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La comunidad armenia en España acusa a Armengol de blanquear la limpieza étnica en Azerbaiyán

La presidenta del Congreso visitó en Bakú el monumento a la victoria en la guerra del Alto Karabaj

La comunidad armenia en España ha trasladado a la presidenta del Congreso, Francina Armengol, su malestar por el viaje oficial que la tercera autoridad del Estado realizó los pasados días 23 y 24 a Azerbaiyán, donde visitó el Monumento y el Museo de la Victoria de Bakú. Se trata de dos espacios que conmemoran el triunfo del Ejército azerí en la guerra de Nagorno-Karabaj, que se saldó en 2023 con la disolución de las instituciones del enclave y supuso el éxodo de más de 100.000 civiles de una región donde sus familias habían vivido durante generaciones. “No criticamos el viaje a Azerbaiyán, un país con el que España mantiene relaciones diplomáticas, pero sí su utilización para blanquear la limpieza étnica”, ha declarado a EL PAÍS Levón Grigorián, representante en España de la AGBU (Unión General Armenia de Beneficencia), una organización sin ánimo de lucro fundada hace 120 años, con sede en Nueva York y presencia en más de 30 países.

Grigorián ha remitido una carta a Armengol, con copia a los grupos parlamentarios del Congreso, en la que le expresa su “más firme protesta” por su participación en una ofrenda floral en honor a los caídos en la guerra patriótica, que es como Bakú califica al conflicto con Armenia. “Esos lugares no son lugares neutrales ni conmemorativos en términos abstractos”, explica el representante de la AGBU, en alusión al Monumento y el Museo de la Victoria, “sino instrumentos explícitos de exaltación de acciones militares contra la población civil en la región de Nagorno-Karabaj, que tuvieron como consecuencia directa […] hechos calificados por el Parlamento Europeo como limpieza étnica” en octubre de 2023.

Se da la circunstancia, añade la misiva, de que “a escasos metros de dicho museo permanecen detenidos más de una treintena de armenios en cárceles de Bakú, privados de libertad de manera arbitraria y sin garantías procesales, en lo que constituye una detención ilegal de presos políticos, denunciadas reiteradamente por organizaciones internacionales de derechos humanos”.

Tras recordar que tanto la Eurocámara como las Cortes españolas han aprobado resoluciones condenando las acciones de Bakú, Grigorián califica de “profundamente alarmante que la presidenta del Congreso participe en actos oficiales de alto valor simbólico que contribuyen al blanqueamiento” de las acciones de un régimen que, según los informes de Amnistía Internacional, Freedom House o Reporteros Sin Fronteras, se caracteriza por la “ausencia de garantías básicas del Estado de derecho”.

Por todo ello, la más importante organización de la diáspora armenia ―que abarca entre siete y diez millones de personas en todo el mundo― reclama a Armengol “una rectificación pública inmediata, en la que se clarifique el significado y la valoración institucional de los actos realizados durante su visita a Azerbaiyán”, así como la celebración de una reunión urgente para trasladarle su “profunda preocupación” y que, “en el marco de su responsabilidad institucional y de la acción exterior del Estado, se inste de manera clara y pública a las autoridades de Azerbaiyán a la liberación de todos los presos políticos armenios retenidos ilegalmente en las cárceles de Bakú”.

También Emma Hakobyan, abogada de la asociación armenia en Catalunya Ararat, considera “totalmente inaceptable” que los responsables políticos europeos y españoles no presionen a Azerbaiyán para que libere de inmediato a los 55 prisioneros de guerra ―entre ellos, las antiguas autoridades del Alto Karabaj― que, según la organización CFT Justice, Bakú mantiene en cautiverio, vulnerando el derecho humanitario internacional y sus acuerdos con Areván. “Esta visita [de Armengol] es una ofensa para la comunidad armenia en España”, sentencia.

Requerido por EL PAÍS, un portavoz de la presidenta del Congreso no ha querido responder a las críticas que ha suscitado su viaje a Bakú, pero ha negado que fuera secreto ―no figuraba en la agenda pública de Armengol― y ha subrayado que formaba parte de una gira por Azerbaiyán y Turquía de la que informó a través de su cuenta de la red social X. En Bakú, mantuvo reuniones con el primer ministro, Ali Asadov, y con la presidenta de la Asamblea Nacional azerí, Sahiba Gafarova, entre otras.

Las mimas fuentes indicaron que el Ministerio de Asuntos Exteriores fue informado con carácter previo del viaje, como dispone la Ley de Acción Exterior, y que personal de la Embajada española acompañó a la presidenta de las Cortes a todos los actos previstos en el programa de la visita, como es habitual. Un portavoz de la Oficina de Información Diplomática (OID) dijo a Abc que el viaje “fue comunicado debidamente” por la Presidencia del Congreso. Esta última ha subrayado también las buenas relaciones institucionales con Ereván, como probaría el hecho de que Armengol recibiera el pasado 23 de septiembre al presidente de la Asamblea Nacional armenia, Alen Simonyan.

Los diputados del Grupo Popular Pablo Hispán y Belén Hoyo Juliá han presentado una batería de preguntas al Gobierno para saber si el Ministerio de Asuntos Exteriores conocía y dio el visto bueno al viaje de la presidenta del Congreso, si la embajadora española acompañó a Armengol al homenaje a la victoria militar y si el Gobierno armenio ha protestado por la visita a Bakú.

Se da la circunstancia de que Pablo Hispán es uno de los siete parlamentarios españoles que tienen vetada su entrada en Azerbaiyán, junto con Sergio Gutiérrez, Antonio Limones, María Fernández y Luz Martínez Seijo, todos ellos del PSOE; Laura Castel, de ERC; y Nerea Ahedo, del PNV. Los españoles, junto a otros 69 miembros de la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa de 25 países, votaron por excluir a la delegación azerí de dicha institución, debido a las vulneraciones de los derechos humanos del régimen de Alíyev. Como represalia, el Ministerio de Asuntos Exteriores azerí incluyó a todos en una lista negra. Fuentes próximas a Armengol aseguran que nadie le informó de que hubiera diputados españoles vetados.

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