Ella, el paraíso verde en Sri Lanka
Una línea de tren legendaria y la recompensa de unas bellas colinas verdes. Así es la naturaleza de esta bella isla del océano Índico


En el distrito de Badulla, a unos 200 kilómetros de la capital comercial de Sri Lanka, Colombo, y a una altitud de más de 1.000 metros sobre el nivel del mar, se encuentra la ciudad de Ella, un paraíso verde para aquellos viajeros que buscan conectar con la naturaleza y la tranquilidad más allá de la costa sur. Entre frondosos bosques nubosos y colinas de té, se ha hecho conocida entre el turismo internacional por algunas paradas icónicas como el Puente de los Nueve Arcos, una obra de arquitectura de la época colonial que impresiona, sobre todo, por sus vistas.
Para llegar a Ella hay que atravesar el puente y subirse —así es como la mayoría de viajeros viven la experiencia— al mítico tren de Kandy, una línea ferroviaria legendaria que permite entender muy bien la historia de este destino en Sri Lanka y cómo se ha convertido en lo que es hoy. Esta se introdujo en 1864 con el objetivo de transportar café desde las plantaciones del distrito montañoso de Kandy hasta la ciudad portuaria de Colombo, camino de Europa y del mercado mundial. La plaga del café de 1871 destruyó muchas plantaciones de calidad y el té lo sustituyó.
Con el desarrollo de las plantaciones de té en la década de 1880, el proceso de producción fue cada vez más sofisticado y requirió la construcción de un ferrocarril que llevara hasta Kandy. Para enviar té a Colombo y transportar mano de obra, maquinaria, estiércol, arroz, alimentos, etcétera, a Kandy, se construyeron otros 160 kilómetros de ferrocarril en los distritos de plantación de té. Posteriormente, la necesidad de viajes económicos y seguros para acceder al interior del país impulsó la expansión del ferrocarril, extendiéndose la línea hacia el norte. En Ella, la estación se inauguró en julio de 1918.
Actualmente, esa línea es uno de los viajes más pintorescos del mundo. Sus locomotoras antiguas de color azul recorriendo los paisajes montañosos de Sri Lanka no son aptas para todos los viajeros, pero sí una aventura que muchos no quieren perderse cuando visitan esta isla del océano Índico. Si tomas el tren de Kandy para llegar hasta Ella, conviene reservarlo con antelación, ya que suele haber mucha demanda.

Qué ver en Ella
Una vez en Ella, ¿qué debemos ver? Aunque conserve espíritu de pueblo, lo cierto es que cuenta con más de 45.000 habitantes. Como decíamos, el Puente de los Nueve Arcos será una de nuestras primeras impresiones al llegar hasta aquí, ya sea desde el tren, en tuk tuk o desde las montañas, hasta donde muchos viajeros se acercan practicando senderismo, una de las formas más agradables de conocer Ella. El puente, inaugurado en 1919, se construyó durante la Primera Guerra Mundial y cuenta con 91 metros de longitud y 24 metros de altura. Está considerado —no solo por su tamaño— una obra maestra de ingeniería, ya que no se utilizó metal en su construcción.
El mirador de Lipton’s Seat, famoso por ser lugar de contemplación del comerciante inglés, Thomas Lipton, es otro de los enclaves mágicos de Ella. Fue en 1890 cuando Lipton adquirió su primera plantación de té en Sri Lanka, poniendo a sus competidores en desventaja. Ceilán —el antiguo Sri Lanka— enriqueció a la familia de Lipton, que se hizo muy famoso en la época victoriana de Londres, consiguiendo el nombramiento de caballero. En las colinas de Haputale, con unas espléndidas vistas de sus plantaciones de té, este magnate suponemos que admiraba su imperio. Hoy en día, numerosos viajeros disfrutan del mirador que lleva su nombre.
Para muchos, Ella es sinónimo de senderismo y paisajes. Por eso, no podemos dejar de tener en cuenta otro de sus lugares más populares: la montaña sagrada del Pico de Adán, ubicada en el corazón del país a más de 2.000 metros de altitud. Para acceder hasta ella hay unos seis senderos, con diferentes intensidades para que todos puedan disfrutar de sus vistas. Una de estas caminatas, si no la más popular, es Little Adam ‘s Peak o el Pico del Pequeño Adán, considerado el hermano menor del Pico de Adán, con unos 1.141 metros de altitud. Es una ruta muy completa, ya que permite ver la Roca de Ella, el puente, las plantaciones de té, entre otros paisajes, en un periodo de tiempo relativamente corto —de una a dos horas, según la marcha— sin perder la esencia pintoresca del lugar.

En Ella también vamos a poder disfrutar de templos, como el de la cueva de Dhowa, cuya historia se remonta a 2.000 años atrás. En el histórico templo —catalogado como monumento protegido— se puede ver una estatua de Buda de más de 11 metros de altura y una cueva donde se cree que pudo refugiarse del ejército del sur de la India, el rey Valagamba. Aunque se le conoce como templo Dhowa, su nombre original es Kumbatissa Ariyagala Vehera, en honor al sacerdote que dio refugio al rey.
Además del templo, Ella cuenta con las cataratas de Ravana —de 25 metros de altura—, situadas a unos seis kilómetros de la ciudad, y las de Diyamula, con 220 metros de caída, más alejadas y recomendables para una excursión de un día. Son las segundas más altas de Sri Lanka, por detrás de las de Bambarakanda, y una de las más bonitas del país. Y, por supuesto, no te pierdas la vida urbana de Ella con sus restaurantes, hoteles, tiendas y cafeterías.
Si queremos ir más allá, el viaje puede continuar a muchos otros destinos como el parque nacional Udawalawe o Nuwara Eliya, otra icónica ciudad colonial dedicada a las plantaciones de té a la que podemos llegar en tren fácilmente. Aquí destacan el Club de Golf, uno de los más antiguos de Asia, y el Grand Hotel con sus jardines impecables.

Cómo visitar Ella con EL PAÍS Viajes este 2026
¿Quieres conocer Sri Lanka este año? Toma nota porque este es uno de los 12 destinos recomendados por los expertos de EL PAÍS Viajes. Si estás buscando un destino tropical distinto y con todo organizado, este viaje es para ti. Esta ruta, diseñada a medida, dará comienzo el 4 de julio y se prolongará durante 16 días.
¿Por qué es tan especial? Por varios factores. El primero, es su guía: la periodista Elena del Amo, experta en este destino y con más de veinte años de experiencia recorriendo paisajes extraordinarios en todo el mundo. Además, es un viaje completamente organizado de principio a fin, que incluye la visita a Ella y a todos los lugares más pintorescos de Sri Lanka: un tour por la ciudad de Colombo, la entrada al templo Gangaramaya, un paseo en barco por el río Madu, una visita a un criadero de tortugas marinas y un safari en jeep por el parque nacional de Yala. Por último, la ruta guiada hasta la catarata Ravana, el paso por el Puente de los Nueve Arcos, y la subida al Pequeño Pico de Adán y un viaje en tuk tuk hasta el mirador de Lipton.
Por si fuera poco, también podrás vivir el viaje en tren de Ella a Nanu Oya, un tour guiado por la ciudad de Nuwara Eliya, la visita a una de sus fábricas de té, a la cascada Ramboda, al templo de la Reliquia del Diente, y hacer un tour por la ciudad de Kandy, con un espectáculo de danzas tradicionales. También habrá parada en el Fuerte Frederick, un tour por la ciudad costera de Trincomalee, la ruta al templo de las Cuevas de Dambulla, la Roca del León de Sigiriya, así como un tour por la ciudad de Negombo, y mucho más, porque se trata de un itinerario completo para conocer la esencia del país.
Además, en el viaje la parte gastronómica será una experiencia más. Así lo explican los organizadores: “La gastronomía en Sri Lanka es una experiencia vibrante y profundamente ligada a su cultura. Los platos típicos combinan arroz, curry, coco y especias intensas, con opciones vegetarianas muy variadas y pescados frescos en las zonas costeras. El “rice and curry” es el plato nacional, servido con múltiples acompañamientos, y el “kottu roti” —una mezcla picada de pan plano, verduras y carne— es muy popular en puestos callejeros”. También se podrán probar platos con influencias coloniales especialmente en ciudades como Galle o Nuwara Eliya.
¿Quieres unirte a este viaje? Descubre dos opciones posibles y no te pierdas una de las aventuras del año con EL PAÍS Viajes.
- Sri Lanka: Donde el Té florece y los Templos susurran desde Bilbao, con Elena del Amo. Fecha y duración: 4 de julio - 16 días.
- Sri Lanka: Donde el Té florece y los Templos susurran desde Madrid, con Elena del Amo. Fecha y duración: 4 de julio - 16 días.
*Si quieres más información sobre este y otros viajes similares, consulta nuestra web de EL PAÍS VIAJES.
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