Ir al contenido
_
_
_
_

Andalucía, en vilo ante la llegada de la borrasca ‘Marta’: “Esto no ha acabado”

La comunidad, con más de 11.000 desalojados y una fallecida, espera angustiada nuevas lluvias con los embalses al límite y ríos, como el Guadalquivir, que va desbordado a su paso por Córdoba. Las administraciones piensan ya en la recuperación

Leonardo abandona Andalucía, pero la meteorología no da tregua a una comunidad exhausta de tanta lluvia acumulada y que ante la incapacidad de absorberla se ve obligada a vomitarla. “Esto no ha acabado”, advertía esta mañana el presidente de la Junta, Juan Manuel Moreno. Con más de 11.000 desalojados y una fallecida; municipios aislados o evacuados en su totalidad, como Grazalema; con 81 carreteras cortadas; sin conexiones de alta velocidad -salvo desde Villanueva de Córdoba- y, lo que más preocupa, con pantanos al límite y ríos en crecida constante que, en el caso del Guadalquivir, ya ha empezado a desbordarse por algunas localidades ribereñas de la provincia de Córdoba y zonas inundables de la capital, la comunidad aguarda en vilo la llegada de la borrasca Marta, que este sábado pondrá en alerta naranja y amarilla distintas zonas del todo el territorio por precipitaciones intensas y fuertes vientos.

Tendrá que pasar todo este tren de borrascas -se espera que siga lloviendo en la comunidad hasta el próximo miércoles- para poder empezar a evaluar los daños causados por la sucesión de temporales. “Solo en la red viaria de carreteras autonómicas serán más de 500 millones de euros”, ha calculado Moreno -de visita en Huétor Tajar (Granada), cuyos 10.700 vecinos llevan aislados desde el miércoles-, que ya ha comprometido inversión por parte de la Junta para la recuperación y que pedirá ayudas al Estado a través del fondo de compensación de la UE. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, que esta mañana ha podido constatar los daños que Leonardo ha infligido en la Sierra de Grazalema y Campo de Gibraltar, también ha anunciado un plan de reconstrucción para el relanzamiento de las zonas afectadas. Los agricultores estiman unas pérdidas del 20% en la producción agraria, aunque en sectores como el olivar, donde la campaña de recogida de la aceituna lleva un mes paralizada, pueden ser mayores (COAG ha cifrado en 200 millones los daños solo en la provincia de Jaén).

“Lo malo está por venir”

En Córdoba, sin embargo, su interés está en lo inmediato. El río Guadalquivir se ha hecho gigante a su paso por la capital, alcanzando casi los seis metros de altura -el límite de riesgo de la Confederación Hidrográfica está en 2,2-.“Lo malo está por venir, a lo largo del fin de semana o a comienzos de la semana que viene”, advertía Pedro Escribano, ingeniero jefe de la CHG en Córdoba. Este viernes la estampa que más ha impactado a turistas y locales era el cierre del acceso al Puente Romano, con un río que sigue subiendo su nivel y que discurre con fuerza, arrastrando ramas a su paso. Las autoridades han prohibido su acceso.

Anoche ya comenzaron los primeros desalojos preventivos ante el riesgo de desbordamiento. La gran mayoría de las 1.500 personas que han sido evacuadas en la provincia son vecinos de las zonas inundables de la capital. El Ayuntamiento ha habilitado el pabellón municipal Vista Alegre para acogerlas, aunque la inmensa mayoría se encuentra en casas de familiares o amigos. El primer “pico” del agua ha traído consigo anegaciones en las zonas desalojadas, las barriadas y parcelaciones del entorno del aeropuerto de Córdoba -cerrado al tráfico- y Alcolea, pero no grandes inundaciones. El Ayuntamiento ha acordado con los representantes vecinales “ventanas” de acceso para que, acompañadas y siempre que sus viviendas no estén inundadas, las familias puedan acudir a recoger enseres o medicinas, aunque hay algunos que se niegan a moverse. “No me voy a ir a ningún sitio, hoy he dormido en el coche”, contaba uno de ellos que, junto a su familia, ha permanecido lo más cerca posible de su casa desde la orden de evacuación preventiva. En la provincia siguen de cerca el aumento del caudal del Guadalquivir. Pero también del Genil o del río Guadajoz a su paso por Córdoba. Palma del Río ya desalojó las zonas inundables el miércoles. En Villafranca casi 60 personas salieron de sus casas este jueves y Villa del Río ha visto cómo el agua entra en instalaciones municipales como la piscina de verano. Todos están pensando en lo que pueda traer la borrasca Marta.

El desalojo de Grazalema

Cádiz asiste todavía con estupor al desalojo de los 1.500 vecinos de Grazalema. Este viernes por sus calles solo pasean los 12 geólogos que están realizando un peritaje de la situación geológica del suelo. Jerez sigue con el goteo de desalojos. A lo largo del día se han desalojado a más de 2.000 vecinos de su zona rural y hay otros 4.000 permanecen incomunicados. Además, más 7.200 personas se podrían ver afectadas por un posible desbordamiento del arroyo Salado en Estella, Magallanes, La Barca, Cuartillos y La Guareña. De hecho, el Consistorio trabaja con la previsión de que la nueva borrasca ‘Marta’ empeore la situación, y ya prepara el corte de calles y la retirada de contenedores y objetos móviles de las vías con riesgo de inundación.

En Málaga, la Guardia Civil encontró a media mañana el cuerpo sin vida de Carolina, la mujer desaparecida desde el pasado miércoles, cuando cayó al río Turvilla en el municipio de Sayalonga, en la comarca de la Axarquía. El cadáver fue hallado un kilómetro aguas debajo de donde se le perdió la pista después de adentrarse en el cauce para rescatar a uno de sus perros, que está sano y salvo. Mientras, los problemas se han acumulado durante toda la jornada en la Serranía de Ronda, donde se han llegado a desalojar a más de medio millar de personas a causa del temporal. Preocupa el río Guadiaro, en peligro debido al riesgo de desbordamiento de la prensa de Montejaque. A la zona, además han llegado especialistas para evaluar la situación del subsuelo, porque la Sierra de Líbar —donde se asienta Benaoján— tiene características muy similares a Grazalema, ubicada al otro lado de la montaña.

La crecida del Guadiaro, precisamente, dejó incomunicadas el miércoles a las 1.500 personas que residen en la pedanía de Secadero, en Casares. Con la carretera principal de acceso aún cortada -está rota debido a la fuerza del agua— y solo accesible para servicios de emergencias, los Bomberos de Málaga lograron a primera hora de la mañana habilitar un camino de tierra que permitió el paso de vehículos todoterreno con alimentos, agua y otros enseres para acabar con el aislamiento de la localidad.

La subida de los caudales de los ríos mantiene en una calma tensa a varios municipios de la provincia de Sevilla. En El Palmar de Troya, uno de los puntos negros de inundaciones de la comunidad, ya se tuvo que desalojar a 11 vecinos y todo está dispuesto para evacuar a una veintena más por el desembalse del pantano de Torre del Águila. En Écija siguen sin poder regresar a casa unos 76 vecinos. En Lora del Río se va a esperar a que el Guadalquivir alcance su pico entre las ocho y las nueve de la noche para decidir si se insta a los vecinos a abandonar sus viviendas.

Ese río también se ha convertido en una pesadilla en Andújar (Jaén), donde se mantiene una estrecha vigilancia porque ya ha alcanzado la cota máxima del puente romano de la localidad, donde se han ordenado evacuaciones por la subida de los arroyos. Otra crecida, la del río Guadlimar a su paso por la Estación de Linares-Baeza, ha llevado al desalojo de una quincena de vivienda en la barriada del Puente de los Chozos. En la capital, sin embargo, la caída del techo de una vivienda ha causado heridas a una vecina.

El viernes ha sido algo más tranquilo en la provincia de Granada. El Genil ha bajado su caudal alejando, al menos temporalmente, el riesgo de inundaciones a su paso. En la Alpujarra, la crecida de los ríos Chico y Guadalfeo ha roto varias tuberías de agua potable en Órgiva, dejando sin suministro a parte de la población. El ayuntamiento ha repartido agua y habilitado un polideportivo para duchas. En el entorno de Órgiva, además, varios vecinos permanecen aislados por carreteras anegadas y se vigilan torretas eléctricas ante posibles incidencias. La Guardia Civil, por su parte, ha denunciado a cuatro jóvenes de Huétor Tájar que tuvieron que ser rescatados tras saltarse un perímetro de seguridad y quedar atrapados con su vehículo en una zona inundada. Los agentes recurrieron a un vecino que, con su tractor, rescató a los jóvenes.

Huelva también ha recuperado la calma y los vecinos desalojados del barrio de Peguerillas, en la capital, y de El Portil, en Isla Cristina, han podido regresar a sus casas. La provincia, sin embargo, mira con angustia la llegada de Marta, que trae aviso naranja con riesgo de tornados y mangas marinas.

Tu suscripción se está usando en otro dispositivo

¿Quieres añadir otro usuario a tu suscripción?

Si continúas leyendo en este dispositivo, no se podrá leer en el otro.

¿Por qué estás viendo esto?

Flecha

Tu suscripción se está usando en otro dispositivo y solo puedes acceder a EL PAÍS desde un dispositivo a la vez.

Si quieres compartir tu cuenta, cambia tu suscripción a la modalidad Premium, así podrás añadir otro usuario. Cada uno accederá con su propia cuenta de email, lo que os permitirá personalizar vuestra experiencia en EL PAÍS.

¿Tienes una suscripción de empresa? Accede aquí para contratar más cuentas.

En el caso de no saber quién está usando tu cuenta, te recomendamos cambiar tu contraseña aquí.

Si decides continuar compartiendo tu cuenta, este mensaje se mostrará en tu dispositivo y en el de la otra persona que está usando tu cuenta de forma indefinida, afectando a tu experiencia de lectura. Puedes consultar aquí los términos y condiciones de la suscripción digital.

Rellena tu nombre y apellido para comentarcompletar datos

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
_
_