. -La unidad, advierte el policía, además está muy mermada – de los seis oficiales, 60 policías y ocho peones que deberían integrarlas, está compuesta por cuatro oficiales, 38 policías y trespeones-. Precisamente contra esta actividad se ha convocado este viernes una patrulla vecinal en la barriada de Su Eminencia, una de las más humildes de la ciudad hispalense. Allí ni siquiera se venden falsificaciones, sino que se ofrecen artículos robados. El alcalde también se ha desmarcado de su responsabilidad: “No estamos hablando de venta ambulante, sino de venta ilegal, lo que es clarísimamente una competencia de la Policía Nacional”, ha dicho en la Cadena Ser.

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