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En colaboración conCAF

El cambio climático también va por el café: los días de calor que afectan sus cultivos se disparan en Brasil, Colombia y otros países productores

Los cinco grandes caficultores experimentan en promedio 144 días al año de un calor perjudicial para las plantas

Trabajadores en una finca de café en Huila, Colombia, el 25 de junio de 2025. Thomas O'Neill (Getty Images)

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Por la tarde tendremos ron, pero por la mañana quizá no café, pues el cambio climático también está afectando radicalmente las temperaturas óptimas que necesitan sus cultivos para subsistir. “Sabemos que las dos principales especies que dan café se ven afectadas por el aumento de temperatura, así que lo que hicimos fue cuantificar en qué medida lo está haciendo”, explica la doctora Kristina Dahl, vicepresidenta de Ciencia de Climate Central, organización que acaba de publicar un análisis estimando cuántos días más de calor extremo y dañino para el café están experimentando los 25 países que más lo producen. Los cinco primeros –Brasil, Vietnam, Colombia, Etiopía e Indonesia– y que juntos suman el 75% del suministro mundial, viven en promedio 144 días al año de un calor perjudicial para los cafetales, de los que 57 se pueden atribuir al cambio climático.

Brasil, que representa el 37% de la producción mundial, vive una media de 178 días de calor hostiles para el café: 70 relacionados con la crisis global de temperaturas extremas. De hecho, solo en su principal estado cafetero, Minas Gerais, la cifra es de 67 días adicionales. Mientras en Colombia, que le sigue entre los países latinoamericanos y caribeños productores, con 8,4%, los días muy cálidos para el café por año son 119, de los que 48 no se darían si no fuera por el cambio climático.

“Hemos utilizado una combinación de datos climáticos observados [entre 2021 y 2025] y modelos climáticos para comparar lo que realmente estamos experimentando en cuanto a temperaturas con lo que habríamos experimentado en un mundo sin cambio climático”, afirma Dahl, agregando que, aunque el análisis no ha sido revisado por pares, la metodología sí. “El café es el combustible de la vida cotidiana en todo el mundo y vimos cómo está siendo impactado”.

Los países que tienen más días de calor adicionales por la crisis climática son liderados por El Salvador (99) y Nicaragua (77). Otros de los países de la región en los que este dato fue evaluado son Jamaica (66), Honduras (58), Guatemala (53), México (48), Costa Rica (24) y Perú (20).

Las dos principales plantas de café que dominan la producción mundial, el arábica (Coffea arabica) y el robusta (Coffea canephora), se ven perjudicadas cuando la temperatura es superior a los 25 °C, en el primer caso, y a los 30°C, en el segundo. “Así que nos enfocamos en los datos de temperaturas superiores a los 30 °C, ya que afecta a ambas”, aclara.

Aunque las señales indican que, bajo este panorama, otros lugares como California, Luisiana, Florida o California, en Estados Unidos, podrían conseguir las temperaturas óptimas para cultivar café, la experta recuerda que aún no son “lo suficientemente cálidos” y que esto sucedería a costa de que los países con economías muy ligadas al café “se vuelvan inadecuados para su cultivo”.

El cambio climático es un reto más para un mercado que, de por sí, es volátil: con precios que han llegado a su máximo en diciembre de 2024 y en febrero de 2025. “En Estados Unidos, los aranceles sobre las importaciones procedentes de Brasil -que suministra aproximadamente un tercio del café estadounidense- también contribuyeron al encarecimiento del café durante el año pasado”, señalan los investigadores en un comunicado. A pesar de las alertas, también recuerdan, para 2021, los pequeños cafeteros —que representan aproximadamente el 80% de los productores mundiales y alrededor del 60% del suministro mundial— recibieron solamente el 0,36% del financiamiento necesario para adaptarse a los impactos del clima cambiante.

Pero hay cosas que se pueden hacer para minimizar el impacto, dice Dahl. “Una es, obviamente, reducir el uso de combustibles fósiles. Y la otra es la adaptación: hay muchos agricultores que están experimentando con diferentes métodos para proteger sus cultivos del calor extremo”. Como ejemplo pone el de plantar otros árboles en los cafetales para que les den sombra y generen suelos más saludables.

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