Presión interna en el PP para dinamitar la tregua política de Adamuz: “Hay que pedir responsabilidades al Gobierno”
Fuentes populares subrayan que a Pedro Sánchez “le interesa” la unidad, que también ha defendido el presidente de la Junta de Andalucía


La minitregua política que se sostenía en torno a la tragedia ferroviaria de Adamuz no va a durar mucho tiempo. La presión interna en el PP es creciente para que Génova afile los cuchillos contra el Gobierno por el accidente, que ha provocado hasta ahora 42 muertos confirmados. Sectores de peso del partido consideran que “el PP tiene que pedir responsabilidades al Gobierno” por la catástrofe. No de inmediato, porque todavía se está trabajando para localizar a todos los desaparecidos, pero sí pronto. A última hora de ayer, la tregua empezó ya a resquebrajarse. Dirigentes de la cúpula popular salieron en tromba a cuestionar la decisión de Adif de limitar la velocidad en el tramo Madrid-Barcelona, y empezaron a responsabilizar al Gobierno del descarrilamiento. “Despreciaron los avisos técnicos sobre la degradación de las vías”, disparó la portavoz adjunta del PP en el Congreso Cayetana Álvarez de Toledo.
La presión interna es fuerte para que el PP, que todavía no ha dado el salto de hacer responsable de forma oficial al Gobierno de la tragedia ferroviaria, se lance al ataque contra Pedro Sánchez. Fuentes de Gobiernos autonómicos del PP defienden que el partido tiene que disparar contra Sánchez, porque la tregua le beneficia y evita que se ponga el foco en la responsabilidad del Ejecutivo, que es quien tiene las competencias de Transportes y le corresponde el mantenimiento de las vías de tren. Aunque la investigación sobre el accidente no ha determinado todavía la causa del descarrilamiento, en el PP creen que el hecho de que apunte a una posible rotura de la vía ya señala a La Moncloa.
A Sánchez “le interesa la tregua”, alertan estas fuentes populares. Argumentan que el presidente socialista ha defendido la unidad de las administraciones en torno a la tragedia porque las competencias son suyas y no de ningún Gobierno autonómico del PP, y que si hubiera sido a la inversa el PSOE no habría tardado en culpar al PP. No solo Sánchez, sino también el presidente de Andalucía, el popular Juan Manuel Moreno Bonilla, exhibió unidad con el líder socialista este lunes, cuando ambos comparecieron juntos en Adamuz (Córdoba) y se felicitaron por la coordinación de sus administraciones. “Juntos llegamos más lejos y más rápido”, subrayó Moreno Bonilla, mientras Sánchez celebró que “el Estado ha actuado unido, coordinado, con lealtad”. En el PP, aunque vieron acertada esa posición del presidente andaluz en los primeros momentos, creen que el barón popular, que tiene elecciones el próximo mes de junio, también tendrá que moverse.
Hasta ahora, Génova ha mantenido en público la tregua, con el argumento de no entorpecer las labores de rescate de las víctimas. “En este momento el Gobierno tiene que preocuparse de las víctimas y no de la oposición”, afirmaban ayer fuentes de la cúpula del PP, donde se decidió no hacer declaraciones públicas en todo el día mientras continuaban los trabajos para extraer a los cuerpos de los vagones siniestrados. “En este momento es imprescindible la gestión”, argumentaban en la dirección de Alberto Núñez Feijóo, que reivindicaba su “respuesta ejemplar” a la crisis. El lunes, el líder del PP también evitó romper el clima de unidad desde la zona cero de la tragedia, aunque presionó para que se conozcan pronto las causas del accidente y se quejó de que el Gobierno no le había informado de nada.
Pero la tregua pende de un hilo y la presión amenaza con hacer saltar todo por los aires. Las primeras señales se vieron a última hora de la tarde de este martes, cuando varios miembros de la dirección del PP salieron de forma coordinada a pedir explicaciones al Gobierno por la decisión de Adif de limitar ahora la velocidad de los trenes en el tramo entre Madrid y Barcelona.
“Es gravísimo”, escribió en la red social X la portavoz del PP en el Congreso, Ester Muñoz. “¿Qué tranquilidad puede tener la sociedad española si se toma esta decisión ahora?. AHORA. Tampoco ayuda que la hayan ocultado en la rueda de prensa del Consejo de Ministros. Es gravísimo. Explicaciones y decisiones ya".
Distintos miembros de la cúpula del PP reclamaron información y transparencia al Gobierno, sin ir más lejos. Pero la portavoz adjunta Cayetana Álvarez de Toledo sí lo hizo, anticipando la que probablemente va a ser una de las vías de ataque del PP: que el Ministerio de Transportes ha sido el corazón de una trama de corrupción. “Convirtieron el Ministerio de Transportes, primero, en un cortijo de mordidas, amaños y corrupción. Y, después, en un instrumento de insulto, señalamiento y polarización. Enchufaron a Koldo en Renfe y a prostitutas en ADIF”, escribió la diputada en las redes sociales. Y añadió, en un mensaje en el que incluía la noticia de la nueva limitación de velocidad: “Se jactaron de que el ferrocarril vivía el mejor momento de su historia. Despreciaron los avisos técnicos sobre la degradación de las vías. Anunciaron trenes a 350 km/h. Y ahora esto”.
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