Un electrizante día en las carreras


EN la web oficial de la fórmula E, una suerte de fórmula 1 pero de monoplazas eléctricos, el cronómetro oficial vuelve a descontar el tiempo que falta para la siguiente carrera. La última tuvo lugar en el mismo corazón de París, con el Sena, el Palacio Nacional de los Inválidos y la mismísima Torre Eiffel como solemnes testigos del circo de tres pistas en que se convirtió la capital francesa.
La lucha de los bólidos con sonido a Scalextric que se desarrollaba en uno de los escenarios permitía atender a los otros dos focos de la fiesta. Por un lado, la misma ciudad transformada en espectáculo y reclamo con cacofonía de grandes inversiones. Por otro, el desfile de curiosos (más de 20.000 asistentes), famosos y autoridades propio de este tipo de eventos. En el lugar más anhelado para los que quieren dejarse ver, ese en el que se mezclan pilotos, celebridades y patrocinadores, Alejandro Agag, CEO y promotor de la fórmula E, además de esposo de la hija de Aznar, ejercía de maestro de ceremonias acompañando al primer ministro francés, Manuel Valls; a su esposa, la conocida violinista Anne Gravoin, y a Anne Hidalgo, la alcaldesa de París, que poco antes se había atrevido a recorrer la pista a bordo de un coche eléctrico conducido por el cuatro veces campeón del mundo de F1 Alain Prost.
Lapo Elkann, el díscolo nieto del legendario Gianni Agnelli reconvertido en empresario de éxito, también paseó entre los pilotos su figura de dandi italiano. En el espejo de sus inseparables gafas de sol se reflejaron de soslayo Alberto de Mónaco y Rachida Dati, la controvertida exministra de Justicia de Nicolas Sarkozy.
Deporte y negocios en paralelo. En boxes, una nutrida representación de la segunda generación de apellidos míticos como Prost, Senna o Piquet. En las carpas aledañas, las principales firmas del motor que aprovecharon el escaparate para consolidar relaciones y presentar sus innovaciones, todas con un ojo puesto en los coches eléctricos. Berlín, Moscú y Londres (180 ciudades quieren ser organizadoras y solo 10 lo consiguen) serán las siguientes citas de esta categoría que el visionario magnate Richard Branson, aliado de DS Automobiles en la escudería DS Virgin Racing, ha augurado “adelantará a la F1”. Bienvenidos al futuro de las cuatro ruedas.



























































