La doctora Pinto carga contra López Madrid en el juicio: “Me dijo que contrató a Villarejo, que ponía en su sitio a chulas como yo”
El comisario rechaza moverse al fondo de la sala para que ella no lo vea: “No he visto a esta señora en mi vida. Todo forma parte de su ‘show’. Me niego a esa jugada”


La doctora Elisa Pinto ha señalado este miércoles sin ambages al empresario Javier López Madrid y al comisario jubilado José Manuel Villarejo en el juicio que acoge la Audiencia Nacional contra ellos por un delito de cohecho (porque supuestamente el exconsejero de OHL contrató al policía para hostigarla). La dermatóloga ha relatado ante el tribunal que en junio de 2013, cuando el directivo la estaba acosando, él creyó que la iba a denunciar y, para amedrentarla, le advirtió que se había hecho con los servicios del entonces agente en activo: “Debió de pensar que lo iba a hacer y me dijo que había contratado a Villarejo, que era experto en hacer coartadas y que podía hacer que cualquier denuncia que yo le pusiera quedase sepultada”, ha contextualizado a los magistrados.
La testigo, que ejerce la acusación popular en este juicio, ha añadido que López Madrid le insistió en que Villarejo “era experto en poner en su sitio a las chulas como yo”. “Me dijo que se lo había presentado [Francisco] Granados en un hotel porque Villarejo había ayudado a Granados en algún asunto. Y él lo había contratado para ayudarle a hundir cualquier denuncia que yo pudiera poner”, ha cargado Pinto contra el empresario, yerno del fallecido Juan Miguel Villar Mir.
Según su propio relato, la dermatóloga conoció al exconsejero de OHL en abril de 2012 y, a partir de verano de ese año, él comenzó “una comunicación improcedente”. “Recibí mensajes que no quería recibir y fotografías fuera de contexto. Yo le pedía que dejase de enviar ese tipo de comunicaciones”. “Empezó una relación de comunicaciones que yo no quería mantener”, ha remachado la doctora, que ha insistido en que, aunque amenazaba con denunciarlo, no se atrevía realmente. “Él tenía el poder y los contactos con los centros hospitalarios con los que yo trabajaba. Era amigo de los pacientes que iban a mi consulta. Entramos en una dinámica donde me enviaba wasaps y, si no contestaba, llamaba. Y si no contestaba a las llamadas, se presentaba en mi despacho”.
La tercera sesión del juicio ha contado con un inusual prólogo. El tribunal le ha planteado a Villarejo la posibilidad de que, durante la declaración de Elisa Pinto, se trasladara al fondo de la sala —debido a la condición de abogado que ostenta, se sienta junto a su letrado en la vista— para que ella pudiera comparecer “más tranquila” y responder a las preguntas sin verle. Sin embargo, el antiguo policía se ha negado. “No he visto a esta señora en mi vida”, ha dicho Villarejo, antes de cargar contra la dermatóloga: “Todo esto forma parte de su show. Y yo me niego a esta jugada”.
El testimonio de Elisa Pinto choca frontalmente con la versión de López Madrid. Cuando declaró como acusado el pasado lunes, el exconsejero de OHL no solo negó haber contratado al comisario para hostigar a la doctora (“No entregué ni un euro a Villarejo [...] Yo no le encargué nada”), sino que se presentó como víctima de una campaña de acoso que le llevó incluso, según dijo, a pensar en el suicidio. “A lo largo de seis u ocho meses, recibí más de 1.500 llamadas. Mi mujer, otras tantas; mis hijos, otras tantas; mis amigos y las mujeres de mis amigos, otras tantas. Yo era el vórtice de todas esas llamadas y estaba en una situación de absoluta zozobra personal y familiar. Cada 10 minutos sonaba el teléfono y me decían una barbaridad, o se la decían a mi mujer, a mis hijos o a mis amigos...”, se defendió, antes de atribuir a la dermatóloga esas actuaciones para “destruir su vida personal y profesional”.
Este juicio que acoge la Audiencia Nacional, que está previsto que dure hasta la próxima semana, se centra exclusivamente en un delito de cohecho: la supuesta contratación de Villarejo por parte del empresario para actuar contra Pinto. En esta vista oral, la abogada de la doctora pide seis años de cárcel para ambos. Sin embargo, la Fiscalía no acusa. En cambio, el ministerio público sí reclama 13 años de cárcel para Javier López Madrid y para el antiguo policía en otro juicio que tiene que celebrarse en los tribunales de Madrid por el supuesto hostigamiento en sí mismo (presuntas amenazas, coacciones e, incluso, el apuñalamiento de la doctora).

“Aparecía en mi casa”
Sentada ante el tribunal y de espaldas a la cámara que emite la sesión del juicio, Pinto ha descrito una presunta relación de dominación por parte de López Madrid. “Aparecía en mi casa”, ha apostillado; antes de contar que, para poder evitarlo en ocasiones, llegó a inventarse un cáncer de mama y que se “tenía que ir fuera de España”. “Era David contra Goliat”, ha proseguido al ahondar en por qué no se atrevió en un principio a acudir a las autoridades. “Era una relación forzada. Yo no podía denunciar. Así que si él mandaba mensajes, contestaba. Y si mandaba emails, contestaba”, ha subrayado.
Pese a ello, la doctora ha expuesto que hubo un momento en que no pudo más y cortó la comunicación con el empresario. Según su relato, a través de un intermediario, le hizo llegar el mensaje de que no iba a denunciarlo. “Pero todo fue a peor”, ha afirmado. Y acudió a la Policía. Ha descrito que recibió amenazas telefónicas y que la agredieron. “Me decían: ‘Te vamos a matar’ o ‘Con qué hijos quieres quedarte”. “Me apuñalaron en el coche”, “se acercaban a mi hijo”, ha enumerado: “A medida que yo denunciaba, la agresividad era mayor y las denuncias no prosperaban [...] Sentía una absoluta indefensión”.
Las defensas niegan que López Madrid contratase a Villarejo. Por ello, el abogado del comisario jubilado ha preguntado a Elisa Pinto si López Madrid no se lo contó nunca en una “comunicación” por escrito. “No lo recuerdo, me lo dijo en una llamada telefónica”, ha contestado ella.
Además de a Pinto, el tribunal ha escuchado este miércoles a más testigos. Entre otros, a Donato González, presidente en España del grupo Société Générale, que fue el amigo que le dijo a López Madrid que acudiese a ver a Villarejo. Según ha aseverado González, él no sabía que era comisario y el empresario nunca le dijo que lo había contratado. Otro agente, uno de los investigadores que indagó en las acusaciones del directivo contra la doctora, ha dicho que temía que el empresario pudiera suicidarse.
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