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El Liceu acoge una ‘Manon Lescaut’ reconvertida en migrante por Àlex Ollé

La ópera de Puccini, con la soprano lituana Asmik Grigorian en el principal rol, se representa en el teatro desde este martes y hasta el 1 de abril

Un momento del ensayo de Manon Lescaut, de Puccini, en cartel desde este martes y hasta el 1 de abril.Quique García Quique García (EFE)

El Gran Teatre del Liceu acoge desde este martes y hasta el día 1 la ópera Manon Lescaut, el primer gran éxito de Giacomo Puccini, bajo la mirada y la escenografía contemporanea del director de escena, Àlex Ollé. Estrenada en 2019 en Frankfurt con el mismo elenco, liderado por la soprano Asmik Grigorian, Ollé ha reconvertido a Manon Lescaut en una joven migrante que busca un futuro mejor, acaba detenida y finalmente, exhausta muere. El maestro Josep Pons estará al frente de la orquesta del Liceu las seis funciones.

Estrenada en 1893, Víctor García de Moral, director general artístico del Liceu, señaló el día de la presentación que el personaje de Manon, que evoca siempre a una mujer libertina, se debate entre el placer y la virtud y acaba siendo una mercancía víctima del sistema. “El amor es el hilo conductor y una gran metáfora de que se promete la felicidad de manera inmediata”, dijo. Puccini se empeñó en hacer una nueva Manon, pese a que Jules Messenet ya había hecho una ópera sobre el personaje poco antes. “Pero él alegó que Massenet pensaba en Manon en minué y que él la sentía como italiano, con una pasión desvastadora”, reveló el director de escena, evocando el gran éxito y la apuesta del compositor.

Ollé subrayó que decidieron que Manon diera un salto desde el siglo XVIII al la actualidad porque la historia funciona perfectamente. La protagonista dibujada por el Abate Prévost actúa impulsada por su deseo de lujo y riqueza, que le lleva a traicionar a su amado por un rico burgués y luego arrepentirse, y la imaginada por Ollè es una migrante sin papeles que huye de la “guerra, el maltrato, y la degradación social seducida por una Europa que parece un paraíso”. Las dos versiones tienen en común el “amor feroz”, dijo Ollé, a tener un futuro mejor. “Se dice que Manon es egoista pero en ningun momento la hemos querido juzgar. La esceneografía está a favor de ella”, afirma Alfons Flores, responsable de la escenografía.

Las posadas y los salones diocichescos se convierten en esta Manon en un estación de autobuses, en un burdel, una cárcel y el vacío final. La palabra love es el hilo conductor de las cuatro escenas. “Primero aparece borrosa en la primera escena; en la segunda, en un night club, porque se compra, en el tercero porque está en la cárcel por amor y en el cuarto porque solo le queda eso”, reveló Alfons. Ollé añadió que desde que se publicó la historia fue censurada y controvertida y agitada: “Mostraba una sexualidad activa y había una crítica social a la época”.

La ópera Manon Lescaut está considera como uno de los títulos más queridos del Liceu e interpretada históricamente por las mejores voces, desde Renata Tebaldi a Montserrat Caballé. Grigorian toma el relevo y regresa al Liceu después de cantar y mostrar sus dotes de bailarina en junio en Rusalka y se reencuentra a su vez con Ollè, con quien ya hizo Manon en Frankfurt y antes Madame Butterfly en Roma. “He cantado pocas veces en óperas tradicionales con vestuario de época y estoy más habituada a óperas contemporaneas. Àlex ha construido una historia profunda y próxima al público”, explicó defendiendo esa lectura para atraer al público. “Si queremos que el público crezca necesitamos que vengan y que entendan lo que están viendo”.

Tras evidenciar con Rusalka sus dotes de bailarina y de actriz, Grigorian muestra empatía con Manon por tomar sus propias decisiones y no hacer lo que se espera de ella como mujer. “No es una víctima. Hace las cosas por voluntad propia y su historia llega a la actualidad. Muchas mujeres son criticadas y las óperas se escriben sobre mujeres como ellas. Si no haces nada, nadie te critica”, dijo esta soprano, hija de cantantes -su padre ha actuado numerosas veces en el Liceu- y que este año cantará por primera vez Carmen, en Salzburgo.

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