Preocupación en Badajoz tras un nuevo tiroteo, con dos detenidos y varios de los implicados dados a la fuga
Las pesquisas apuntan a que los arrestados son sicarios enviados a asesinar a un tercero por un enfrentamiento entre dos clanes familiares


La Policía Nacional ha detenido a dos hombres, de 22 y 23 años, como presuntos implicados en el tiroteo registrado en la tarde de este jueves en varias zonas de Badajoz. El episodio ha vuelto a poner en alerta a la ciudad ante la creciente sucesión de hechos violentos con armas de fuego en los últimos meses.
Según fuentes policiales, los disparos comenzaron en torno a las 15.45 en la barriada de San Roque, concretamente en la calle García de la Huerta, donde varios individuos habrían efectuado tiros contra un vecino sin lograr alcanzarlo. A partir de ese momento, se desencadenó una persecución que se extendió por distintos puntos de la ciudad, incluyendo el entorno del arroyo Rivillas, el Revellín de San Roque y las inmediaciones de Santo Cristo de la Paz.
Los detenidos fueron localizados poco después en una farmacia cercana, donde se habían refugiado tras huir del lugar. Según fuentes con las que ha hablado EL PAÍS, formarían parte de un grupo de cuatro personas que esperaban a otro individuo en la barriada. Dos de ellos lograron escapar, mientras que los arrestados fueron interceptados in situ por los agentes desplazados a la zona. También fueron intervenidos dos vehículos presuntamente relacionados con los hechos que han sido trasladados a dependencias policiales.
Fuentes vinculadas a la investigación apuntan a que el tiroteo podría estar vinculado a los enfrentamientos entre grupos o familias que se han registrado en barrios como San Roque y Cerro de Reyes en los últimos meses. Según esta hipótesis, los detenidos, actualmente en dependencias policiales, serían sicarios.
El suceso ha movilizado a un amplio dispositivo de seguridad, con presencia de efectivos de Seguridad Ciudadana, Policía Judicial y Policía Científica, que han realizado una inspección en busca de pruebas, casquillos y otros indicios. La investigación sigue abierta y la Policía Nacional mantiene la cautela, sin confirmar por el momento el móvil del ataque ni la identidad del objetivo.
Testigos aseguraban haber escuchado “decenas de detonaciones” a lo largo de varios minutos, en una secuencia que se prolongó desde el inicio del altercado hasta la huida de los implicados a pie por el parque del Rivillas. Durante la persecución, algunas de las personas presuntamente atacadas habrían seguido a los sospechosos en un vehículo que circulaba en dirección prohibida, lo que incrementó el riesgo para terceros.
La gravedad del suceso ha reavivado la preocupación institucional. El alcalde de Badajoz, Ignacio Gragera, ha advertido de que la ciudad vive una “escalada sin precedentes” de violencia que no puede normalizarse. “Lo de ayer fue muy grave y se suma a otros hechos también muy graves en las últimas semanas. Badajoz no está acostumbrada a esto”, ha afirmado.
Gragera ha reclamado la intervención del Ministerio del Interior y un refuerzo urgente de medios policiales. “Ha llegado el momento de actuar con contundencia. No podemos permitir que esta situación continúe ni esperar a que haya una tragedia mayor”, ha dicho, recordando el reciente caso de una menor herida por una bala perdida en un colegio de Badajoz hace una semana. El alcalde insistió en que la prioridad es garantizar la seguridad ciudadana y evitar que inocentes puedan verse afectados por estos episodios. “El mayor miedo es que alguien ajeno a estos conflictos resulte herido o algo peor. Hemos estado muy cerca de ello”, ha subrayado.
El delegado del Gobierno en Extremadura, José Luis Quintana, ha confirmado que los dos detenidos son de nacionalidad colombiana y que la investigación continúa abierta con el objetivo de identificar a todos los implicados. Ha explicado que se han recuperado munición y cargadores, y que se están realizando análisis periciales para esclarecer los hechos. Asimismo, no descarta nuevas detenciones en el marco de una investigación que calificó de “compleja” y que requiere tiempo y rigor.
El delegado ha reconocido la preocupación ciudadana ante estos episodios “graves” que generan alarma social, pero insistió en que la seguridad “no admite lecturas partidistas” y debe abordarse desde criterios técnicos. En este sentido, defendió el trabajo coordinado de la Policía Nacional, la Guardia Civil y la Policía Local, y pidió “dejar trabajar” a los profesionales.
Mientras, desde el sindicato policial JUPOL han denunciado la “grave escalada de violencia” con armas de fuego en la ciudad. El colectivo considera que la respuesta institucional es insuficiente y ha reclamado un refuerzo urgente de efectivos y la puesta en marcha de un dispositivo policial especial ante lo que describen como una dinámica creciente de delitos graves.
Frente a estas críticas, Quintana reiteró que la actuación policial responde a planificación e inteligencia, no a decisiones improvisadas, y rechazó valorar públicamente detalles de la investigación para no entorpecerla.


























































