Deportividad, también en las gradas
El pasado 19 de marzo, se celebraba en Mallorca un partido de fútbol en el que se enfrentaban dos equipos de categoría infantil (entre 12 y 13 años). Como en todos los partidos, se cometieron faltas y se desencadenó una discusión entre los jugadores, algo bastante habitual. Lo malo de este caso fue que los padres, que supuestamente tendrían que poner orden, hicieron todo lo contrario; saltaron al campo a pelearse con los rivales y acabaron a golpes y con varias denuncias puestas. Ellos, que deberían tener la mente fría, demostrar deportividad e inculcar a sus hijos que solo es un deporte, un juego, terminaron dando este penoso espectáculo. Lástima que estos chicos tuvieran que ver esa agresividad y más el Día del Padre.— Natalia Prieto Moya. Alcorcón (Madrid).


























































