El vagón 6 del tren Iryo, el primero en descarrilar en Adamuz, centra la investigación de la Guardia Civil
Los expertos del instituto armado revisan la rodadura y los bajos del coche clave en el siniestro en busca de indicios sobre los motivos de su salida de la vía


El vagón número 6 del tren Iryo implicado en el trágico accidente ferroviario de Adamuz (Córdoba) que costó la vida a 41 personas el pasado domingo centrará este martes buena parte la investigación de la Guardia Civil. Después de que el lunes el Equipo Central de Inspecciones Oculares (ECIO) del instituto armado desplazado desde Madrid revisara tanto la vía en la que se produjo el siniestro como los vagones 7 y 8 del mismo convoy, que también se salieron del carril, los agentes han sometido a una profunda revisión a los seis primeros coches de este, entre ellos el número 6, convertido en pieza clave del trágico suceso, ya que fue el primero que descarriló.
La Guardia Civil había pedido a Adif que, hasta que no terminase la inspección ocular del mismo, este vagón no fuera movido del lugar en el que quedó tras el accidente, según adelantó en una entrevista radiofónica el ministro de Transportes, Óscar Puente. “La Guardia Civil ha pedido que se retenga allí y hay que hacer un examen importante de él, y ver qué es lo que ha pasado, porque aquí hay muchas piezas del puzle que hay que casar”, ha recalcado en Onda Cero.
En las imágenes remitidas a los medios este martes por el Ministerio del Interior de las labores de los agentes del Servicio de Criminalística inspecciones se los ve tumbados en el suelo analizando la rodadura [conjunto de eje y ruedas] de algunos de los primeros vagones del tren Iryo. Según detallan los expertos, esta revisión busca tanto las marcas y rozaduras que pudiera haber deja la vía en las ruedas por un supuesto defecto del carril de circulación como el estado de la propia rodadura y de otros elementos de los bajos del vagón que puedan aportar indicios sobre por qué descarriló el tren en una recta y cuando circulaba a una velocidad sensiblemente inferior al límite máximo ara ese tramo. La Guardia Civil también ha rastreado por dentro y por fuera de los vagones con perros adiestrados en búsqueda de restos y evidencias para la identificación de víctimas
Según fuentes cercanas a la investigación, la previsión es que la inspección ocular de los seis primeros vagones del tren se termine este mismo martes y si se comprueba que no queda ningún cadáver en su interior, tanto el vagón número 6 como el resto del tren podrán ser movido para despejar la vía. No obstante, la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF, un órgano integrado en Transportes, pero independiente) ya ha anunciado que pedirá que parte de los trenes siniestrados sea trasladada a Madrid para someterlo a pruebas de laboratorios para determinar la causa del grave accidente. Entre ella, precisamente, la rodadura del tren Iryo y del vagón 6 en concreto.
La comisión ya ha solicitado a Adif información sobre los registros de circulación de trenes por Adamuz en los dos días anteriores al suceso para estudiar precisamente el estado de la rodadura de estos convoyes. El Ministerio de Transporte ya había analizado antes de esta petición el paso de tres trenes que circularon por el punto del siniestro en los 20 minutos anteriores en busca de indicios sobre desperfectos en la vía que hubieran dejado algún tipo de huella en el material móvil. Este rastreo resultó infructuoso, según fuentes del departamento que encabeza Óscar Puente.
Tras la inspección ocular de los vagones, se extraerá de los dos trenes siniestrados los denominados registradores jurídicos del convoy, popularmente conocidos como cajas negras, sistema informático que graba numerosos datos del viaje realizado del tren, como las conversaciones del maquinista o la velocidad durante el trayecto del tren. La investigación tiene que dilucidar, tras haber descartado a priori el fallo humano, de explotación, señalización o electrificación, si el descarrilamiento fue provocado por una rotura de la vía, un fallo en la rodadura del tren o una combinación de ambas circunstancias.
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