La Guardia Civil pide a la jueza declarar secreta la causa sobre el accidente del tren en Adamuz
Los investigadores analizarán en Madrid el próximo 27 de enero el segmento de la vía rota donde pudo originarse el descarrilamiento

La Guardia Civil ha entregado a la jueza instructora de Montoro (Córdoba) el primer informe con un adelanto de estos cuatro días de investigación que incluye las dos cajas negras de los trenes, 2.500 fotografías y vídeos en la zona del choque en las vías de Adamuz y la declaración del maquinista del Iryo que fue el primer convoy que descarriló la noche del accidente. El instituto armado ha solicitado en este primer atestado que la jueza declare secreta la causa que esclarecerá el motivo del descarrilamiento que dejó 45 víctimas mortales, según confirman fuentes de la investigación a EL PAÍS.
Hasta este momento, las pesquisas judiciales se habían centrado, sobre todo, en la identificación de las víctimas, en la recepción de las autopsias y en toda la labor burocrática que implica la entrega de los cuerpos a los familiares. Pero con este primer informe “avance”, como algunas fuentes lo describen, la investigación despega y la jueza debe comenzar a tomar las primeras decisiones. Por ejemplo, si proteger la causa con la reserva extra que supone declararla secreta y que ninguna víctima ni acusación popular pueda acceder a su contenido durante, al menos, un mes.
Se da la circunstancia de que, en este momento, a cargo del juzgado de instrucción número 2 de Montoro (o Tribunal de Instancia de Montoro plaza número 2, según el nombre que le otorga la nueva Ley de Eficiencia que ha entrado en vigor) está una jueza sustituta que terminará su labor el próximo 9 de febrero cuando cogerá las riendas del asunto Cristina Pastor, una togada que acaba de terminar sus prácticas en la Escuela Judicial. Será ella la titular y, de forma coordinada con un juez de refuerzo que ya ha anunciado el Poder Judicial que tiene la intención de añadir, asumirá el devenir de una instrucción que, seguro, será muy mediática.

Los agentes del Equipo Central de Inspecciones Oculares (ECIO) del Servicio de Criminalística de la Guardia Civil llevan días sobre el terreno analizando cada detalle del convoy 6189 de Iryo que cubría la ruta Málaga-Madrid y del Alvia de Renfe cuyo destino, Huelva, nunca alcanzó. Aún es pronto para tener una tesis definitiva (de hecho, algunas fuentes jurídicas señalan que un informe con conclusiones cerradas puede tardar hasta un año), pero ya hay algunas hipótesis que empiezan a despuntar, como que la causa del accidente ferroviario fuera por el colapso de la vía 1 donde se halló un corte limpio.
La Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF) también centra su análisis en este raíl en el que pudo haber existido una falla que fue expandiéndose y dejando marcas en varios trenes anteriores a la tarde del domingo hasta su rotura al paso del tren Iryo a las 19.43, momento en el que el Ministerio de Transportes sitúa el descarrilamiento.
Por eso, los investigadores han solicitado autorización al juzgado para que se precinte este trozo de vía y se traslade a un laboratorio en Madrid para su análisis. En principio, según explican citadas fuentes, este estudio se realizará el próximo 27 de enero en la capital y deberán estar presentes tanto los técnicos de la CIAF como los agentes de la Guardia Civil, así como un magistrado. La jueza de Montoro tendrá que enviar un exhorto a los juzgados de la capital para que designen a un togado que esté presente el día del examen.
El presidente del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA), Lorenzo Del Río, expuso este jueves, precisamente en una visita al equipo de juezas, letrados y funcionarios que estos días han estado al frente en la pequeña localidad cordobesa, que una de sus máximas preocupaciones era que la cadena de custodia se cumpliera. Fuentes de la investigación reconocen la importancia de que la instrucción no tenga grietas para que no sobrevuele ni un atisbo de duda en las certezas que las víctimas necesitan encontrar. No hay que perder de vista que un bogie (parte inferior del vagón que soporta los ejes del tren) del vagón ocho del Iryo fue localizado dentro de un riachuelo en una ladera ubicada a 270 metros de la vía. Un fotógrafo de The New York Times dijo haber informado a la Guardia Civil de este hallazgo, si bien tanto desde el cuerpo como desde Transportes han asegurado que el trozo de tren se tenía localizado y examinado con anterioridad.
El coronel Fernando Domínguez, jefe del Servicio de Criminalística, la Guardia Civil ―que ha desplegado en la zona del siniestro a 976 agentes de distintas especialidades― explicó este jueves que los agentes han tomado declaración en los últimos días como testigos al maquinista del Iryo, a los tripulantes de ambos trenes y a algunos viajeros. Además, se ha localizado una grabación de una cámara de seguridad en un apeadero de Adamuz que Adif ha puesto a disposición de la instrucción.

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