200 fotos de palizas y ajustes de cuentas en una casa de la Costa del Sol: así operaba el clan de los Lyons
La Guardia Civil intervino imágenes impresas de víctimas golpeadas o mutiladas en una casa de Fuengirola (Málaga) que usaban como centro de reunión


El clan de los Lyons guardaba en la Costa del Sol imágenes de sus desgarradores ajustes de cuentas. La Guardia Civil encontró el pasado 27 de marzo cerca de 200 fotografías de personas golpeadas o que habían sufrido mutilaciones en el registro de un apartamento en el que los integrantes de esta peligrosa organización criminal escocesa solían reunirse en Fuengirola (Málaga). En las instantáneas, que conservaban impresas en tamaños considerables, se ve a un hombre de cabello rizado negro con la cara llena de hematomas, a otro, también golpeado y con cortes en la cara, o detalles de la espalda de un joven, que se centran en dos profundas incisiones, a la altura de la clavícula izquierda. Otras escenas, de gran brutalidad, retratan a un hombre con el brazo ensartado en la parte puntiaguda de una verja, en plena calle, o una maquinaria en la que se adivinan restos de una persona. Los investigadores tendrán que identificar ahora a quienes aparecen en esas imágenes y ver dónde y cuándo se produjeron esas palizas y agresiones.
Los grupos criminales suelen utilizar la violencia para defender su posición frente a grupos rivales, aunque también sirve para resolver disputas, proyectar imagen de poder, o incluso mantener prietas sus filas. Paolo Campana, uno de los principales estudiosos del crimen organizado en Reino Unido, aborda todos estos usos en un artículo que publicó junto a las investigadoras Cecilia Meneghini, Alyssa Knisley, en 2025, en la revista The British Journal of Criminology.
Los Lyons son conocidos por la violencia con la que defendían su posición en el tráfico de drogas a gran escala en la ciudad escocesa de Glasgow, pero en España se habían construido una tapadera casi perfecta. Con una cultivada imagen de empresarios, con negocios de importación de bebidas, de alquiler de coches o la gestión de locales de ocio, parecían alejados de todo. Sin embargo, la Operación Armorun, en la que los investigadores de la Guardia Civil se centraron en sus movimientos económicos, hizo que su pasado les alcanzara. Siete de sus integrantes fueron detenidos en la provincia de Málaga por pertenencia a organización criminal y blanqueo de capitales relacionado con el tráfico de drogas. Steven Lyons, líder del grupo, de 45 años, cayó el 28 de marzo en Bali (Indonesia) y de forma simultánea fue arrestada su esposa, Amanda Hayes, de 38 años, en el aeropuerto internacional de Dubái (Emiratos Árabes).
“Cuando se llega hasta estos delincuentes, aparentemente intocables, y que llevan mucho tiempo ahí, se les da un golpe muy fuerte”, valora una fuente conocedora de la investigación, realizada por la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil. Los Lyons estaban ahí, pero había que trazar “el circuito entero”, añade. Detener a Steven Lyons, definido como “la cabeza”, fue fundamental. También dar con “la mano logística” y “la mano financiera”. Entre los principales objetivos también se encuentra Dean McFeely, también detenido. El número de arrestos se eleva a 14, ya que otras cinco personas fueron detenidas en Escocia. A ellos hay que sumarles otros 20 investigados en España y algunos objetivos por detener.

La vida de Steven Lyons, líder del clan, ha estado muy ligada a los ajustes de cuentas. Llegó a la Costa del Sol en 2006, después de sobrevivir a un tiroteo en un taller mecánico en Lambhill, al norte de Glasgow, en el que perdió la vida su primo, Michael Lyons. Se asentó en Málaga durante 19 años, manteniendo un perfil discreto, pero en mayo del año pasado se marchó justo después de que un encapuchado asesinara a su hermano Eddie Lyons Jr., y a uno de sus socios en la puerta del pub Monaghans de Fuengirola. El tiroteo, que resultó ser el séptimo en menos de dos meses en la Costa del Sol, generó una gran alarma social y volvió a poner a esta zona del sur del país en el punto de mira. Lyons y su pareja se instalaron en Dubái, desde donde siguió moviendo los hilos del grupo criminal.
La esposa de Lyons, Amanda Hayes, de 38 años, está considerada un “miembro activo del grupo”. La prensa escocesa destaca estos días su linaje delincuencial. Es hija de Richard Ricky Hayes, un antiguo traficante de heroína de Glasgow que se convirtió en el jefe de la mafia escocesa en la Costa del Sol. La hermana de Amanda, Rebeca Hayes, de 32 años, también ha sido apresada en la misma operación.
Aunque la Operación Armorum comenzó hace cuatro años, el “trabajo duro” viene ahora, subrayan las fuentes consultadas. Como en toda investigación financiera, queda por analizar la documentación intervenida en los 18 registros que realizaron entre Málaga y Barcelona y estimar el dinero blanqueado. Los primeros cálculos, todavía provisionales, alcanzan los 50 millones de euros. Los agentes españoles han trabajado con la Agencia Nacional del Crimen del Reino Unido (NCA, en sus siglas en inglés) y la Policía de Escocia. También han intervenido agentes antinarcóticos de Turquía y de la Agencia Antidroga de Estados Unidos (DEA).
El hilo del que tiró el Equipo contra el Crimen Organizado (ECO) de la UCO de Málaga para deshacer la estructura de blanqueo de los Lyons salió de una investigación previa: la Operación Whitewall. En aquel caso, que saltó a la luz en septiembre de 2022, arrestaron a John Morrissey, al que definieron como “el banquero de los Kihanan”. Morrissey está investigado por asociarse con el clan irlandés de los Kinahan, también conocido por su violencia y considerado aliado de los Lyons, para blanquear dinero del narcotráfico. Steven Lions tenía un puesto preferente en su cartera de clientes y fue el siguiente al que investigaron.
La información de plataformas encriptadas como Encrochat y Sky ECC, aplicaciones de telefonía con la que las mafias se comunicaban con libertad creyendo que no podían ser interceptadas por la policía y que fueron desmanteladas entre 2020 y 2021, ha sido clave. Gracias a esas conversaciones, que se produjeron hace años, los agentes supieron que los Lyons habían llegado a trasladar hasta dos millones en efectivo en camiones rumbo a Reino Unido y también han conocido aprehensiones de drogas que se vinculan con el clan escocés.

Si el contable arrestado en la Operación Whitewall creó una marca de vodka para los Kinahan, llamada Nero, con la que blanquear su dinero, en esta ocasión también han encontrado referencias a empresas de bebidas que recuerdan a esta estrategia. Se investigan tres sociedades de importación de bebidas y en los registros se halló una botella de ginebra con las iniciales SL, las del líder de los Lyons. Los investigados manejaban una sociedad dueña de un bar en La Cala de Mijas (Málaga) en el que se podía jugar con simuladores de golf o seguir partidos de fútbol de la liga escocesa y también se registró el pub en el que fue asesinado el hermano del líder, que ahora se llama The Irish Rover Sport Bar. Les han intervenido productos bancarios de más de 10 entidades y también se investigan movimientos con criptomonedas.
“Me fui, soy un empresario honrado”
Algunos de los investigados en Málaga se mostraron sorprendidos cuando les comunicaron su detención. Alegaban que dejaron la vida delincuencial atrás, en Escocia. “Me fui, ahora soy un empresario honrado”, defendía uno. Tanto Lyons como su esposa tenían órdenes internacionales de detención emitidas por Interpol a petición de la justicia española. Varios agentes de la Guardia Civil viajaron a Bali y custodiaron al líder hasta Ámsterdam, donde permanece retenido. Todavía tiene que comparecer ante la Justicia de Países Bajos, en una vista fijada el próximo 4 de junio. El tribunal decidirá sobre su entrega el 18 de ese mes, según la BBC. En el Juzgado de Instrucción Número 7 de Málaga, a cargo del caso, aguardan la decisión.
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