Andrea Rossi, consejero delegado de M&G: “Nunca había visto tanto interés por invertir en Europa como en este momento”
El responsable de la gestora de fondos británica, que administra más de 400.000 millones de euros, fía buena parte del crecimiento de la entidad al negocio de los activos no cotizados


M&G forma parte de la aristocracia del dinero en la City londinense. En 1931 lanzó el primer fondo de inversión en suelo británico a imagen y semejanza de los que se empezaron a comercializar en Wall Street. El grupo inversor fue comprando en 1999 por la aseguradora Prudential y 20 años después volvió a recuperar su independencia con la salida a Bolsa. En la actualidad, administra 414.000 millones de euros y divide su negocio en tres grandes áreas como son la gestión de activos, los seguros y la banca privada.
Desde octubre de 2022, el consejero delegado de M&G es Andrea Rossi. Este italiano y seguidor de la Roma —aunque nacido hace 59 años en Estocolmo al ser su madre sueca— aplica una hoja de ruta que está siendo recompensada por el mercado. La cotización sube un 48% en los últimos 12 meses y la capitalización ya supera los 7.000 millones de libras (unos 8.050 millones de euros al tipo de cambio actual). Hijo de un directivo de Fiat, Rossi, licenciado en Economía y Comercio por la Universidad de la Sapienza (Roma) y con un MBA en la escuela de negocios francesa INSEAD, desarrolló buena parte de su vida profesional en AXA, aunque también trabajó para Olivetti, General Electric o Boston Consulting Group.
Bajo su mandato, M&G ha puesto en marcha un programa de ahorro de costes, ha adquirido dos gestoras especializadas el activos alternativos —activos no cotizados como la deuda privada, el negocio inmobiliario y el capital riesgo con mayores márgenes para las gestoras—, ha reordenado la estructura del holding y ha llegado a un acuerdo estratégico con la aseguradora japonesa Dai-ichi Life por el que esta tomará el 15% del capital. A pesar de esta frenética actividad y de la subida en Bolsa, en la City persisten los rumores acerca de que M&G podría ser objeto de alguna opa —la prensa británica ha mencionados como candidatos a la australiana Macquire o al gigante del capital riesgo estadounidense Apollo—. Desde la firma dirigida por Rossi, que recibió a EL PAÍS en su sede londinense en diciembre en un evento al que invitó a varios medios europeos, siempre han defendido su deseo de marchar en solitario.
Pregunta. ¿Qué balance hace del ejercicio 2025 para M&G?
Respuesta. Fue un buen año en el que continuamos avanzando en nuestras prioridades estratégicas. Volvimos a crecer de manera significativa en la gestión de activos. Con datos hasta septiembre, logramos suscripciones netas de 4.000 millones de euros. También crecimos en nuestro negocio asegurador. Esta evolución positiva fue posible gracias a la fortaleza de nuestro balance y al trabajo que hemos hecho para simplificar nuestra estructura, lo que se traduce en mejores productos y servicios para nuestros clientes. Y todo lo hemos logrado en un entorno macroeconómico muy volátil.
P. ¿Cree que esta tendencia continuará en 2026? ¿Qué objetivos se han marcado para este año?
R. Obviamente, la volatilidad ha aumentado por las tensiones geopolíticas y el pulso comercial. Eso supone una mayor necesidad de diversificar las inversiones, lo que debería beneficiar a firmas como la nuestra especializadas en gestión activa. Las Bolsas están en máximos, pero cada vez está más concentradas en un grupo de valores muy reducido y hay que evitar tener demasiada exposición a ellos. Pero no solo ha vuelto la gestión activa, también ha regresado Europa como destino de inversión. Nunca había visto tanto interés de los inversores por Europa como en estos momentos, tanto en activos cotizados como en no cotizados.
P. ¿Cómo puede beneficiarse M&G del atractivo de Europa?
R. El continente tiene una vocación clara: quiere desarrollar sus infraesctructuras, sus fuentes de energía renovables y potenciar su defensa. Esta ambición se produce en un contexto en el que los gobiernos están muy endeudados por lo que no van a ser capaces de financiar por si solos estos objetivos. Además, los bancos tienen también restricciones de capital y eso limita su capacidad de conceder préstamos. Y eso presenta una oportunidad para los inversores privados y para gestoras de activos como la nuestra. Es verdad que también hay margen para crecer en Asia, pero nuestra prioridad en estos momentos pasa por Europa.
P. Este renovado interés de los inversores por Europa del que habla, ¿es por méritos propios o por el temor de los inversores a lo que sucede en EE UU bajo la Administración Trump?
R. En los últimos meses hemos visto como muchos inversores institucionales están recolocando sus carteras para incrementar su exposición a Europa. Los canadienses son un buen ejemplo: tras las discusiones comerciales con EE UU, muchos fondos de pensiones canadienses empezaron a analizar de una forma más activa oportunidades de inversión en Europa. Pero en este cambio de tendencia no solo tiene que ver las medidas arancelarias, sino también la búsqueda de buenas rentabilidades. Las Bolsas europeas cotizan con un descuento significativo frente a las estadounidenses y, si uno mira los mercados privados, en el continente hay un entorno más favorable para invertir que en EE UU donde hay más saturación.
P. M&G combina el negocio asegurador y el de la gestión de activos. ¿Cree que esta estructura les proporciona alguna ventaja competitiva?
R. Sí, nos da más fortaleza, sobre todo cuando una de nuestras estrategias de crecimiento son los activos no cotizados. Contar con balance propio te da soporte para escalar ciertas estrategias de inversión. El balance nos da capital para invertir, al tiempo que también atraemos dinero de clientes. Esta fortaleza nos ha convertido en uno de los cinco principales actores en mercados privados en Europa con casi 90.000 millones de activos bajo gestión.
P. En conjunto, administran más de 400.000 millones de euros. ¿Se han marcado algún objetivo a medio y largo plazo?
R. No me gusta hablar de objetivos concretos. Lo que queremos es ser la gestora preferida para los clientes cuando miren a Europa, tanto en activos cotizados como no cotizados, y darles los mejores productos y servicios. Una de mis metas es hacer crecer todo nuestro negocio en activos alternativos. Para eso hemos hecho dos adquisiciones, una especializada en crédito privado y la otra en inmobiliario. Creemos que hay mucho potencial en estas áreas.
P. ¿Seguirán creciendo mediante adquisiciones?
R. Como se ha visto en 2025, tenemos capacidad para crecer de manera orgánica. Eso no significa que podamos hacer operaciones puntuales bien seleccionadas, sobre todo con gestoras de activos alternativos. De momento, lo que queremos es integrar bien las dos adquisiciones que hemos hecho.
P. ¿Cree que el extraordinario comportamiento de los mercados financieros en 2025 tiene margen para continuar?
R. Es difícil predecir qué puede pasar en 2026. Los mercados están en máximos y la inflación parece bajo control, lo que podría traernos alguna rebaja de tipos más. Sin embargo, las tensiones geopolíticas continúan y por ello creo que habrá volatilidad. Tanto para los inversores institucionales como para los minoristas la clave será seleccionar bien y diversificar, tanto en activos como geográficamente. Por lo tanto, una gestión activa como la nuestra será clave en un mercado donde todavía hay potencial para las inversiones, pero con volatilidad.
P. ¿No teme que se esté generando una burbuja en ciertas áreas del mercado como la tecnología?
R. Hay mucha gente preocupada por una posible burbuja en torno a la inteligencia artificial (IA) ya que les recuerda a lo que ocurrió con la burbuja puntocom. Es una tecnología que todavía se está desarrollando y que tiene un potencial enorme en la mejora de la productividad. Por lo tanto, no creo que el furor que hay en el ámbito de la IA esté injustificado. Dicho esto, las valoraciones que se están pagando por las empresas del sector de más de 100 veces sus beneficios, son muy altas. Por lo tanto, es posible ver en el futuro algunas correcciones. Hay que tener cuidado al elegir quiénes serán los ganadores y perdedores con este tremendo avance tecnológico.
P. En varias de sus respuestas ha dejado clara su apuesta por los activos no cotizados. En muchos países, entre ellos España, se están rebajando los umbrales a partir de los cuales se puede invertir en ellos. Teniendo en cuenta su escasa liquidez, ¿cree que son adecuados para los pequeños inversores?
R. Es verdad que estamos viendo un gran empuje por parte de las gestoras de activos alternativos para democratizarlos y que puedan tener acceso a ellos los pequeños inversores. Desde un punto de vista teórico todo el mundo debería tener derecho a poder invertir en toda clase de activos, pero es verdad que el gran problema de los activos alternativos es su iliquidez. ¿Es correcto vender estos productos a gente que probablemente necesitará ese dinero pronto? Si tienes una cartera de inversión de un millón de euros probablemente te puedas permitir tener 100.000 euros en activos ilíquidos, pero no es lo mismo si solo tienes ahorros de 10.000 euros para invertir. Creo que la gran cuestión en este sentido es cómo proporcionar esa liquidez a los pequeños inversores. Pero desde un punto de vista de la rentabilidad, tener una asignación de tu cartera en activos alternativos es lo correcto para las grandes instituciones. Por lo tanto, hay que tener cuidado sobre cómo proporcionar liquidez a los pequeños ahorradores, quienes además deben de entender bien los riesgos que están asumiendo cuando invierten en estos mercados.
P. Dirigir en estos momentos una gestora de activos debe de ser un debate constante entre los márgenes que ofrece la gestión activa y los flujos de fondos que proporciona la gestión pasiva y los fondos cotizados. ¿Cuáles es la visión de M&G en este sentido?
R. Seguimos siendo una compañía de gestión activa, creemos que esta estrategia aporta un valor real para los clientes. Si observa estos episodios de volatilidad que ha tenido el mercado, los gestores activos han logrado captar más dinero de sus clientes. Dicho esto, no podemos obviar que los fondos cotizados están ahí. Nosotros estamos interesados en los ETF [fondos cotizados] activos y por eso en diciembre hemos lanzado nuestro primer ETF activo. Aunque nunca renunciaremos a nuestro estilo de gestión activo, es una opción que queremos proporcionar tanto a nuestros distribuidores como a nuestros clientes
P. ¿Ser un inversor activo significa también ser activos en la vida de las empresas en las que invierten? ¿En qué medida se involucran en temas como la gobernanza en las empresas donde están presentes en el accionariado?
R. No diría que somos un inversor activista que escribe una carta a cada compañía en la que invierte, pero claramente votamos en las juntas de accionistas y tenemos voz propia en temas como la sostenibilidad o los cambios estratégicos. Por lo tanto, somos una gestora activa, pero no somos activistas.
P. ¿Cómo de importante es el mercado español para M&G?
R. Es uno de nuestros mayores mercados en Europa y eso significa que es muy importante. Tenemos acuerdos con algunos de los mayores distribuidores de fondos y detectamos apetito entre el público local por nuestros productos. Además, soy muy positivo con el país. España lo está haciendo muy bien desde el punto de vista económico y también invertimos en el mercado español de forma directa en sectores como el inmobiliario y otros mercados privados. Ahora mismo tenemos en torno a 8.000 millones de activos bajo gestión en España. Nuestra cuota de mercado es alta y se debe a varias razones: en primer lugar, llevamos muchos años en este mercado; las relaciones con los mayores distribuidores son muy buenas; y, lo más importante, nuestras soluciones de inversión son robustas. Por lo tanto, España es un mercado prioritario para nosotros en el que queremos continuar creciendo. Para lograrlo fortaleceremos nuestra asociación con los bancos nacionales.
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