El Gobierno declara lugar de memoria democrática el fuerte de San Cristóbal en Pamplona
El edificio fue utilizado como prisión por el bando franquista en la Guerra Civil y posteriormente en la dictadura, y llegó a recluir a más de 4.000 personas


El fuerte de San Cristóbal —también conocido como fuerte Alfonso XII— es una fortaleza militar situada en la cima del monte Ezkaba, a escasos kilómetros de Pamplona. Fue utilizada como prisión por el bando franquista durante la Guerra Civil y la dictadura, y llegó a albergar a más de 4.000 personas. Por esto, el Gobierno lo ha declarado como lugar de memoria democrática, según ha sido publicado este martes en el Boletín Oficial del Estado (BOE).
En el documento publicado en el BOE, firmado por Fernando Martínez, secretario de Estado de Memoria Democrática, afirma que la declaración del fuerte “no solo es un acto de justicia hacia las víctimas, sino también una herramienta fundamental para preservar y transmitir la verdad histórica”. Insiste además en que “reconocer lo ocurrido en San Cristóbal permite honrar a quienes sufrieron la represión” y pone el foco en “el valor de su resistencia frente al autoritarismo”.
También recuerda lo que considera “el episodio más conocido y trágico del fuerte”. El 22 de mayo de 1938 tuvo lugar una de las mayores fugas carcelarias de Europa, cuando 795 presos intentaron escapar y fueron capturados en el intento. El plan, ideado por un pequeño grupo de reclusos, se activó durante la hora de la cena, cuando los internos lograron desarmar a los guardias. Al grito de “¡Sois libres! ¡A Francia!”, comenzó la huida en masa por la montaña en dirección a la frontera francesa. Descalzos, mal alimentados y sin apenas medios, intentaron escapar de su encierro en busca de la libertad.
La respuesta del régimen franquista fue “inmediata y brutal”, según recoge el BOE. Los fugados fueron perseguidos sin descanso por la Guardia Civil, el Ejército y grupos de falangistas. Solo tres de ellos lograron alcanzar suelo francés. El resto fue abatido en los montes o capturado y posteriormente ejecutado o encerrado de nuevo. Al menos 585 presos fueron capturados, y los 14 identificados como líderes de la fuga fueron fusilados en el Cementerio de Pamplona el 8 de septiembre de 1938.
“En este lugar se vulneraron derechos humanos fundamentales, y se confinó a miles de personas por sus ideas políticas, por su defensa de la democracia o simplemente por pertenecer a sindicatos o partidos prohibidos tras el levantamiento militar”, suscribe el documento oficial. Para conmemorar la declaración como Lugar de Memoria, el secretario de Estado ha presentado un acto en el fuerte, donde ha estado acompañado de la consejera de esta materia en Navarra, Ana Ollo.
La resolución establece que se colocarán medidas de señalización, difusión e interpretación del lugar con fines conmemorativos, educativos y reparadores, e incluye la instalación de paneles informativos y el desarrollo de recursos digitales para explicar lo que ocurrió en el fuerte.


























































