Antonio Romero (Starbucks): “Me encanta el ‘spinning’, es un desgaste brutal”
El director de la marca en España y Portugal se considera una persona familiar que prefiere el cine al fútbol


Antonio Romero (Madrid, 1971) está al frente de Starbucks en España y Portugal, donde cuenta con 220 tiendas licenciadas por Alsea, en la que empezó como camarero mientras estudiaba. Se define como una persona muy familiar y amante del café. En la tienda estrella de la compañía en Madrid, abierta en agosto pasado en el estadio Santiago Bernabéu, se declara poco futbolero (aunque del Madrid, claro) y encantado por la evolución del establecimiento, que está lleno de gente. Realiza más de 1.000 transacciones diarias y está obteniendo unos resultados un 40% por encima de los previstos, dice. “Nosotros no vendemos un café, vendemos una experiencia”, sostiene.
Pregunta. ¿Le gusta el café?
Respuesta. Soy un amante del café. Me encanta.
P. ¿Cuál es su preferido?
R. Mi café favorito es el Etiopía Sidamo, que es un café africano que tiene unas notas muy florales y viene de la cuna del café.
P. ¿Cuántos toma al día?
R. Me tomo entre 4 y 5 cafés. Incluso si salgo a cenar por la noche, me bebo un cortado. En la oficina nuestra cultura es empezar cualquier reunión con un café. Incluso tenemos un departamento que llamamos Coffee Engagement dedicado a mejorar la cultura del café dentro de la compañía. Tenemos que elevar el mundo del café y posicionarnos como expertos en él. El café es parte de nuestro ADN.
P. No es bueno tomar tanto café, ¿no?
R. El café arábica de alta calidad, que es el que vendemos, tiene la mitad de cafeína, por ejemplo, que un café robusta: aproximadamente el 1% de cafeína.
P. ¿Cómo se definiría?
R. Soy una persona muy feliz porque he conseguido un balance muy bueno entre mi vida personal y profesional. Estoy casado y tengo tres hijos de 23, 17 y 6 años. Soy muy familiar y muy amigo de mis amigos. Quiero ser una persona presente cuando estoy en casa y con mis amigos soy el pegamento, quien provoca que los encuentros se realicen. Me los traigo a casa y les hago un buen arroz.
P. ¿Cocina?
R. Sí, hago mis pinitos. Pero lo más importante es el vino que tomamos mientras y las conversaciones.
P. ¿Cuánto tiempo libre tiene?
R. Menos del que me gustaría. Los fines de semana y las vacaciones. Yo siempre digo que las vacaciones no son tuyas, son de tu familia y tus amigos. Y las tienes que disfrutar sí o sí. Intento respetar esos días libres. Es importante. Igual que saber desconectar, que sé hacerlo perfectamente. No me llevo el trabajo a casa. Y cuando llego y mi hijo Gonzalo me da un abrazo ya me pongo a jugar al fútbol o a hacer lucha libre con él.
P. ¿Qué aficiones tiene?
R. Me gusta mucho viajar. Por trabajo lo hago mucho, pero me encantan las escapadas que mi mujer y yo hacemos de vez en cuando y con la familia. También disfruto mucho aprendiendo sobre el café alrededor del mundo. Acabo de estar en Costa Rica tres semanas. Me gusta mucho escaparme a la montaña y patear y también voy en bici porque me encanta la naturaleza.
P. ¿Cuál es el viaje que más ha disfrutado?
R. Uno que hice con mi mujer a Islandia: naturaleza pura. Y de trabajo el que hice a Ruanda, que fue muy inspiracional.
P. ¿Qué deportes practica?
R. Pues hago bici y spinning, que me gusta mucho porque me desestresa; en 45 o 50 minutos es un desgaste brutal y me encanta. Lo hago en casa por la mañana o por la tarde cuando llego, busco un huequecito tres o cuatro días a la semana. Jugaba al fútbol, pero ya no. Con la bici mato dos pájaros de un tiro porque me gusta el ciclismo y porque salgo a la naturaleza con mis vecinos o mis amigos casi todos los fines de semana.
P. ¿Por qué no juega ya al fútbol?
R. Porque me operé de los dos meniscos y me he pasado a la bicicleta, que es menos agresiva con las rodillas.
P. Estando en el Bernabéu es pregunta obligada, ¿le gusta el fútbol?
R. No soy excesivamente futbolero. Soy del Real Madrid por razones obvias. Pero si tengo que ir al cine con mi mujer, aunque haya un partido importante, voy al cine. Aunque últimamente solamente veo películas de niño pequeño.
P. ¿Qué defecto no tolera y qué virtud admira más?
R. No tolero la mentira. Me encanta la honestidad y la claridad en todos los sentidos, laboral y personal. Y admiro mucho el esfuerzo, el trabajo. Recomiendo a los jóvenes que se coman el mundo y a mis hijas, que son las mayores, les aconsejo que no miren en reloj o si trabajan una hora más o una menos. Ha sido mi política toda la vida.
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