Ir al contenido
_
_
_
_

Moreno carga contra el bloqueo de Vox y observa con optimismo su estancamiento en Castilla y León

Los partidos políticos extraen conclusiones para las elecciones andaluzas, cuya fecha sigue en el aire

El presidente de la Junta de Andalucía, Juan Manuel Moreno, esta mañana en Sevilla. María José López (Europa Press)

El presidente de la Junta de Andalucía, Juan Manuel Moreno, lleva meses repitiendo una palabra que opera como sortilegio para revalidar la mayoría absoluta que consiguió en 2023 y en la que se mantiene o se apea por poco, en función de lo que sube Vox, según los últimos sondeos. Ese término es “estabilidad”, la que le otorga poder gobernar sin depender de nadie, frente a la incertidumbre que supondría estar expuesto a las veleidades de la formación de Santiago Abascal. Moreno empezó el pasado mes de noviembre en el congreso del PP andaluz, en la que reeditó el liderazgo por aclamación, cuando reclamó “una mayoría de estabilidad”; y la estrategia de bloqueo de la extrema derecha tras las elecciones autonómicas en Extremadura y Aragón, le han permitido reforzar y reiterar esa idea, a tres meses de que se celebren los comicios en esta comunidad.

Lo ha hecho este mismo lunes, en un foro organizado por El Español en Sevilla, en el que la ha puesto como ejemplo de la respuesta de su Gobierno a los efectos del temporal, “una mayoría estable se convierte en estabilidad y certidumbre y hace que ante situaciones adversas podamos actuar con celeridad”, ha sostenido; o para las bajadas de impuestos que ha aprobado en sus dos legislaturas, que tampoco hubieran sido posibles sin esa “estabilidad”.

Contra ese bloqueo de Vox que fomenta la inestabilidad en Extremadura y Aragón ha cargado también el barón popular andaluz, haciéndolo responsable de los discretos resultados del partido de extrema derecha en las elecciones castellanas y leonesas. “Los ciudadanos quieren gobiernos que gobiernen y partidos que no bloqueen, y lo acabamos de ver en Castilla y León. No tiene sentido para ningún ciudadano que vote, legítimamente, con toda la ilusión, a una fuerza política, y esa fuerza política no utilice esa voluntad de ese ciudadano para la conformación de un gobierno”, ha dicho Moreno, que se ha referido a la situación en Extremadura, donde si los de Abascal no apoyan la investidura de María Guardiola el 3 de mayo, abocarían a una repetición electoral. “No podemos paralizar las administraciones. Cuando no se actúa de una manera seria, rigurosa, respetuosa con tu votante, al final tu votante termina por alejarse, abandonarte o castigarte”, ha dicho Moreno, en unos términos similares a los que ha utilizado con Vox en el Parlamento andaluz.

Una repetición electoral en Extremadura ofrecería a Moreno el escenario perfecto para exprimir ese contraste con la “estabilidad” que él se arroga, pero el resultado en Castilla y León también ofrece claves que son interesantes para el equipo del presidente andaluz, partiendo, primero, del tipo de campaña —pegada al territorio— y del perfil moderado del candidato del PP, Alfonso Fernández Mañueco, muy similar al del dirigente andaluz. El hecho de que el presidente castellano y leonés se haya alejado del debate nacional y haya incrementado sus procuradores es percibido por las fuentes cercanas a los populares andaluces como una reafirmación de que este tipo de estrategia, alejado de las estridencias y la hipérbole de Madrid, funciona. El propio Moreno ha querido vincular los resultados en Castilla y León con su forma de entender la política: “Aquí en Andalucía nos reafirmamos en lo que creemos: moderación, seriedad y cercanía con los ciudadanos. Eso es lo que nosotros hemos denominado vía andaluza”.

El hecho de que Vox, en un contexto en el que ha entrado en vigor el acuerdo de Mercosur, y con el evidente desgaste del PP después de décadas gobernando, haya frenado sus expectativas, implica que la formación podría haber alcanzado su techo electoral, una circunstancia que, trasladada a Andalucía, alejaría el debate de que en algunos territorios hay una batalla por el segundo puesto entre el PSOE y los ultras, algo que también beneficiaria los intereses de los populares andaluces.

Los socialistas andaluces también extraen conclusiones que les permiten ser optimistas ante las futuras elecciones en esta comunidad. El incremento en escaños logrado en Castilla y León coincide con un aumento de la participación, un indicio de que, esta vez, a diferencia de en Extremadura y Aragón, se ha conseguido reactivar al electorado, precisamente uno de los principales objetivos que busca la vicepresidenta primera del Gobierno y candidata a la Junta, María Jesús Montero. “Si conseguimos movilizar a nuestros votantes, se abren las opciones de gobierno”, indican fuentes del partido consultadas, que insisten en que en Andalucía el voto del PSOE no se ha ido al PP de Moreno, sino que sigue quedándose en casa.

Desde el PP, no obstante, se atribuyen esos mejores resultados de los socialistas castellanos y leoneses a que el candidato, Carlos Martínez —al que Moreno ha felicitado—, no formaba parte del núcleo de Pedro Sánchez y que, como en el caso de Mañueco, tenía también un discurso propio pegado a su territorio. Unas circunstancias que, sostienen los interlocutores consultados, no se dan en Montero, que es percibida como la mano derecha del presidente del Gobierno —un hecho que en el PSOE-A señalan, en cambio, como una fortaleza— y que, inciden, no se está dedicando al cien por cien a Andalucía.

Con todo, los populares andaluces y en la Junta se insiste en que los resultados en estos tres territorios no son comparables ni extrapolables a Andalucía. La situación política de partida es distinta y, con 6,5 millones de electores, lo que pase en esta comunidad autónoma sí se puede interpretar como una prueba de fuego antes de las generales.

Comicios andaluces

Moreno se resiste a apretar el botón electoral. Insiste en que agotará la legislatura y que el Parlamento se disolverá en mayo, pero ya hay una fecha que gana enteros en las apuestas: el 31 de mayo —último fin de semana de la Feria de Córdoba—. Las otras que se barajan se irían al 7 de junio —que coincide con un puente en Granada y Sevilla por el Corpus—; o al 14 de junio —a mediados de un mes donde los votantes tienen más puesta la vista en el fin del colegio o en las vacaciones y el calor anima más a ir a la playa que a votar—.

Para entonces se sabrá qué habrá decidido hacer Vox en Extremadura, Aragón y Castilla y León —bloquear, favorecer investiduras, y en este caso, si dentro o fuera de los Ejecutivos autónomos—; pero también cómo deciden concurrir las izquierdas a la izquierda del PSOE.

Adelante Andalucía ya ha confirmado que concurrirá en solitario. Tras el batacazo en los últimos comicios, donde no han obtenido representación, IU —el principal referente de la coalición Por Andalucía— desvincula la realidad de Castilla y León de la de Andalucía, pero apela a la reflexión y a la unidad en esta franja del electorado donde Podemos aún no ha deshojado la margarita. “La unidad no es la panacea, ni la respuesta a lo que le pasa a la izquierda, eso es una evidencia más que demostrada Fragmentar las opciones y tirar votos a la basura en un tiempo en el que los votos no sobran, también es una temeridad bastante demostrada”, ha tuiteado el diputado por IU José Manuel García Jurado.

Tu suscripción se está usando en otro dispositivo

¿Quieres añadir otro usuario a tu suscripción?

Si continúas leyendo en este dispositivo, no se podrá leer en el otro.

¿Por qué estás viendo esto?

Flecha

Tu suscripción se está usando en otro dispositivo y solo puedes acceder a EL PAÍS desde un dispositivo a la vez.

Si quieres compartir tu cuenta, cambia tu suscripción a la modalidad Premium, así podrás añadir otro usuario. Cada uno accederá con su propia cuenta de email, lo que os permitirá personalizar vuestra experiencia en EL PAÍS.

¿Tienes una suscripción de empresa? Accede aquí para contratar más cuentas.

En el caso de no saber quién está usando tu cuenta, te recomendamos cambiar tu contraseña aquí.

Si decides continuar compartiendo tu cuenta, este mensaje se mostrará en tu dispositivo y en el de la otra persona que está usando tu cuenta de forma indefinida, afectando a tu experiencia de lectura. Puedes consultar aquí los términos y condiciones de la suscripción digital.

Rellena tu nombre y apellido para comentarcompletar datos

Archivado En

_
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
_
_