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Tres detenidos por la supuesta venta fraudulenta de cinco mansiones ocultas en Mallorca de Nikolai Kolesov, oligarca ruso cercano a Putin

El empresario es dueño de lujosas villas en la isla que figuran a nombre de una empresa y varios familiares, incluidos dos hijos de corta edad

El empresario ruso Nikolai Kolesov, en una imagen de 2013.

La operación lanzada este lunes en Mallorca por la Comisaría General de Información (CGI) de la Policía Nacional por la supuesta venta fraudulenta de cinco propiedades inmobiliarias del empresario Nikolai Aleksandrovich Kolesov, oligarca de la industria armamentística rusa cercano al presidente Vladímir Putin, se ha saldado un día después con tres detenciones, según han confirmado EL PAÍS fuentes policiales. Está previsto que dos de los arrestados pasen a disposición judicial, añaden las mismas. Los detenidos son una abogada con doble nacionalidad rusa y española que actuaba como traductora y apoderada para un bufete de aquel país, y dos empleados de una inmobiliaria de la isla que, supuestamente, ayudaron a Kolesov ―desde diciembre de 2024 en la lista de sancionados por la Unión Europea (UE) por su apoyo a la invasión de Ucrania― a traspasar de manera presuntamente irregular sus cinco mansiones a familiares o a una empresa pantalla. En los registros, tanto de las cinco mansiones del jerarca ruso como en las oficinas de los detenidos, se ha intervenido abundante documentación. En la causa se investiga la posible comisión de delitos contra la Hacienda pública, blanqueo de capitales, frustración de la ejecución y pertenencia a organización criminal, según detallan fuentes jurídicas.

La investigación que ha desembocado en las detenciones se inició el pasado verano coincidiendo con el anuncio por parte de la Fundación Anticorrupción ―FBK por sus siglas en ruso, fundada por el activista y opositor Alexéi Navalni muerto en extrañas circunstancias en febrero de 2024 en una cárcel rusa― de que había localizado cinco mansiones en Mallorca supuestamente propiedad de Kolesov, que además de por la UE estaba en la lista de sancionados del Reino Unido, Australia, Canadá y Suiza. Según esta investigación, los inmuebles, todos ellos de lujo, fueron adquiridos entre 2017 y 2019 y estaban situados en el municipio de Calvià, al sur de Mallorca, y habían figurado hasta poco antes del estallido de la guerra en Ucrania a nombre de la mercantil JSC Star, una sociedad pantalla que es titular de participaciones en varias empresas armamentísticas rusas. Algunas de las casas figuraban, incluso, como sede de empresas rusas.

Esto cambió en 2022, cuando una de estas viviendas de lujo, una villa valorada en 5 millones de euros, fue puesta a nombre de una de las hijas del empresario, Nikol, entonces de cuatro años de edad y que figura como “estudiante”. En 2004, otra de las viviendas fue traspasada a otro hijo, Alexéi, también de corta edad y “estudiante”, que es ahijado del ex ministro de Defensa ruso Anatoly Serdyukov. Una tercera, cuyo valor se sitúa en torno a los 3 millones de euros, se puso entonces a nombre de la hermana mayor del magnate, Lyudmila. Las dos restantes figuraban cuando se inició la investigación formalmente a nombre de la empresa JSC Star, según las fuentes consultadas. Sobre todas ellas pesa desde septiembre un embargo preventivo de las autoridades españolas que impide venderlas, según la investigación de la fundación de Navalni.

El patrimonio de Kolesov se completa con propiedades inmobiliarias en Rusia, la península de Crimea ―territorio ucranio anexionado ilegalmente en 2014 por Moscú― y Dubái, la ciudad-emirato del golfo Pérsico que, con su altísimo nivel de vida, se ha convertido en el último lustro en santuario para grandes narcos, ciberdelincuentes y fugitivos de todo tipo. También se adjudica al empresario la propiedad de varias aeronaves valoradas en su conjunto en más de 30 millones de euros, todas ellas a nombre de una empresa pantalla.

Cuando la UE le incluyó hace 15 meses en la lista de personas sancionadas por sus vínculos con el Kremlin, destacó que Kolesov, de 69 años, ocupaba el puesto de director general de la empresa Helicópteros de Rusia JSC, principal fabricante de estas aeronaves para el Ejército de su país. La Unión Europea justificó entonces las sanciones en que esta compañía es, de hecho, “una empresa clave dentro del complejo militar-industrial ruso. Las Fuerzas Armadas rusas utilizan diversos tipos de helicópteros y otros equipos y material de defensa de Helicópteros de Rusia JSC en su guerra de agresión contra Ucrania”, detallaba el documento, para añadir a continuación: “Por lo tanto, Nikolai Kolesov está apoyando acciones que socavan y amenazan la integridad territorial, la soberanía y la independencia de Ucrania”.

La biografía de Kolesov aparece ligada al régimen ruso y, sobre todo, a la industria armamentística. Diputado del Consejo de Estado de la República rusa de Tartaristán, en 2007 fue nombrado por Putin gobernador de la región de Amur, cerca de la frontera este con China. Un año después dejó el cargo para ser nombrado director general de KRET (siglas en ruso del Consorcio de Tecnologías Radioelectrónicas), una empresa especializada en el desarrollo de sistemas de guerra electrónica y filial de Rostec, la todopoderosa corporación estatal rusa de la industria de defensa. De hecho, se le considera un estrecho colaborador de Sergei Chemezov, el director ejecutivo de esta última. Este es íntimo amigo del presidente Putin, con el que coincidió en la KGB.

Desde entonces, Kolesov ha estado vinculado siempre al sector militar. Así, en 2019 pasó a ser el presidente del consejo de administración de Elekon Plant JSC, otra empresa de la industria de defensa, y, dos años más tarde, fue nombrado para su actual puesto como director general de Helicópteros de Rusia JSC. En su biografía oficial figuran numerosas condecoraciones oficiales, la última de 2025. “Bajo su liderazgo se están implementando proyectos clave en fabricación de aeronaves, electrónica e ingeniería de helicópteros, que contribuyen a fortalecer la soberanía tecnológica de Rusia“. se lee en la misma.

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