Una cita por vídeo

LAS orangutanas Conny (a la izquierda) y Sinta están absortas mirando la pantalla del ordenador. ¿Es una película? ¿Se trata de alguna serie? No. Están viendo una selección de vídeos de Gempa, un orangután al que pronto van a conocer en vivo. Su cuidadora les presenta a los machos disponibles en el nuevo lugar donde vivirán, el zoo de la ciudad belga de Brugelette. Se mudan a 560 kilómetros de donde ahora residen, el Wilhelma de Stuttgart, un espacio histórico enclavado en un parque con jardín botánico. De todas las grabaciones, la que más les gusta es la de Gempa. Parece que las expectativas son buenas. Aunque en la vida real –también en la de los simios– nunca se sabe.


























































