Ir al contenido
_
_
_
_

El asalto del falso cura a la casa de Bárcenas: el esperpéntico episodio que sobrevuela Kitchen, pero no se juzga

La abogada del extesorero retira las acusaciones contra las cúpulas de Interior y la Policía por inducir supuestamente a allanar su domicilio y secuestrar a su familia

01:44
El relato de Willy Bárcenas sobre el asalto del falso sacerdote a la casa familiar
A la izquierda, el fallecido Enrique Olivares, que entró en la casa de Bárcenas disfrazado de sacerdote, durante el juicio que se celebró contra él en 2014.Foto: Santi Burgos | Vídeo: EPV

Un esperpéntico episodio sobrevuela el juicio del caso Kitchen: el asalto que un hombre disfrazado de sacerdote protagonizó en 2013 en el domicilio de Luis Bárcenas, cuando allanó la casa y secuestró pistola en mano a la esposa del extesorero popular, Rosalía Iglesias, a su hijo Guillermo Bárcenas y a la empleada del hogar. Los tribunales ya condenaron en 2014 al falso cura, Enrique Olivares, que dijo haber acudido a la vivienda en busca de documentos que podían hacer caer al Gobierno de Mariano Rajoy. Pero ese suceso volvió al disparadero cuando se descubrió años después la existencia de la trama para espiar al contable del PP y robarle supuestamente material sensible que aún pudiera guardar de altos cargos del partido conservador.

Los magistrados de la Audiencia Nacional que enjuician Kitchen, que ha dedicado esta primera semana a la fase de cuestiones previas, han querido dejar claro desde un primer momento que no entrarán a valorar el asalto de Olivares en sí mismo. Eso ya es cosa juzgada. Sin embargo, ese episodio sobrevivía de refilón en el proceso que sienta ahora en el banquillo a las cúpulas de la Policía Nacional y del Ministerio del Interior de la era Rajoy, con Jorge Fernández Díaz a la cabeza.

La familia Bárcenas, que se encuentra personada como perjudicada en la vista oral de Kitchen, está convencida de que su secuestro formó parte de esa operación policial sin control judicial y que fue un intento más de sustraerle documentación al extesorero. Así lo explicó el hijo de la pareja al declarar durante la fase de instrucción: “Mis padres siempre pensaron que fue mandado por alguien”. “No podía ser que un tipo de Cuenca de 60 años se plantase de repente en mi casa e hiciese eso. La lógica me dice que tuvo que haber alguien detrás”, afirmó Guillermo Bárcenas, que sospecha que Sergio Ríos, el chófer de su padre captado como confidente, estaba conchabado con Olivares, fallecido en 2022: “No olvidaré nunca la cara [de Ríos], era como ‘de esto ha salido mal”.

Es más, pese a que el juez instructor descartó la conexión entre el asalto y Kitchen al no haber hallado suficientes indicios, la abogada de Bárcenas, Marta Giménez-Cassina, lo introdujo en el juicio a través de su escrito de acusación, en cuyo relato de hechos se otorga un papel destacado a la iniciativa del falso sacerdote. Pero, este martes, la letrada ha anunciado que retira los delitos que atribuía a los 10 procesados en Kitchen por “cooperar” e “inducir” al allanamiento y el secuestro ejecutado por el falso cura (aunque mantiene el resto de delitos). Este movimiento se produce, según detallan fuentes del entorno del extesorero, ante la dificultad de que esa acusación prosperase.

Fuentes jurídicas añaden que esta decisión implica reducir aún más la presencia del asalto dentro del juicio de Kitchen. Habrá que ver si los testigos o acusados hacen referencia al mismo en sus declaraciones. Y hasta dónde permite el tribunal llegar, ya que la familia Bárcenas no solo abordaba el secuestro en sí mismo de cara a la vista, sino otras posibles conexiones con la red de espionaje: como que la información facilitada por el chófer a la trama habría podido llegar hasta Olivares (“Ríos informó de que Rosalía es una persona muy religiosa y que probablemente accedería a que entrara en su domicilio alguien que, disfrazado de sacerdote, pudiera inspirarle por ese motivo confianza”) o que el conductor, tras el allanamiento, convenció a Iglesias a colocar cámaras de vigilancia dentro de la casa de forma “gratuita”.

00:56
El testimonio de Rosalía Iglesias, esposa de Bárcenas, sobre el asalto a la casa familiar
Rosalia Iglesias, mujer del extesorero del PP Luis Bárcenas a la salida de la Audiencia NacionalFoto: Ballesteros

Enrique Olivares fue condenado en 2014 a 22 años de prisión por un delito de allanamiento de morada, tres de secuestro, tres de amenazas, otro de tenencia ilícita de armas y tres faltas de lesiones durante el asalto a la vivienda. Tras irrumpir en la casa el 23 de octubre de 2013 disfrazado de sacerdote, engañó a la esposa del extesorero, diciéndole que venía a arreglar asuntos penitenciarios de su marido. A continuación, reunió a la mujer, a su hijo y a la empleada del hogar en una sala; donde los maniató mientras los encañonaba con un revólver. Entonces, se dirigió hasta el despacho del exdirigente popular en busca de unos documentos guardados en un pendrive que servirían, según dijo, para derrocar al Gobierno. El secuestro se acabó cuando, pasada una media hora, Guillermo Bárcenas logró zafarse de las bridas que le había puesto y consiguió reducirlo.

Durante la investigación del caso Kitchen, que indagaba en si este episodio formó parte de la trama, el magistrado instructor Manuel García-Castellón intentó interrogar a Olivares en 2020, pero su declaración se suspendió después de que un forense constatase que había experimentado un “deterioro cognitivo” que le impedía responder a las preguntas del juez. Finalmente, falleció en 2022.

Las sospechas sobre Olivares se multiplicaron al saberse que, durante su estancia en la cárcel, recibió ingresos de dinero de origen desconocido en su cuenta y compartió prisión con Isidro Sánchez, un recluso que también había coincidido con Bárcenas. Pero el juez instructor no encontró indicios suficientes de la conexión con Kitchen y los supuestos miembros de la trama siempre se han desvinculado del falso sacerdote. El más explícito fue el comisario Enrique García Castaño, alias El Gordo, encargado de coordinar a los agentes que espiaron al extesorero sin control judicial. “¡Es que es demencial! ¡Es que es una chapuza! ¡Es una película de Alfredo Landa!”, exclamó al juez instructor cuando este le preguntó.

Los acusados podrán ausentarse de las sesiones

Los acusados podrá ausentarse de las próximas sesiones del juicio sobre el caso Kitchen, a excepción de aquellas jornadas en las que vayan a declarar o en las que la Audiencia Nacional requiera expresamente su presencia. Así lo ha anunciado la presidenta del tribunal, Teresa Palacios, después de que varias defensas pidieran a los magistrados que se excusase a sus clientes de acudir todos los días a la vista oral (por varios motivos: como dolencias de salud, residir fuera de Madrid o por trabajo). De esta forma, los jueces continúan con una práctica bastante habitual en la Audiencia en aquellas vistas que se prolongan durante meses. "El tribunal es flexible, aunque puede que nos hayamos equivocados", ha reconocido Palacios, que ha manifestado sus reticencias ante esta extendida costumbre; ya que, en ocasiones, el tribunal celebra juicios prácticamente solo: "Espero que no estemos dos meses en los que no aparece ningún acusado. Eso no es serio", ha incidido la magistrada.

El juicio sobre el caso Kitchen se reanudará el próximo lunes, tras dedicar las dos primeras sesiones (celebradas este lunes y martes) a la fase de cuestiones previas. La Audiencia Nacional decidió mantener la competencia sobre el caso y rechazó anular el procedimiento y pruebas clave incorporadas al sumario, como plantearon las defensas.

Tu suscripción se está usando en otro dispositivo

¿Quieres añadir otro usuario a tu suscripción?

Si continúas leyendo en este dispositivo, no se podrá leer en el otro.

¿Por qué estás viendo esto?

Flecha

Tu suscripción se está usando en otro dispositivo y solo puedes acceder a EL PAÍS desde un dispositivo a la vez.

Si quieres compartir tu cuenta, cambia tu suscripción a la modalidad Premium, así podrás añadir otro usuario. Cada uno accederá con su propia cuenta de email, lo que os permitirá personalizar vuestra experiencia en EL PAÍS.

¿Tienes una suscripción de empresa? Accede aquí para contratar más cuentas.

En el caso de no saber quién está usando tu cuenta, te recomendamos cambiar tu contraseña aquí.

Si decides continuar compartiendo tu cuenta, este mensaje se mostrará en tu dispositivo y en el de la otra persona que está usando tu cuenta de forma indefinida, afectando a tu experiencia de lectura. Puedes consultar aquí los términos y condiciones de la suscripción digital.

Rellena tu nombre y apellido para comentarcompletar datos

Archivado En

_
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
_
_