Ir al contenido
_
_
_
_

Bolaños fija la ley de protección al honor y la reforma de la ‘ley mordaza’ como próximas prioridades del Congreso

El ministro ensalzó la “democracia plena” en España ante las críticas por falta de audacia de sus socios y el cuestionamiento total de PP y Vox

El ministro de Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, Félix Bolaños, saluda a la vicesecretaria de Regeneración Institucional del PP, Cuca Gamarra, a su llegada al Congreso, este miércoles.Eduardo Parra (Europa Press)

En una comparecencia en el Congreso para explicar el plan normativo del Gobierno, el ministro de Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, Félix Bolaños, ha adelantado este miércoles que en mayo remitirá al Parlamento el proyecto de ley de protección al honor y ha pedido a los grupos parlamentarios un “esfuerzo” para evitar posiciones maximalistas y reformar de una vez la ley de seguridad ciudadana, conocida también como ley mordaza.

Estas son las dos novedades más relevantes de la larga exposición del ministro ante la comisión constitucional para hacer balance de su trabajo en todo tipo de asuntos. El portavoz de Vox, Carlos Flores, anticipó unas horas a Bolaños el acuerdo que más tarde se plasmó en Zaragoza entre su partido y el PP para gobernar en los ejecutivos autonómicos pendientes. Bolaños presumió de las mejoras en los índices de España como “democracia plena” y los socios le reclamaron de nuevo más “audacia”.

Félix Bolaños acumula tal cantidad de carteras y responsabilidades ministeriales que se le habían amontonado en el Congreso hasta 13 peticiones de comparecencias sobre todo tipo de materias. La comisión duró al final cuatro horas y, efectivamente, lo abordó prácticamente todo. El ministro llegó, sobre todo, con el plan de colocar el mensaje de que España no solo es “una democracia plena”, sino una de las pocas (7%) liberales y que avanza en derechos y libertades ante un mundo cada vez más preocupante. Ese retrato le sirvió para ensalzar el liderazgo en la posición contra la guerra en Irán y la ley del más fuerte y para contraponer al Gobierno de Pedro Sánchez frente a la ola ultra.

En su repaso a los planes normativos del Ejecutivo, el ministro responsable de las relaciones con el Parlamento relanzó la idea de que en lo que va de esta “compleja legislatura” se han aprobado ya 60 leyes, dos reformas constitucionales de las cuatro que tiene la Ley Fundamental y con otra en camino, y también que, pese a su precariedad de escaños y socios, han ganado el 85% de las votaciones (1.547 de las 1.787 registradas).

Ese balance tan optimista fue cuestionado como un “mitin electoral” por el representante de UPN, Alberto Catalán, pero también por el portavoz de Junts, Josep Pagés, que lo etiquetó como “triunfalista”. Cuando Catalán recordó el juicio por presuntas corrupciones que se sigue estos días en el Tribunal Supremo contra el exministro José Luis Ábalos, Bolaños enfatizó que siente ante ese caso más “asco” al provenir de un excompañero de partido.

Mientras, los diputados de formaciones socias del Gobierno, como Jon Iñarritu, de EH Bildu, le achacaron falta de “audacia”, y Gerardo Pisarello, de Sumar, puso el acento en lo mucho “que queda por hacer”. Iñarritu y Pisarello incidieron ahí en lamentar el bloqueo a la reforma de la ley mordaza, aprobada hace siete años por un gobierno del PP y aún no modificada pese a las recurrentes promesas incumplidas.

En la dura intervención del portavoz de Vox, Carlos Flores, que reprochó al ministro su “insolencia e impertinencia” además de su falta de respuestas a sus preguntas, se coló el anuncio de que su partido y el PP acabarán gobernando juntos las cuatro autonomías pendientes de pactos tras sus respectivas elecciones. Algo que estaba previsto airear por Vox en un acto en Zaragoza unas horas más tarde. A Bolaños no se le pasó el desliz y le dio luego categoría cuando requirió a Flores que les anticipara ya en qué consistirán ahora los recortes que pondrán en marcha en esos gobiernos.

El debate discurría así por esos derroteros más o menos previsibles a la espera de la reedición del gran duelo que escenifican cada semana en las sesiones de control Bolaños y la diputada popular Cayetana Álvarez de Toledo. Eso sí, para calentar motores, el portavoz del PSOE, Artemi Rallo, consideró conveniente echar una mano a la “audacia y valentía” del presidente del Gobierno al ensalzar que su posición contra la guerra en Irán le ha convertido en “el pionero en salvar la dignidad de Europa y de las naciones libres del universo”.

Cayetana Álvarez de Toledo se despachó contra Bolaños, al que llamó “zombi con delirios autoritarios” y al que achacó un “deterioro democrático”, y contra Sánchez, al que imputó ser un “pacifista pendenciero”, “desleal”, “imitador de Trump”, “Quijote woke”, “grave problema para España y para Occidente”, “el primer responsable de la corrupción” y haber “robado las primarias” con las que alcanzó la secretaría general del PSOE y haber “comprado con la amnistía” la presidencia del Gobierno. A Bolaños le pareció el colmo del “bulo bestial”, “el disparate” y “la barbaridad del día” cuando la diputada popular volvió a poner en cuestión la legitimidad democrática del triunfo del PSOE en 2004 tras los atentados del 11-M. “La mujer bulo”, le espetó y le recordó el tuit que Álvarez de Toledo publicó el 7 de marzo en apoyo a la guerra en Irán.

Bolaños fue respondiendo así uno a uno a los distintos portavoces. Y fue ahí cuando anunció que en mayo remitirá a la Cámara el proyecto de ley integral de derecho al honor que determinará, por ejemplo, que por debajo de los 16 años no se podrá prestar consentimiento respecto a la propia imagen. Sobre la eterna reforma de la ley mordaza, prometió un nuevo esfuerzo en este periodo de sesiones, pero les refrescó a los socios que mantienen “una batalla sorda” de máximos que cronifica cualquier solución.

Tu suscripción se está usando en otro dispositivo

¿Quieres añadir otro usuario a tu suscripción?

Si continúas leyendo en este dispositivo, no se podrá leer en el otro.

¿Por qué estás viendo esto?

Flecha

Tu suscripción se está usando en otro dispositivo y solo puedes acceder a EL PAÍS desde un dispositivo a la vez.

Si quieres compartir tu cuenta, cambia tu suscripción a la modalidad Premium, así podrás añadir otro usuario. Cada uno accederá con su propia cuenta de email, lo que os permitirá personalizar vuestra experiencia en EL PAÍS.

¿Tienes una suscripción de empresa? Accede aquí para contratar más cuentas.

En el caso de no saber quién está usando tu cuenta, te recomendamos cambiar tu contraseña aquí.

Si decides continuar compartiendo tu cuenta, este mensaje se mostrará en tu dispositivo y en el de la otra persona que está usando tu cuenta de forma indefinida, afectando a tu experiencia de lectura. Puedes consultar aquí los términos y condiciones de la suscripción digital.

Rellena tu nombre y apellido para comentarcompletar datos

Archivado En

_
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
_
_