Barones y cargos del PP buscan desgastar a Vox ofreciéndoles carteras en sus Gobiernos: “Ya está bien de ver los toros desde la barrera”
Feijóo reúne en A Coruña a sus diputados y senadores nacionales, parlamentarios autonómicos y europeos para exhibir músculo electoral ante el próximo carrusel de comicios

Alberto Núñez Feijóo reunió este domingo a sus diputados y senadores nacionales, parlamentarios autonómicos y europeos para exhibir músculo electoral ante el carrusel de comicios que arranca en menos de un mes con las autonómicas de Aragón. El lugar escogido fue A Coruña, donde paraban al líder del PP por la calle jóvenes que querían fotografiarse con él y que aseguraban ser votantes suyos. En otros territorios, es Vox el partido que está disparado en intención de voto entre los hombres de 18 a los 40 años, pero en Galicia, la formación ultra no cuenta con un solo escaño en el Parlamento regional. La única comunidad en toda España. Hasta ese remanso de paz trasladó Feijóo el inicio del curso político: “Los españoles están enfadados. Yo también. Pero también estoy ilusionado y es el momento de ilusionar a los españoles”, dijo a puerta cerrada ante el plenario.
Después de que Vox haya duplicado sus resultados en las urnas de Extremadura, la duda es cómo de fuertes llegarán a los siguientes comicios de Aragón, Castilla y León y Andalucía. Y, a mayores, en las elecciones generales previstas, en principio, para 2027. Para frenar la escalada del partido de Santiago Abascal, hay miembros del PP partidarios de la entrada de la extrema derecha en los Ejecutivos autonómicos para que “se retraten” al encarar la gestión institucional.
“Se salieron de los Gobiernos para no quemarse, pero a política se viene a responsabilizarse”, señala un alto cargo territorial al recordar el abandono abrupto de los ultras de los cinco Ejecutivos autonómicos que compartían con el PP desde verano de 2023. Una ruptura que la dirección nacional de Vox materializó en julio de 2024 con la excusa del reparto no obligatorio de menores migrantes no acompañados. “Ya está bien de ver los toros desde la barrera”, sentencia la misma fuente.
“¿Tú no te presentas a unas elecciones para ganar y gobernar? ¡Pues ya está! ¡Que entren!”, desafía en misma línea un miembro del comité de dirección del PP. En A Coruña, la dirección de Génova no quería ni mencionar de soslayo a su rival político, pero en la 28 reunión interparlamentaria a nadie se le escapaba el embrollo tanto de la presidenta extremeña en funciones, María Guardiola, como del resto del PP en su relación con la extrema derecha.
Si tras las elecciones autonómicas de 2023, la extremeña Guardiola se negaba en rotundo a formar una coalición con Vox hasta que tuvo que pasar por el aro, hoy se lo pone en bandeja incluso antes de que Abascal lo exija como condición para investir a la candidata del PP, primera fuerza en las urnas del pasado 21 de diciembre, pero sin mayoría absoluta. Guardiola quiere conversar la próxima semana con Vox para alcanzar un acuerdo. Una negociación en la que pondrá ya una oferta sobre la mesa: asientos en el Gobierno autonómico “para que puedan gestionar y asumir responsabilidades en base a lo que han pedido los extremeños en las urnas”, explican fuentes del PP regional.
El regalo envenenado de Guardiola busca un doble efecto. Por un lado, en el hipotético caso de que Vox aceptara la propuesta: que asuma el coste —en algunos casos, desgaste— del ejercicio de cargo público. Aunque a todas luces Abascal no querrá quemarse antes de los comicios generales después de ya haber salido de los Ejecutivos autonómicos en julio de 2024. Un movimiento que, entre otras cosas, le permitió esquivar la rendición de cuentas por la gestión de la dana en la Comunidad de Valencia o de los terribles incendios de este verano en Castilla y León. Y, por otro lado, les obliga a negarse explícitamente a afrontar ese papel. Una estrategia con la que coinciden otros barones: “Guardiola hace bien. Pero ellos darán largas. Vamos a ver una partida de ajedrez”, apunta un presidente autonómico del PP.
“Vox solo empezará a bajar cuando entren en los Gobiernos y asuma responsabilidades”, porque sufrirá desgaste si se pueden “desmontar sus políticas, que no son viables en muchas ocasiones”, advirtió ya el presidente de la Junta de Andalucía, Juan Manuel Moreno, un día después de las elecciones extremeñas.
Dos semanas después, Feijóo reafirmó la posición en su primera entrevista del año. “¿Le ha ido a Vox bien salir de los Gobiernos? Sí, hay que aceptarlo, porque gobernar es complejo; es decidir, es ser responsable de lo que haces“, subrayó el líder del PP en Servimedia. ”Tú te puedes presentar a las elecciones con el interés de no gobernar, aunque es un poco sorprendente pedir el voto para no gobernar”, añadió.
Cumbre de barones en Aragón
Tras declarar como testigo ante la jueza que instruye la gestión de la dana, Feijóo llegó este viernes a Galicia, donde gobernó cuatro legislaturas con mayoría absoluta. Paseó por el centro de A Coruña y visitó tiendas y bares. Al filo de las seis de la tarde, el jefe de la oposición entró en el palacio de congresos Palexco, donde diputados y senadores populares debatían sobre vivienda, seguridad o regeneración institucional en una convención bajo el título de Por lo importante. Entre las paredes del acristalado edificio del Palexco, Vox quedó enterrado en el fondo del mar salvo por un par de alusiones. “Cuando el PP tiene mayorías holgadas, le va mucho mejor”, subrayó el secretario general de los populares, Miguel Tellado, durante el acto. “Sánchez quiere ser el jefe de campaña de Abascal”, ironizó la diputada Cayetana Álvarez de Toledo en una de las mesas de debate.
De lo que sí hablaron una y otra vez fue de la “corrupción del PSOE”, de los casos de acoso sexual de excargos socialistas y del supuesto respaldo que según el PP daba el expresidente José Luis Rodríguez Zapatero al depuesto mandatario venezolano Nicolás Maduro. Y anticiparon las futuras victorias electorales en las comunidades donde el PP aspira a revalidar mandato y asestar uno tras otro golpes a Sánchez. También volvieron a arremeter contra el nuevo modelo de financiación autonómica propuesto por la ministra María Jesús Montero. “Ya está bien de que el rumbo de España lo decidan Junqueras, Otegi y un puñado de corruptos”, aseveró Tellado. El PP se comprometió este sábado a que si Feijóo es investido presidente del Gobierno impulsará otro sistema alternativo en menos de un año “mejor” que el planteado por este Gobierno central. Génova no descarta incluir la ordinalidad como criterio, pero con un “equilibrio” distinto, aseguran fuentes de la ejecutiva popular, que pretende salvar las diferentes demandas de los barones de sus territorios satisfaciendo en torno al 80% de sus peticiones para contentar a todos.
Mientras, lo consejeros de Hacienda del PP sí acudirán el próximo miércoles a la reunión del Consejo de Política Fiscal y Financiera (CPFF) convocado por Montero bajo un clima de tensión máxima. Y, el próximo domingo, Feijóo ha agendado una nueva cumbre extraordinaria de presidentes autonómicos en Zaragoza, en medio de la precampaña aragonesa, centrada precisamente en financiación autonómica para exhibir su frente común, como así comunicó a puerta cerrada en el plenario del Palexco el líder del PP a los suyos a última hora de la jornada. Este domingo clausurará la convención con un discurso.
También en la carrera a las urnas aragonesas del 8 de febrero, el PP interrogará en la comisión de investigación del caso Koldo en el Senado a Francisco Salazar, excolaborador estrecho de Sánchez acusado de acoso sexual dentro del PSOE. “Sánchez es al delito lo que el mar a la ciudad de A Coruña, lo rodea, lo penetra...”, consideró el portavoz del grupo parlamentario Popular en la Asamblea, Carlos Díaz-Pache, durante su turno de palabra en una de las charlas.
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